Actualizado 13/04/2007 15:24 CET

Miranda plantea una reflexión "de calado" sobre la gestión del Ebro, cuyos desbordamientos "ya no son extraordinarios"

PAMPLONA, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones del Gobierno de Navarra, Álvaro Miranda, manifestó hoy que es necesaria una "reflexión de calado" sobre la gestión del río Ebro ya que las inundaciones están dejando de ser extraordinarias. Según dijo, si los desbordamientos del río se repetirán cada poco tiempo "habrá que saberlo".

Miranda, que ayer participó en la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en Zaragoza, mostró hoy, al finalizar una rueda de prensa, la "gran preocupación" de la Comunidad foral por las "repetidas" inundaciones del río Ebro. "En poco más de cinco años ha habido dos grandes inundaciones, además de la gran riada de 2004, ésta de carácter más extraordinario", expuso.

Según dijo, las inundaciones de este año y las de hace cinco ya han dejado de ser extraordinarias y requieren por ello, expuso, una "reflexión muy importante" en la gestión del Ebro "para ver hasta dónde se puede mejorar y hasta dónde hay que estar preparado". Esta vez se han inundado en Navarra 15.000 hectáreas.

A su juicio, es necesario un "verdadero análisis" y no debe limitarse a "reparar unas motas o dragar unos ríos". "Son muchos los daños y los perjuicios", dijo, para añadir que el sector agrícola de Navarra es muy importante con "mucho futuro". "Hay una gran riqueza en la Ribera del Ebro, un sector que no puede estar sujeto a esto y si tiene que estarlo lo tendrá que saber", añadió.

Sobre la carretera N-113, que ha estado cerrada quince días debido a las riadas, Álvaro Miranda dijo que planteará al Gobierno el próximo lunes la "oportunidad o no de proceder" a su elevación. "Un tema en el que hay que tener mucho cuidado porque la autopista hay que preservarla de la inundación; no podemos crear ahora un muro y nos quedemos también sin autopista". Según expuso, acometer esta obra costaría unos 4,5 millones de euros. Los daños en la red de carreteras debido a esta riada ascienden a 3,5 millones de euros.