Publicado 15/05/2024 08:00

Fermín Bocos.- Entre pillos anda el juego

MADRID, 15 May. (OTR/PRESS) -

Ordenar políticamente el puzle que han dejado los comicios catalanes llevará su tiempo. Como poco hasta después de las elecciones al Parlamento Europeo del 9 de junio. Salvador Illa, el vencedor pero sin mayoría suficiente, depende de posibles alianzas con partidos situados a la izquierda del PSC, pero de momento sólo los Comunes han avanzado su disposición a pactar.

Por el contario, Esquerra Republicana, la gran derrotada, anuncia que no apoyará a Illa y pasará a la oposición. Aunque hemos visto que en la política catalana puede pasar de todo ,parece que en esta ocasión los republicanos han tomado nota de la onerosa factura que les ha pasado el apoyo al PSOE en Madrid. Mientras que la campaña mesiánica de Carles Puigdemont y sus intemperancias con Sánchez a quién por una parte apoyaron en su investidura y por otra le sometían a una ducha escocesa en el Congreso no votando los Presupuestos les han dado resultado convirtiéndoles el domingo en la segunda fuerza política en Cataluña.

Pere Aragonés, 41 años, el genio que adelantó las elecciones para al cabo perderlas, ha renunciado y pasa a mejor vida personal con el muy generoso plan de jubilación vitalicia de los ex presidentes de la "Generalitat". Deja tras de sí un partido noqueado con un posible sustituto, Oriol Junqueras, que no es diputado porque la Ley de Amnistía todavía no ha llegado al BOE. Ese retraso en la entrada en vigor podría ser la carta que se guarda Pedro Sánchez para presionar a Puigdemont en la idea de que renuncie a presentarse como candidato a la presidencia de la "Generalitat" como ya tiene anunciado. El prófugo, a su vez, le recuerda los compromisos adquiridos en las negociaciones secretas celebradas en Suiza que desembocaron en el apoyo de los siete diputados de Junts a la investidura de Sánchez.

Llegados a este punto, y a la vista de que entre pillos anda el juego, es difícil avizorar por dónde van a discurrir los acontecimientos y sí a la postre Salvador Illa -vencedor de los comicios- podrá ser el próximo inquilino del Palau de la Generalitat o será víctima de las maniobras de quien hará cuanto esté en su mano para seguir en La Moncloa. Hasta los idus de junio no saldremos de dudas.

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