¿Masajes o psicólogo? En Asia antes de ir al psicólogo por depresión, optan por un masaje

FOTO CLARINS:  EN ASIA TIENEN EN LOS SPA COMO UNA GRAN MEDICINA
FOTO CLARINS: EN ASIA TIENEN EN LOS SPA COMO UNA
Actualizado 06/06/2018 9:18:12 CET

   MADRID, 6 Jun. (CHANCE) -

Los beneficios de los tratamientos de belleza y de los spas y balnearios están más que sobradamente reconocidos. Dominique Rist es la directora de formación de los Spas Clarins en el mundo, y nos ha respondido a las mayores dudas que surgen a muchos con respecto a los spas, masajes, tratamientos de belleza, etc. Además de estas investigaciones, la firma de la familia Courtin, lleva comprometida en investigaciones relativas a las enfermedades reumáticas.

P: ¿Cual es la diferencia entre un Spa y un balneario?

Dominique Rist: Un balneario utiliza agua caliente procedente de una fuente natural. El agua tiene propiedades curativas y está cargada de oligoelementos y minerales. Produce un impacto beneficioso sobre el organismo y permite regular o estimular la circulación de la sangre y el sistema cardiovascular por su acción sobre la eliminación de toxinas. La estimulación también puede hacerse alternando agua fría y agua caliente.

Los tratamientos en un balneario propician la relajación de la tensión nerviosa, mejoran el tono muscular y son beneficiosos para tratar algunos problemas digestivos. El balneario dispone de una mayor variedad de tratamientos a causa de las propiedades terapéuticas de sus aguas, en comparación con un Spa, donde encontramos algunos tratamientos en zonas húmedas (exfoliante y masaje bajo ducha de afusión, jacuzzi).

Un Spa es un lugar de tranquilidad, de relajación del cuerpo y del espíritu y de plenitud para los que tratan de encontrar el bienestar y desean una revitalización. Generalmente se sitúan en un lugar lujoso y confortable y también se pueden encontrar en el medio urbano. Es un lugar de relajación que permite tomarse un descanso del estrés de nuestra vida trepidante. Spa significa 'Salute per aqua' pero no requiere específicamente de la presencia de un agua termal. El Spa puede ser solamente un lugar en el que estará presente una piscina y en el que se proporciona una serie de tratamientos que tienen lugar en zonas húmedas.


P: ¿De qué manera ha trasladado sus estudios de psicología a los tratamientos de Spa Clarins?

D.R: Contacto y comunicación directa con las clientas. Cada persona es única, cada persona tiene un carácter y un comportamiento diferente y yo soy muy receptiva. Me gusta la psicología de proximidad y la capacidad de contribuir y poder dar una respuesta o una ayuda inmediata. El estudio de las culturas es también interesante para poder adaptar una psicología que integra la compresión de las diferencias y así aportar con más precisión una respuesta personalizada. Las texturas sensoriales de los productos de Clarins permiten optimizar los resultados de belleza y generan unas sensaciones agradables, relajando al mismo tiempo la mente. Sabemos que belleza rima con salud y bienestar y nuestro objetivo es ayudar a las mujeres a estar mejor. Sentirse bella, sentirse bien, sentirse relajada.

P: ¿De qué manera cree que los tratamientos pueden aumentar la autoestima y el bienestar mental de las personas?

D.R: A final de un tratamiento de rostro Clarins, la piel se encuentra realmente más fresca, más lisa, más joven y menos arrugada y además experimenta una extraordinaria sensación de confort. Para la clienta, el hecho de poder constatar los resultados tras una hora de tratamiento le da un espíritu más positivo respecto a su belleza. Esto aumenta su autoestima, o menudo nos miramos a nosotros mismos de una forma muy poco indulgente.

Se da cuenta de que tiene la posibilidad de mejorar el aspecto de su piel. Esto le devuelve confianza y tranquilidad y se relaja mentalmente un poco para ver una realidad más positiva.

Lo mismo sucede con el cuerpo, nos damos cuenta de que mejorar es posible y de la importancia de cuidarse todos los días. Nos reconciliamos con nuestra imagen.

