La falta de sol y las lluvias provocan que haya más bacterias fecales en aguas asturianas

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EUROPA PRESS
Actualizado 24/09/2016 11:00:15 CET

   OVIEDO, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La falta de radiación solar a causa del clima y el elevado número de precipitaciones condicionan la supervivencia de las bacterias fecales en las aguas costeras asturianas, aunque la calidad de la mayoría de las playas asturianas es "excelente". Así se desprende del análisis de las aguas de las playas españolas elaborado por un equipo de la Universidad de Alicante liderado por el investigador del departamento de Ingeniería Civil de la institución, Luis Aragonés Pomares.

   El estudio, publicado en la revista 'Science of the Total Environment', concluye que las playas situadas en el océano Atlántico y el mar Cantábrico son las que mayor concentración de bacterias de E. coli y enterococos presentan --bacterias fecales--. Por el contrario, las del sur del Mediterráneo tienen niveles por debajo de la media nacional, según ha explicado a Europa Press el investigador.

   El equipo ha analizado la calidad de las aguas de baño en 1.392 playas de la costa española, contemplando los diferentes factores que influyen en la concentración de estas bacterias, como las características del sedimento de la playa --si es arena, grava o mixta--, el índice de depuración de las aguas, el grado de urbanización, factores climáticos como radiación ultravioleta, pluviometría, horas de sol, temperatura del agua y salinidad, la longitud de los ríos o el número de cabezas de ganado.

   En Asturias, ha explicado, los ríos son cortos, las lluvias abundantes, la radiación solar escasa y hay mucha ganadería. "Los animales pastan en el campo, y cuando llueve, el agua coge parte de los excrementos para terminar en los ríos; como los ríos son cortos, el agua llega pronto al mar", ha abundado. A ello se suma la falta de radiación, uno de los elementos que "se comen" estas bacterias.

   Con todas las variables, el estudio concluye que de las 52 playas analizadas en Asturias, el 77 por ciento gozan de una calidad "excelente"; mientras que en el 19 por ciento las condiciones son "buenas"; en el 2 por ciento "suficientes" y solo una playa, la Poza en Navia, es calificada como "insuficiente" y no recomendada para el baño en los años en los que se basa el estudio --2013, 2014 y 2015--.

   Esta clasificación responde a la directiva europea 2006/7/CE que incluye la medición de los niveles de bacterias fecales, y al Real Decreto 1341/2007 de España en el que se clasifica la calidad del agua en función de la presencia de estas bacterias. La medición discrimina entre aguas excelentes, buenas, suficientes o insuficientes.

   Dentro de la excelencia de las aguas, explica el investigador, hay un rango que va desde la presencia cero de estas bacterias y un límite de 250 unidades fecales. "Dentro de ese rango es evidente que hay mucho margen", ha explicado.

   Al analizar los resultados, el equipo investigador se ha llevado "mucha alegría" al comprobar que la mayoría de las aguas "son excelentes" aunque en diferentes rangos. Sin embargo, ha pedido mayor concreción en la normativa, ya que actualmente no establece ni dónde ni a qué hora hay que tomar las muestras. "No es lo mismo tomar la muestra a las seis de la mañana que a la una del mediodía, con mayor radiación", ha apostillado.

NIEGA QUE LAS EMISIONES DE PEÑARRUBIA PUEDAN AFECTAR A LAS AGUAS COSTERAS

   Al ser preguntado por las posibles consecuencias derivadas de la rotura el pasado mes de junio del emisario de Peñarrubia, en la zona este de Gijón, Aragonés ha rechazado que los residuos que se vierten al mar sin filtros puedan llegar a la costa. "Estando a dos kilómetros, es complicado", ha señalado.

   Para que algo así ocurra, ha explicado, sería necesario que se produjese una "gran corriente". "El agua del mar es un agente depurador", sostiene, respaldando así la posición del Gobierno autonómico en este asunto.

   Sobre el posible daño que estas emisiones produce en los ecosistemas marinos, ha lanzado un mensaje tranquilizador puesto que "los crustáceos se alimentan de ello".