La exsecretaria de Emarsa dice que con la liquidación descubrieron facturas y proveedores que no habían visto nunca

Vista general de la depuradora de Pinedo
EMSHI
Actualizado 27/06/2017 13:22:45 CET

   VALÈNCIA, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

  

María Fernanda Romero, exsecretaria de Administración de Emarsa, ha afirmado que con la liquidación de la empresa pública, que gestionaba la depuradora de Pinedo (València), descubrieron "el doble de facturas" y proveedores que no habían visto nunca. "No sabíamos de su existencia", ha apostillado.

Romero se ha pronunciado así en su declaración en calidad de testigo en el juicio por la pieza principal del caso Emarsa, procedimiento en el que se ha investigado un presunto desfalco de alrededor de 25 millones de euros en la gestión de la depuradora de Pinedo.

Romero, quien trabajaba en el departamento de Contabilidad de Emarsa, ha relatado este martes ante el tribunal las diferentes irregularidades que se cometieron en la mercantil y la manera en la que se cambió la forma de trabajo con la llegada del entonces gerente, Esteban Cuesta.

Ha explicado que "muchas" facturas llegaban sin albaranes, algo que era "necesario" para comprobar que se habían hecho correctamente los suministros. "Se me pasaban algunos albaranes, no todos. Los cotejaba, veía que tenían la firma del jefe de Mantenimiento, los juntaba con las facturas y les poníamos el sello. Después se pasaban a Enrique Arnal -ex director financiero-- para que diese el visto bueno y las contabilizábamos en el ordenador. Se archivaban por orden alfabético".

Algunas de las facturas, ni las vio mientras trabajaba en Emarsa. Según ha explicado, cuando se ordenó la liquidación de la mercantil, desde la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (Emshi) se les exigió que comprobaran albaranes y facturas para ver la deuda que había con proveedores y poder sufragarla.

"Cuando tuvimos que hacer ese proceso, que era bastante trabajo y en el que participamos dos ó tres personas, vimos que había el doble de facturas de las que normalmente había y proveedores archivados de los que no sabíamos de su existencia. Lo comentamos todos los que estábamos allí", ha manifestado. Aparecieron en ese momento también archivadores y facturas --en el despacho de Arnal-- que no habían pasado por el departamento de Contabilidad porque no tenían un formato normal con el registro de entrada.

Por otro lado, a la testigo se le ha interpelado por los cheques y los pagarés, y ha explicado que éstos estaban en su despacho. Ha indicado que en ocasiones, le pidieron que cumplimentara algunos. "Me decían que hacía falta el dinero, me lo pedían que lo hiciese antes para que luego los firmasen. Venían con la firma del gerente", ha dicho.

CAMBIO DE CRITERIOS

La testigo se ha referido asimismo a los cambios que se efectuaron en la empresa con la llegada de Cuesta a la planta en el año 2004. "Cuando llegó Cuesta, o un poco antes, se restringieron algunas funciones del programa de Contabilidad. Primero tenía acceso a las cuentas de todos los proveedores y luego no. No podíamos acceder a algunos proveedores o a determinados bancos como La Caixa, cuyas cuentas no aparecían", ha afirmado.

Sobre la modificación del programa, ha indicado que el administrador del mismo era el informático Sebastián García, conocido como 'Chanín', aunque Arnal también tenía acceso "a todo". "Ellos directamente podían modificar el programa", ha aseverado.

En esta línea, Romero ha manifestado que primero tenían en la empresa una contabilidad analítica y luego, con la llegada de Cuesta, se les dijo que debían hacerlo todo con cuentas "más globales".

Otro de los temas que también se modificaron fue la empresa que contrataba Emarsa para los viajes de los directivos. Se cambió a Viajes Benimàmet: "Al principio, con la empresa anterior, contabilizábamos las facturas, y luego ya no venían por nuestro departamento. Imagino que las recibiría entonces Arnal o Cuesta".

Sobre los viajes en sí, la testigo, quien ha manifestado que desconocía cualquier iniciativa o negocio en Rumanía, ha señalado que algunos sí sabía quién los disfrutaba porque en caja aparecían los gastos: "Cuesta viajaba, por ejemplo, es el que más me suena. Luego vimos facturas de Viajes Benimàmet pero no se especificaba en ellas quién iba", ha agregado.

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