Publicado 04/08/2015 12:01CET

Los hoteleros canarios se suman al manifiesto en favor del modelo turístico español

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (FEHT) y su presidente Fernando Fraile se han sumado este martes al manifiesto del sector en favor del modelo turístico español, donde se critica un presunto intento de culparles de la lentitud de la recuperación económica española.

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) manifestó este viernes su preocupación por los mensajes críticos que se están transmitiendo hacia el turismo "demonizando" al sector por parte de algunos dirigentes políticos, en un lenguaje "populista y dogmático".

La confederación denuncia estos mensajes, que en su opinión suponen un freno al crecimiento del turismo como la aplicación de posibles tasas a los turistas y moratorias al desarrollo de la hotelería, que, en su opinión, lastran la oferta legal potenciando la economía sumergida, "lo que a medio plazo supondrá una grave merma a la competitividad del Sector, afectando de forma muy negativa al empleo turístico".

Cehat alerta de tres aspectos que podrían afectar negativamente a medio plazo el modelo de éxito del turismo español: las tasas turísticas, las moratorias hotelera y la economía sumergida.

En primer lugar, la hotelería española está en contra de implantar tasas al turismo, sean municipales, autonómicas o estatales, al margen de que reviertan en la Hacienda pública, la promoción del destino o la protección del medioambiente, ya que considera que restan competitividad tanto al sector como al destino, y rechaza muy especialmente que se obligue al hotelero a convertirse en su recaudador.

Respecto a las moratorias hoteleras, Cehat no está de acuerdo con las moratorias en la construcción y apertura de nuevos hoteles, porque considera que éstas limitan la libertad de empresa y reduce la seguridad jurídica, afectando negativamente a las inversiones.

En su opinión, el modelo turístico español debe someterse a las leyes vigentes (urbanísticas, ambientales), y necesita de la reinversión permanente para evitar quedarse obsoleto.

CUMPLIR CON OBLIGACIONES

Por otro lado, el sector rechaza que las Administraciones Públicas eximan a miles de viviendas privadas (clandestinas en su mayoría) que son alquiladas a través de portales de Internet, de cumplir las obligaciones fiscales, laborales, mercantiles y de seguridad, higiene o protección al consumidor, que se exigen a todos los establecimiento turísticos reglados con independencia de su categoría.

Los hoteleros advierten de los graves perjuicios por la falta de regulación ya que pone en peligro el tejido empresarial turístico español y causa un daño irreparable al empleo.

El sector apuesta por la regulación pública del conjunto de la actividad turística y por el mercado único, que aporte seguridad jurídica y normas claras para todos.

"El modelo turístico español ha sido capaz de adaptarse desde los años 50, manteniendo de forma continua una situación de liderazgo y por tanto no merece las críticas que está recibiendo ni algunas posibles leyes que pueden dañar su competitividad", aseguran desde la confederación.

Por ello se realiza un llamamiento público a los partidos políticos y responsables de todas las Administraciones turísticas haciendo partícipe a la ciudadanía de la importancia del turismo, poniendo de manifiesto su aportación a la economía y el empleo.

La hostelería española defiende el modelo turístico español, pero considera que para mantener y acrecentar su posición en el futuro inmediato es esencial innovar permanentemente, "incrementando la competitividad, mejorando la segmentación y diferenciación de la oferta, potenciando nuevos modelos y productos, manteniendo la promoción, delimitando la capacidad de carga y afrontando la reconversión de destinos maduros".

Para lograrlo, Cehat considera que es esencial una gran Conferencia Sectorial de Turismo, organizada y coordinada por la Administración General del Estado y el sector privado, propiciando un Pacto de Estado por el Turismo, impulsado por el Gobierno, los Grupos Parlamentarios de Congreso y Senado, así como de las Comunidades Autónomas.