Así serán las fallas municipales de València en 2018

La plaza del Ayuntamiento se llenará de color con un tótem y un planetario
JCF/EP
Actualizado 26/05/2017 20:29:20 CET

'Equilibrio universal' ironizará sobre la pirámide de valores de la sociedad y "cómo el dinero rige la existencia humana"

VALÈNCIA, 26 May. (EUROPA PRESS) -

La falla municipal 2018 de València será 'Equilibrio universal' de los artistas Pepe Latorre y Gabriel Sanz, con la colaboración del creador contemporáneo Okuda San Miguel. Los tres erigirán en la plaza del Ayuntamiento una escultura en forma de tótem y cargada de colorido, que propone un recorrido entre lo imaginado y lo real y una reflexión sobre "cómo el dinero rige en la existencia humana".

El proyecto escogido por el Ayuntamiento para la falla grande de València se ha presentado este viernes en el Palacio de la Exposición de Valencia, en un acto con los artistas de Latorre y Sanz Artesanos y el diseñador Okuda; junto al autor de la falla infantil 'El xicotet príncep', Miguel Hache, y el concejal de Cultura Festiva y presidente de la Junta Central Fallera (JCF), Pere Fuset, según ha informado el consistorio en un comunicado.

En 'Equilibrio universal', los creadores tratan de mostrar el carácter mundial de las Fallas tras la declaración de las fiestas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Para ello, contarán con la colaboración de Okuda, "uno de los artistas españoles contemporáneos con más proyección internacional". Su obra "urbana y efímera" posee una carga "satírica y crítica" como las propias Fallas, destacan desde la JCF.

Los tres han ideado una escultura en forma de tótem y con una estructura que propone un recorrido entre lo imaginado y lo real, así como una reflexión sobre "cómo el dinero rige la existencia humana".

La alegría, la felicidad y la tristeza quedarán plasmadas en la falle entre polígonos multicolores y muros de ladrillo que se convierten en humanos con cabezas de aves en "un mundo contrapuesto".

UNA CREMÀ "LO MÁS LIMPIA POSIBLE"

La madera será la principal materia prima de la construcción, no solo en el interior --caballetes, torres estructurales y armazones--, sino también en el volumen artístico exterior. Los polígonos cobrarán vida con listones, varetas y tableros contrachapados, con la intención de aportar "una buena estructuración y una apariencia lógica respecto al diseño" y que la combustión en la 'cremà' del 19 de marzo "sea lo más limpia posible".

En diferentes partes de la falla, los artistas aplicarán técnicas de carpintería como la vareta, concretamente en las zonas de pelos junto a los grandes rostros poligonales. Además, utilizarán "en muy baja medida" el poliestireno expandido y evitarán "al máximo" su uso.

EL PÚBLICO PINTARÁ PARTE DEL MONUMENTO

Okuda participará en la 'plantà' de la falla grande y pintará in situ algunas de las partes principales del monumento. Otras se reservarán para que el público complete el proceso en la misma plaza durante los días de la 'plantà', mediante unos escalones coloristas que se instalarán en la parte inferior para "realzar la perspectiva", todo bajo la supervisión del artista.

Desde la Junta Central Fallera aseguran que "la proyección mundial que tiene la obra de Okuda San Miguel, hace que esta falla pueda verse en todo el mundo de una manera inmediata y no solo durante los días de Fallas, sino todo el año por su gran aceptación en redes sociales".

UNA FALLA CON PERSONALIDAD PROPIA

Latorre y Sanz han manifestado en el acto de presentación su ilusión e "implicación total" como autores por segunda vez de la falla grande, nueve años después de que erigieran en 2008 un grupo escultórico sobre los deseos universales.

Para 2018, "tendremos una falla diferente, con una estructura de falla pero con personalidad propia y un juego de colores único", ha avanzado Latorre, que ha puesto en valor la colaboración en su proyecto de Okuda, "un artista internacional que facilitará una proyección internacional".

Con este objetivo, la propuesta incorpora códigos visuales del arte contemporáneo al lenguaje de las Fallas, ya que Okuda busca "reflexionar con ironía sobre la pirámide de valores que sustentan la sociedad actual".

Los dos artistas valencianos se asociaron en 1987 y desde entonces han diseñado los monumentos de varias comisiones de València, Paterna, Benetússer, Alfafar y Massanassa.

Mientras, Okuda inició su carrera artística diez años más tarde, en 1997, y es reconocido por sus trabajos en vías y fábricas abandonadas de su ciudad natal, Santander. A partir de 2009, evolucionó en su estudio afincado en Madrid hacia un camino más personal basado en las estructuras geométricas y los estampados multicolores confrontados con formas orgánicas y cuerpos sin identidad.

Sus trabajos, en calles y galerías de varios países, "a menudo plantean contradicciones sobre el existencialismo, el universo, el infinito, el sentido de la vida, la falsa libertad del capitalismo", al tiempo que "muestran un claro conflicto entre la modernidad y nuestras raíces", ilustran desde la JCF. En definitiva, "entre el ser humano y él mismo".

LA FALLA INFANTIL HOMENAJEA 'EL PRINCIPITO'

Por su parte, Miguel H. ha presentado los trazos principales de la falla infantil municipal de 2018, 'El xicotet príncep', basada en el mítico libro 'El Principito' con motivo de su 75 aniversario. El proyecto recoge las escenas más icónicas de la obra de Antoine de Saint-Exupéry para homenajear al "segundo libro más leído después de la Biblia". "Es la mejor forma de rendir homenaje a un libro de aprendizaje de nuestros primeros años de vida", ha manifestado el artista.

La estructura del monumento está basada en un planetario de madera interactivo para recrear el ambiente de la novela, con el "plus" de que los espectadores puedan interactuar jugando con la posición de los planetas que visita el principito: el del bebedor, el rey, el vanidoso, el hombre de negocios, el farolero y el astrólogo, para llegar finalmente a la Tierra. Los ninots estarán vestidos por Reyes Pe con madera, cortezas, cartón, tela y musgo.

"Mi secreto no puede ser más simple: no se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos. Como bien dijo aquel zorro, se intentará hacer visible lo invisible dando forma a una narración llena de valores", ha detallado el creador, que ha destacado que la obra enseña valores a los más pequeños y conecta a la gente adulta con su infancia.

Miguel Hache se ha formado en Artes y Diseño en México y la Universitat Politècnica de València (UPV), ha expuesto en varias ciudades y acumula seis premios como artista fallero.

"DARÁN LO MEJOR"

Con este despliegue, el presidente de la JCF ha destacado la calidad de los proyectos y la profesionalidad de los artistas, para asegurar que "tanto Latorre y Sanz como Miguel H darán lo mejor de ellos mismos para el mundo fallero y para València".

Los tres artistas recibirán durante el proceso de creación las aportaciones que consideran oportunas los integrantes de los jurados independientes que seleccionaron el mes pasado sus proyectos por unanimidad.

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