El Gobierno de Aragón concluye las obras en la cubierta que protege la villa romana Villa Fortunatus de Fraga

Imagen de la actuación de Villa Fortunatus
GOBIERNO DE ARAGÓN
Publicado 16/01/2018 12:42:28CET

HUESCA, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón ha finalizado este martes, 16 de enero, las obras de la cubierta que protege el yacimiento de Villa Fortunatus en el término municipal de Fraga. Los trabajos han tenido un importe de 57.983,37 euros y han consistido en la sustitución de la cubierta.

Este elemento arquitectónico estaba construida con policarbonatos y presentaba filtraciones por lo que se ha sustituido por una cubierta de chapa grecada de acero precalado que soluciona los problemas de goteras que podían producirse en la villa romana, ha informado el Ejecutivo autonómico en una nota de prensa.

El mantenimiento del yacimiento se realiza con las brigadas municipales gracias a la colaboración con el Ayuntamiento de Fraga, cooperación que se extiende a las visitas, que se gestionan a través de la oficina de turismo de la localidad.

El yacimiento de Villa Fortunatus, descubierto y estudiado entre 1930 y 1940 y catalogado como BIC, se encuentra a unos cinco kilómetros al norte de Fraga (Huesca), en el término de 'Pilaret de Santa Quiteria'.

Se trata de una villa romana cuya construcción data del siglo II, aunque a finales del siglo III o principios del IV fue ampliada y se construyó la nueva villa, decorada con ricos pavimentos de mosaico.

USOS

Las investigaciones arqueológicas han demostrado que, tras el abandono de la vivienda, una parte fue reaprovechada y transformada en basílica para el culto cristiano a finales del siglo IV o comienzos del siglo V. También se han encontrado en el yacimiento evidencias de ocupación visigoda.

Por las grandes dimensiones de la villa y por la riqueza de su decoración se sabe que Villa Fortunatus fue la vivienda de una rica familia romana y su denominación no es fruto de la casualidad, sino que se debe a una inscripción en mosaico, que alude a su propietario, ha explicado el Gobierno de Aragón.

El edificio presenta la habitual distribución de las viviendas privadas romanas, con estancias dispuestas alrededor de un patio abierto porticado de unos 300 metros cuadrados. Se han conservado restos de su decoración mural y de sus pavimentos teselados de diferentes calidades. Algunos de estos mosaicos se encuentran en el propio yacimiento, aunque los más importantes se trasladaron al Museo de Zaragoza.

De ellos, destaca el mosaico encontrado en una de sus estancias que posee la inscripción con el nombre del propietario, otros representan un calendario, al modo romano, del que se conservan seis meses, diversas deidades como Venus, Eros y Psiqué y algunos motivos cristianos como el crismón. Otra de las estancias, el aquarium, se decoraba con motivos marinos.