Exdirector de la Biblioteca C-LM reivindica una política de Estado para el sector

Biblioteca, libros, lectura
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Actualizado 15/07/2018 12:21:12 CET

TOLEDO, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

El exdirector de la Biblioteca de Castilla-La Mancha, Juan Sánchez Sánchez, ha reivindicado una "política de Estado" en materia de bibliotecas públicas y vuelto a insistir sobre la necesidad de promulgar una nueva legislación estatal sobre lectura pública y bibliotecas.

Así lo asegura dentro de un estudio elaborado por él mismo bajo el nombre 'Informe sobre Lectura Pública y Bibliotecas en España', remitido a Europa Press, en el que considera que la nueva situación política española "está propiciando el debate sobre la política cultural que precisa este país".

"La forzada dimisión del ministro Maxim Huerta y el nombramiento de José Guirao, con un perfil de gestor cultural, reabre el debate sobre el modelo de cultura de España en una configuración como la actual de Estado de las Autonomías", asegura Sánchez, que insiste en la necesidad de que la lectura pública y las bibliotecas "no permanezcan en el olvido del actual Gobierno".

España, incide, "presenta un mosaico de grandes desigualdades que jamás se han afrontado", con "más de 3.000 municipios españoles que carecen de cualquier tipo de acceso a servicios de biblioteca pública". Además, añade, "la biblioteca escolar es hoy la gran asignatura pendiente de los sistemas educativos".

MÁS DE 4.600 BIBLIOTECAS EN ESPAÑA

Según su extenso estudio en base a la estadística oficial, Sánchez pone de manifiesto que existen en España 4.610 bibliotecas públicas, con un 96,6% de la población con servicio bibliotecario en su localidad.

El conjunto de bibliotecas españolas recibió en 2015 un total de 109,8 millones de visitantes y disponían ese año de una colección de más de 86 millones de documentos, realizándose en ese año 51,7 millones de préstamos de obras a domicilio.

Con la crisis económica, se ha incrementado el número de socios de las bibliotecas públicas, que alcanzan más de 16,8 millones de ciudadanos. "Sin duda no hay ningún otro servicio no obligatorio que atraiga a más de un tercio de la población española", afirma Sánchez.

UN RECURSO "BARATO"

Opina Juan Sánchez que, si bien las bibliotecas precisan recursos tecnológicos, colecciones en todos los soportes y de unos profesionales que son esenciales para el trabajo mediador y experto en cada una de estos ámbitos, este recurso es "barato".

Así, aclara que en el año 2015, el conjunto del país apenas gastó una media de 9,53 euros por habitante, mientras que, por ejemplo, el gasto sanitario por habitante "ha sido en 2015 de 1.232 euros por habitante".

"Pero, en esencia, la consideración política que se tiene sobre el servicio de biblioteca pública se vislumbra en el descenso presupuestario que desde 2011 aqueja a las bibliotecas públicas españolas: en 2015 el gasto total ascendía a 499,5 millones de euros --443,4 en gastos corrientes y 56 millones en inversiones--, y, aunque se había recuperado algo, los presupuestos estaban lejos de las cifras del año 2010, cuando sumaban un total de 601 millones de euros", agrega.

LOS BIBLIOTECARIOS, EL "MOTOR"

Juan Sánchez pone el acento en su informe en el papel de los bibliotecarios, "la piedra angular y motor" de las bibliotecas. Así, según las estadísticas que ofrece, en el año 2015 continúa el descenso del número de empleados y se contabilizan en España un total de 12.532 trabajadores, mientras que en el año 2010 había 12.807.

Pero haciendo la equivalencia a personal a tiempo completo, el total de empleados es de sólo 10.724. En España había un trabajador en bibliotecas por cada 4.341 habitantes, y en la cabeza de esta tabla, está Castilla-La Mancha, que cuenta con un bibliotecario cada 2.774 habitantes, seguida de Extremadura con 2.948 y Castilla y León con 3.422 habitantes por trabajador.

"Pero el análisis pormenorizado de la situación del personal bibliotecario añade muchos problemas. En buena parte de las bibliotecas municipales el bibliotecario no es contratado con el carácter de personal técnico que desempeña sino con categorías auxiliares. Incluso las bibliotecas de localidades pequeñas necesitan bibliotecarios con una jornada y tipo de contrato que garantice su prestación de servicios de calidad a la comunidad local", argumenta el experto.

Apunta a "desigualdades" entre centros bibliotecarios a causa de las distintas legislaciones y políticas bibliotecarias desarrolladas que provocan que España sea un "mosaico" en el sector.

En 2015 existe una biblioteca pública por cada 10.099 habitantes, y teniendo en cuenta el indicador de bibliotecas por habitante, "resulta que las comunidades autónomas con mejor situación y que están a la cabeza en el país son Extremadura, que tiene una biblioteca por cada 2.848 habitantes, y Castilla-La Mancha, una biblioteca por cada 4.100 habitantes.

"Una política adecuada de los gobiernos regionales consiguió estimular a los ayuntamientos a establecer bibliotecas municipales y a mantenerlas pues se dieron cuenta de la importancia que una biblioteca tenía para sus comunidades", afirma Sánchez, que añade que en el polo opuesto están Madrid, con una biblioteca por 28.117 habitantes; Cataluña --una biblioteca por 19.239 habitantes--; Murcia --una biblioteca por 14.503 habitantes--; Canarias --una biblioteca por 13.388 habitantes--; y La Rioja --una biblioteca por 13.158 habitantes--.

MÁS DE 3.000 PUEBLOS SIN SERVICIO BIBLIOTECARIO

Finaliza Sánchez su informe indicando que, con los datos de 2015, se arroja una cifra "escalofriante", y es que 3.106 municipios españoles carecían de cualquier tipo de acceso a servicios de biblioteca pública.

"Es cierto que ese altísimo porcentaje de los municipios españoles que no tienen biblioteca o no reciben servicios de biblioteca móvil se corresponde globalmente con un 3,4 % de la población, pero los españoles no pueden sufrir discriminación alguna en razón de su residencia", considera.

Además, aunque las estadísticas consideren que una ciudad determinada tiene cubierto el servicio porque exista una biblioteca para 50.000, 70.000 o incluso más habitantes, "no se debe aceptar esta hipocresía estadística". "Muchísimas ciudades y grandes poblaciones carecen de verdaderas redes de bibliotecas", concluye.