El maquillaje Clarins que se propone al final de los tratamientos de rostro, y a veces también al final de los masajes corporales, permite realzar la belleza natural de cada mujer, que así se siente bella y valorada y esto aumenta su autoestima.

Las esteticistas saben dirigirse a las clientas con unos mensajes positivos que refuerzan la propia estima y aumentan el deseo de continuar mirándose de una manera más indulgente y más justa.

Los tratamientos permiten escuchar mejor al cuerpo, liberar la mente y eliminar los pensamientos negativos.

P: En la antigüedad, las termas se buscaban como un espacio de relax. Sin embargo, de hace unos años a esta parte se realizan todo tipo de tratamientos. ¿O en la antigua Grecia y Egipto, el propósito seguía siendo el de la belleza?

D.R: Los antiguos griegos concedían mucha importancia a la belleza física. Buscaban sin cesar la forma de mejorar su aspecto físico, teniendo en cuenta el envejecimiento natural de la piel, mediante una nutrición apropiada, mucho deporte y la utilización de cosméticos.

La palabra cosmética viene de la palabra griega "kosmetikos" que significa el sentido de la armonía.

Los productos que ellos fabricaban estaban formados en gran parte por aceite de oliva (hidratante) y miel (suavizante). Sabían combinar el aceite con hierbas para fabricar, por ejemplo, lociones.

En Egipto y en Grecia, la leche se utilizaba mucho por sus propiedades suavizantes y representaba el lujo tal y como nosotros lo conocemos en "el baño de Cleopatra".

Los griegos sabían preparar con cuidado sus productos cosméticos utilizando los recursos naturales locales.

También utilizaban, por ejemplo, lo que llamamos la almáciga. La última vez que fui a Grecia, unas amigas griegas de la Isla de Samos me hablaron de este producto, destacando sus propiedades. Yo creo que lo probé con la leche. Hoy en día, los griegos siguen consumiendo los mismos productos naturales por las mismas razones por las que lo hacían en la Grecia antigua.

Las flores también se utilizaban en las mezclas y la rosa se consideraba la reina de las flores. Fabricaban sus aguas de rosas para limpiar la piel. La sal servía para el rostro y para el cuerpo a causa de sus propiedades exfoliantes. La sal y el azúcar se mezclaban con el aceite de oliva.

¡Hoy en día nosotros tenemos el Gommage "Tonic" Corps Clarins aun Huiles Essentielles! Con la sensorialidad que posee y con el aceite de avellana que es también extraordinario.

Sí, los egipcios de la antigüedad ya utilizaban numerosos productos cosméticos por razones medicinales, terapéuticas y estéticas, pero también por el bienestar del cuerpo. Su objetivo era mantener, conservar y cuidar su cuerpo para entrar en la casa de la eternidad.

Para los griegos, si pensamos en Sócrates, la belleza y el bien estaban unidos. Consistía esencialmente en representar una persona bella de cuerpo y de espíritu.

P: En Oriente y en Asia estos tratamientos parecen para todas las clases sociales. Pero, ahora, parece que en Occidente estos tratamientos están reservados a las clases más elitistas. ¿Es así o cree que cualquier persona tiene que saber que pueden ser accesibles para ella?

D.R: En Asia, la solución para equilibrar cuerpo y espíritu es darse un masaje. Las células del cuerpo lo memorizan todo. Todo es energía... el hecho de desbloquear las tensiones, los nudos del cuerpo, permite liberar el espíritu, la mente. Cuando algo no funciona bien, en vez de ir a visitar a un psicólogo, como haríamos en occidente, la idea es ir a darse un masaje tradicional chino, que elimina las tensiones mediante un trabajo sobre los meridianos y la energía. Esto tiene virtudes terapéuticas. Además, los masajes son accesibles desde el punto de vista económico.

¡En occidente, el primer impulso suele ser ir a ver al psicólogo! Los masajes son menos accesibles que en Asia y Oriente pero a menudo se hacen utilizando un producto, un aceite. En Asia, los masajes generalmente se llevan a cabo sin producto alguno. Resultan menos agradables y además como se hacen mediante presión hacen más daño...

¿Te animas?