1106154.1.260.149.20260722142633
El exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, a su llegada a la Audiencia Nacional, a 29 de junio de 2026, en San Fernando de Henares, Madrid (España). - Alberto Ortega - Europa Press
MADRID 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
La defensa del exsecretario de Seguridad de Estado Francisco Martínez ha aseverado este miércoles que "no investigar" al extesorero del PP Luis Bárcenas y su entorno habría sido "verdaderamente el delito", al igual que lo habría sido si el ex 'número dos' de Interior "hubiera parado" la 'Operación Kitchen'.
Así lo ha indicado el letrado Pedro Colina en su informe final ante el tribunal de la Audiencia Nacional (AN) que juzga la 'Operación Kitchen', el presunto operativo orquestado en 2013 desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información a Bárcenas y obstaculizar, supuestamente de ese modo, la investigación sobre la existencia de una contabilidad opaca en el seno del partido.
El abogado ha defendido que "existía una operación real policial, lícita y legal de inteligencia para buscar dinero, patrimonio, del señor Bárcenas y su familia". "Una operación de Estado", ha resumido.
Por ello, Colina ha subrayado que lo que "habría sido verdaderamente delito", hubiera sido que "no se investigara a Bárcenas y a su entorno", y que si Martínez "hubiera parado esta operación" sería lo "realmente delictivo".
UNA OPERACIÓN DE INTELIGENCIA "DE TODO MENOS CLANDESTINA"
Por otro lado, el abogado ha asegurado que "no hay una prueba de que desde la cúpula del Ministerio del Interior o desde el PP se ordenara" dicha operación, que surge, según ha dicho, en la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional.
El letrado ha relatado que esta presunta operación nace a partir de "la oportunidad de que el chófer de Bárcenas sea confidente" y ha remarcado que se trata de "una operación de inteligencia de todo menos clandestina", ha remarcado.
"Nos hemos tirado casi tres meses de juicio, han declarado aquí un montón de personas y ningún testigo, ningún perito ha venido aquí a contarnos que existe la 'Operación Kitchen' tal y como las han concebido las acusaciones. Ninguno", ha espetado Colina.
Martínez reconoció que "estaba enterado de esta operación" y que "fue informado de ella", porque estaba "dentro de sus funciones ser informado y coordinar determinadas actuaciones policiales que pudieran tener interés para el Estado", ha justificado el letrado.
Sin embargo, el letrado ha negado que el exsecretario de Estado de Seguridad hubiera dado "instrucciones" al comisario jubilado José Manuel Villarejo, acusado en esta causa por haber presuntamente captado como confidente y coordinado al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, también acusado.
Al mismo tiempo, sobre los presuntos pagos con fondos reservados al exchófer de Bárcenas, ha defendido que "pagar a un confidente por una operación lícita es lícito".
La defensa ha pedido que se absuelva a Martínez de los delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad, por los que la Fiscalía reclama 15 años de prisión para el ex 'número dos' del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz.
Por otro lado, Colina ha indicado Bárcenas "jamás tuvo una prueba y, por tanto, jamás le quitaron nada", y por tanto "el caso Kitchen se cae, desaparece".
"El señor Bárcenas no tenía ni una sola prueba contra el Partido Popular", ha asegurado el letrado, y ha explicado que "si la hubiera tenido, ha tenido oportunidades de sobra para aportarlas, incluso antes de que ingresara en prisión preventiva".
LAS AGENDAS DE VILLAREJO
La defensa de Martínez ha tachado de "no naturales ni espontáneas", sino "dirigidas" las grabaciones de Villarejo que se expusieron durante el juicio, argumentando que no pueden admitirse como prueba porque "vulneran los derechos fundamentales" del ex 'número dos' de Interior. Asimismo, ha sugerido que los audios aportados por el empresario Javier Pérez Dolset, imputado en el 'caso Leire Díez', habrían podido ser manipulados por el propio Dolset.
Por otro lado, ha puesto en duda otra de las pruebas clave del juicio, las agendas de Villarejo, al asegurar que "no pueden ser un dato objetivo externo que corrobore las grabaciones" y "sobre todo no es algo que en sí mismo tenga un contenido incriminatorio".
Al mismo tiempo, ha cargado de forma velada contra el fiscal anticorrupción, César de Rivas, quien durante su intervención señaló que Villarejo "no se engaña a sí mismo", asegurando que "hay un montón de elementos" en las anotaciones que desmienten este argumento. "No podemos fiarnos de su contenido", ha discrepado.
"Cuando uno está mintiendo constantemente o está creando fábulas o está en conversaciones contando historias que no son ciertas para obtener otro tipo de información, pues entiendo que igual anoten sus agendas para no olvidarla y para recordar", ha explicado Colina.
Además, el letrado ha recordado que en las agendas "no se habla de una 'Operación Kitchen' consistente en robar documentos a Bárcenas para beneficiar a los dirigentes del PP".