Grupo Cosentino proyecta una planta de gestión de residuos dentro de su plan de economía circular

Visita al centro de Cosentino con motivo de un encuentro sobre economía circular
EUROPA PRESS
Publicado 16/07/2018 15:21:16CET

CANTORIA (ALMERÍA), 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Grupo Cosentino, la multinacional dedicada a la producción y distribución de superficies para la arquitectura y el diseño, ha anunciado este lunes su plan para conseguir su propia planta de gestión de residuos junto al parque industrial de Cantoria (Almería) dentro de su plan de economía circular en el que también se ha puesto como retos de cara a 2020 el "vertido cero" de agua y el autoconsumo energético a través de una nueva planta de energía fotovoltaica con la que espera obtener un tercio de su consumo.

Así lo ha indicado durante su intervención el vicepresidente ejecutivo del Grupo Cosentino, Álvaro de la Haza, durante el encuentro informativo sobre 'Las oportunidades de la economía circular en Andalucía' organizado por Europa Press en colaboración con el Grupo Cosentino y que ha sido clausurado en Cantoria (Almería) por el consejero andaluz de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal.

De la Haza ha detallado que este proyecto, que cuenta con una extensión de 65 hectáreas y dos millones de euros de inversión, estará destinado al tratamiento y disposición de la valorización de los residuos que genera la multinacional almeriense en sus procesos de producción, con lo que la compañía va a conseguir obtener materia prima de sus propios residuos en procesos posteriores.

En esta línea, el responsable de Cosentino ha destacado que la construcción de esta planta, que también permitirá rebajar las emisiones de dióxido de carbono en materia de transporte, irá acompañada del plan de la compañía para reducir la cantidad de materias primas que la empresa prevé emplear para la producción de sus superficies de Dekton y Silestone. "Este año vamos a bajar un 15 por ciento la cantidad de materia prima para hacer Silestone", ha apuntado a razón de las previsiones.

La nueva instalación, prácticamente finalizada, se servirá de dos vasos para la recepción y tratamiento de residuos inertes y no peligrosos con los que se podrán gestionar 200.000 toneladas de residuos al año, si bien el proyecto contempla nuevas fases para los próximos años. Estos residuos, según el plan de la multinacional, podrán ser empleados a través de nuevos usos, de forma que el equipo de I+D estudia sus posibilidades como componentes para asfaltado, creación de terraplenes o tecnosuelos.

Además de esta medida incluida como parte de las actividades para el fomento de la economía circular dentro de la empresa, De la Haza ha apuntado otras medidas para reaprovechar no solo el agua que se emplea en el parque industrial, sino también el agua depurada proveniente del municipio vecino de Fines para que "el esfuerzo de la estación depuradora no se pierda" y pueda "abastecer" a dicho parque a través de una nueva planta de tratamiento para la regeneración de aguas terciarias.

En materia energética, la compañía también se ha propuesto ser autosuficiente y conseguir poner en marcha con la nueva década una planta de energía fotovoltaica para autoconsumo de 30 megavatios en la que invertirá un total de 18 millones de euros, lo que le permitirá obtener el 30 por ciento de los recursos energéticos que emplee.

ECONOMÍA CIRCULAR EN LA EDIFICACIÓN

La jornada, que se ha iniciado con un recorrido por el parque industrial de la multinacional, ha contado además con la ponencia del CEO de Green Building Council, Bruno Sauer, quien ha ofrecido las claves por las que las compañías han de virar hacia la economía circular a través de una producción de calidad, mediante la creación de productos más longevos que permitan minimizar los residuos y reducir el consumo de recursos naturales.

Sauer ha señalado que cumplir con estos objetivos es también posible en el marco de la edificación, aunque para ello es preciso previamente "conocer y medir los impactos", "analizar los procesos productivos" y "evaluar y certificar los edificios" que nacen de ese proceso.

Según el responsable de GBCe, que desde hace más de una década trata de "empujar al mercado de la construcción hacia una vertiente más sostenible", de cara a 2050 el número de viviendas aumentará en un 68 por ciento y se precisará una mayor superficie para su construcción, lo que derivará en un mayor consumo de energía y recursos al tiempo que ocasionará también mayores residuos. Según sus datos, a nivel europeo "el 35 por ciento de los residuos es responsabilidad de la construcción, y de ellos, un 54 por ciento van al vertedero".

Ante esto, la estrategia europea se ha marcado como objetivo reducir "al diez por ciento" ese tipo de residuos en 2030, para lo que se precisa la introducción de elementos que marca la energía circular para priorizar el "reutilizar, reparar y reciclar" en lugar de "tirar" la materia que se desecha.

LAS EMPRESAS "EMPIEZAN A HACER NEGOCIOS SIN FASTIDIAR AL PLANETA"

Por su parte, el director gerente de Sostenibilidad a Medida, Juan José Amate, ha apuntado que las empresas ya "empiezan a hacer negocios sin fastidiar al planeta" a través de la introducción de este tipo de medidas, si bien las políticas contra el cambio climático "han tardado 20 años en incorporarse a la agenda" al no haberse abordado desde una perspectiva de generación de negocio.

Así, ha incidido en las ideas de descarbonización, para no depender de combustibles fósiles y hallar alternativas energéticas; 'vertido cero', para comenzar a utilizar los residuos que genera una misma industria dado que las materias primas son finitas; y el nacimiento de negocios responsables, que han de implicarse en las sociedades para hacerlas más prósperas y "pensar cómo generan buena vida".