Barcelona convoca un concurso internacional para transformar La Rambla y recuperarla para los vecinos

La Rambla de Barcelona
EUROPA PRESS
Publicado 01/03/2017 11:31:24CET

Busca un equipo multidisciplinar con la previsión de que las obras empiecen en 2019

BARCELONA, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Barcelona ha convocado un concurso internacional para definir la transformación de La Rambla y recuperarla para los vecinos, con la previsión de tener seleccionado el equipo ganador este verano y que el proyecto ejecutivo esté definido en otoño de 2018, por lo que las obras podría empezar a principios de 2019.

La teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, ha destacado este miércoles en rueda de prensa que el objetivo del concurso es definir el proyecto y la estrategia para recuperar el carácter y la esencial de La Rambla para que los barceloneses "vuelvan a ramblear", después de que la vía haya pasado de ser un paseo a ser un escaparate de productos efímeros, ha lamentado.

Unos 100 millones de personas transitan anualmente por los 1,5 kilómetros de La Rambla, y el 80% de los 30 millones de turistas de Barcelona pasean por esta vía, por la que se realizan unos 300.000 desplazamientos de peatones diarios en día laborable pero sólo residen unas 1.000 personas, ha detallado Sanz, que ha avisado de que "el problema no es que haya turistas, es que sólo haya turistas".

La concejal de Ciutat Vella, Gala Pin, ha detallado que el presupuesto marcado en el concurso es de 661.000 euros sin IVA sin dirección de obra y de 892.000 sin IVA si la incluye, y ha insistido: "No estamos buscando una gran transformación arquitectónica de La Rambla, sino recuperar su esencia", y no ha concretado si prevén cambiar el pavimento y otras actuaciones, porque las definirá el equipo ganador.

Junto al concejal de Arquitectura, Daniel Mòdol, y al director de Modelo Urbano, Ton Saladó, Pin ha recordado que el presupuesto de las obras dependerá del proyecto ejecutivo del equipo ganador del concurso, que deberá definir cómo "redirigir los flujos" de visitantes y se abrirá al tejido de la ciudad, por lo que el Ayuntamiento lo presentará a colegios profesionales para animar al talento local a participar.

El Ayuntamiento busca un equipo "multidisciplinar" formado por expertos de ámbitos como la arquitectura, la ingeniería, la sociología, la economía y la ecología, que primero deberá redactar una estrategia en la que basar luego cuatro documentos: un plan de gestión de espacios de gran afluencia; otro de dinamización comunitaria; uno de gestión cultural y de equipamientos, y un anteproyecto de urbanización, para tener después el proyecto.

COCHES EN LA RAMBLA

Preguntada por si prevén avanzar hacia su peatonalización, Pin ha recordado que el Plan Especial de La Rambla --aprobado en mayo-- ya aboga por su pacificación pero descarta su peatonalización total: "No iremos hacia una Rambla sin coches.

Sí hacia una más pacificada, pero hace un servicio al barrio del Raval que se debe tener presente", por la importancia de la circulación, especialmente en sentido mar.

Mòdol ha señalado que no sólo pretenden conseguir un espacio público de más calidad, sino lograr una reconexión entre la ciudad y La Rambla para que vuelva a ser un elemento identitario, según él: "Tenemos que recuperar el vínculo entre la ciudadanía y este espacio público de la ciudad".

Salvadó ha destacado que se trata de un concurso que generará una nueva forma de pensar la ciudad y de intervenir en ella y que tiene en cuenta la complejidad de La Rambla con unos pliegues que buscan la transversalidad y resaltan la importancia de la participación para avanzar hacia la "vecinificación de La Rambla".

PAJARERÍAS Y QUIOSCOS

A preguntas de los periodistas sobre el futuro de las antiguas pajarerías y los quioscos, Pin ha recordado que el Plan Especial ya estableció que las pajarerías quedaban fuera de la ordenación porque consideran que no responden al interés general, y ha explicado que el Ayuntamiento se ha reunido con el colectivo y negocian diversas cuestiones, incluida la posibilidad de que puedan reubicarse en otras zonas de la ciudad con criterios que sí respondan al interés general.

Sobre los quioscos, ha señalado que la misma regulación de La Rambla fijó que deberían reducir su tamaño y ubicarse entre los árboles, algo que será obligatorio a partir de 2030, cuando terminará la concesión actual, ha detallado la concejal del distrito.

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