La llegada del verano es sinónimo del fin de las clases. Los más pequeños de la casa terminan el colegio y tienen delante de ello unas inmensas vacaciones en las que disfrutar de su tiempo libre, pero muchas veces los padres no saben que hacer para que sus pequeños no se aburran y recurran únicamente a la televisión o los videojuegos como su único entretenimiento.