Publicado 09/11/2022 12:11

Mario Martija muestra su fotografía 'Espartero' en 'Yo expongo' ' del Centro Fundación Caja Rioja Gran Vía

Mario Martija muestra su fotografía 'Espartero' en 'Yo expongo' ' del Centro Fundación Caja Rioja Gran Ví
Mario Martija muestra su fotografía 'Espartero' en 'Yo expongo' ' del Centro Fundación Caja Rioja Gran Ví - FUNDACIÓN CAJA RIOJA GRAN VÍA


LOGROÑO, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

Mario Martija (Bilbao, 1970) muestra su obra en la iniciativa 'Yo expongo', un proyecto social y cultural de la Fundación Caja Rioja y CaixaBank que pretende dar a conocer la obra inédita de aficionados al arte.

Su obra, titulada 'Espartero', es una fotografía nocturna en blanco y negro de la conocida obra de la ciudad de Logroño que se expone hasta el próximo 30 de noviembre en uno de los espacios expositivos del Centro Fundación Caja Rioja Gran Vía.

El primer contacto con el reportaje fotográfico se remonta a la década de los 80, cuando Mario tenía 10 años, en un viaje en coche, de Logroño a Sevilla, tomando fotos desde la ventanilla. Hoy trabaja como fotógrafo documental y de reportaje corporativo.

En 2016 recorrió España y parte de Europa gracias a un contrato para una serie de reportajes. Esto despertó su interés por el patrimonio, por el mundo rural e intereses geopolíticos. Su método de trabajo consiste en investigar e involucrarse en profundidad en los proyectos para trasmitir con sus imágenes una visión distinta.

Uno de sus trabajos más relevantes es la realización de fotografías con luz ultravioleta sobre documentos del siglo XIII en el Monasterio de Silos y la documentación de los huesos del 'otro San Millán', en Torrelapaja. Actualmente lleva tres años colaborando en un proyecto del IER en la elaboración de un catálogo de iglesias y ermitas de toda La Rioja. Además, ha publicado tres libros de fotografía.

La fotografía expuesta muestra la estatua del General Espartero, una de las imágenes más icónicas de Logroño.

"Guardo con especial cariño dos recuerdos de cuando era un niño y mi madre y mi abuela me llevaban al Espolón: el barquillero, con aquella gran lata cilíndrica de color rojo, que hacía rodar la ruleta situada en la parte superior y la imponente estatua de aquel señor "mayor", que estaba montado a caballo rodeado de leones. Cuál fue mi sorpresa al realizar esta fotografía muchos años después, cuando vi que era un hombre joven. Nunca me había dado cuenta de ello. Y es que la mayoría de las veces miramos, pero no observamos", afirma el artista.

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