Madrid recupera la Villa de San Miguel de Carabanchel como un nuevo espacio cultural para los vecinos del distrito

En los 50 pasó a ser gestionada por la Escuela Apostólica, luego fue abandonada y en 2006 un incendio la dejó en situación de ruina

El delegado de Urbanismo, Movilidad y Medio Ambiente, Borja Carabante, junto al concejal de Carabanchel, Carlos Izquierdo, han visitado este martes el palacete donde el Ayuntamiento de Madrid ha llevado a cabo una reconstrucción.
El delegado de Urbanismo, Movilidad y Medio Ambiente, Borja Carabante, junto al concejal de Carabanchel, Carlos Izquierdo, han visitado este martes el palacete donde el Ayuntamiento de Madrid ha llevado a cabo una reconstrucción. - EUROPA PRESS
Europa Press Madrid
Publicado: martes, 25 agosto 2026 14:53

MADRID, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Madrid ha completado la reconstrucción de la Villa de San Miguel, un palacete histórico de finales del siglo XIX situado en Carabanchel Alto, que tras años de abandono y después de quedar prácticamente en ruinas por un incendio será incorporado al patrimonio municipal como un nuevo espacio cultural para los vecinos del distrito.

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, acompañado por el concejal de Carabanchel, Carlos Izquierdo, ha visitado este martes el inmueble para conocer el resultado de los trabajos, que han permitido recuperar una de las construcciones más representativas del casco histórico de Carabanchel Alto.

La actuación se ha llevado a cabo respetando los criterios de conservación establecidos por la Comisión Local de Patrimonio Histórico, dado que la Villa de San Miguel está incluida en el Catálogo de Edificios Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) de 1997 con grado de protección integral.

El palacete se encontraba en estado de ruina cuando se inició el proceso de recuperación. Un incendio registrado en 2006 agravó el deterioro del inmueble, que ya llevaba años abandonado. La Comisión Local de Patrimonio Histórico determinó la necesidad de reconstruirlo y preservar sus valores patrimoniales, especialmente sus fachadas, siguiendo los criterios establecidos en los proyectos y dictámenes previos.

La intervención se ha desarrollado dentro del Área de Planeamiento Específico 'Casco Histórico de Carabanchel Alto', en la unidad de ejecución 4 Aguacate-Duquesa de Tamames. El proceso urbanístico incluyó la aprobación del proyecto de reparcelación, que recibió el visto bueno de la Junta de Gobierno en noviembre de 2021, así como la obtención de las parcelas resultantes y las cesiones obligatorias a favor del Ayuntamiento.

El proyecto de recuperación del palacete fue promovido por la Junta de Compensación Aguacate-Duquesa de Tamames y aprobado por la Comisión Local de Patrimonio Histórico en septiembre de 2020, que fijó las condiciones que debía cumplir la intervención. Las obras han contado con un presupuesto de 230.000 euros, financiado por la propia Junta de Compensación.

Una vez finalizados los trabajos y comprobada por la Dirección General de la Edificación su correcta ejecución conforme a la licencia, el Ayuntamiento otorgó la escritura de obra nueva del inmueble. Posteriormente, la Dirección General de Gestión Urbanística autorizó su inscripción en el Registro de la Propiedad, un trámite que quedó formalizado el pasado mes de marzo.

El edificio forma parte de una parcela de titularidad municipal destinada a equipamiento básico educativo y quedará a disposición del Ayuntamiento una vez se formalice su entrega definitiva.

CARÁCTER "SOCIAL, EDUCATIVO O FORMATIVO" VINCULADO A LA CULTURA

Durante la visita, Carabante ha indicado que ahora será la Junta Municipal de Carabanchel la que determine su futuro uso, que estará vinculado a actividades educativas, sociales y culturales, y ha avanzado que en los próximos meses se presentará el proyecto definitivo y se ejecutarán las instalaciones necesarias para su apertura a los vecinos.

Por su parte, Izquierdo ha destacado la recuperación de un inmueble que se encontraba en una zona "absolutamente deteriorada" y ha subrayado el papel que la Villa de San Miguel desempeñó en el ámbito educativo de Carabanchel durante los siglos XIX y XX.

El concejal ha explicado que la Junta de Distrito estudiará ahora distintos proyectos para definir su futuro uso, que tendrá un carácter "social, educativo o formativo" vinculado a la cultura y la música.

Entre las previsiones del Ayuntamiento se encuentra la rehabilitación interior del edificio para convertirlo en un espacio de talleres y actividades formativas y educativas, con el objetivo de que se consolide como un equipamiento de "mucha envergadura, de mucha calidad" y de referencia para la ciudad.

UNA VILLA NEOMUDÉJAR CONSTRUIDA EN 1894

La Villa de San Miguel fue construida en 1894 por Miguel Rovira Montenegro, que la bautizó con el nombre del santo patrón al que debía su nombre. El edificio se levantó en estilo neomudéjar, dentro de la tradición de las quintas y villas de recreo que durante la segunda mitad del siglo XIX comenzaron a proliferar en Carabanchel entre familias de la aristocracia y la burguesía madrileña.

El inmueble fue construido en ladrillo visto y contaba con un cuerpo central rematado por un tejadillo en la fachada principal, además de una galería de cristal en la parte posterior. En su interior, la decoración adquiría especial protagonismo mediante carpinterías nobles, artesonados, trabajos de ebanistería, pinturas murales, papeles pintados y tapices con motivos relacionados con la caza y la naturaleza.

La villa fue concebida inicialmente como residencia de descanso de la familia de su promotor, pero entre las décadas de los 50 y los 70 del siglo XX pasó a tener un uso educativo al ser gestionada por la Escuela Apostólica. Durante este periodo también fue utilizada de forma puntual como escenario cinematográfico para el rodaje de 'La Busca', película estrenada en 1966 y basada en la novela de Pío Baroja.

En 1997, el inmueble quedó incluido en el Catálogo de Edificios Protegidos de Madrid con el máximo grado de protección. Para entonces ya se encontraba abandonado y el progresivo deterioro, unido al incendio de 2006, terminó por dejarlo en una situación de ruina prácticamente integral.

El espacio donde se levanta la Villa de San Miguel mantiene además una vinculación histórica con Teresa Cabarrús, una de las figuras más conocidas relacionadas con Carabanchel. Hija del financiero Francisco Cabarrús, su familia estuvo vinculada a este entorno, donde su padre levantó una fábrica de jabones y, según algunas fuentes históricas, una villa de recreo que Teresa recordó como el Château Saint-Pierre.

Teresa Cabarrús se trasladó a Francia siendo niña y llegó a adquirir una notable influencia en la vida política francesa durante los años de la Revolución. Su relación con el político Jean-Lambert Tallien y su intervención en favor de personas perseguidas durante el periodo revolucionario la situaron entre los personajes destacados de aquella etapa.

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