Los habitantes de la Llíria de los siglos III y II a.C. pintaron sobre el "fin del mundo" en el 'Vaso de los Guerreros'

El profesor de la Universidad Autónoma de Madrid Fernando Quesada
DIVAL
Publicado 24/03/2018 17:27:32CET

VALÈNCIA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

El profesor de Arqueología en la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Quesada ha expuesto en una conferencia en el Museu de Prehistòria aspectos relativos a las 'Novedades y mutaciones en la guerra de los pueblos íberos en época de Aníbal', en la que ha explicado los cambios más significativos que se produjeron en la guerra y en las armas durante los siglos III y II a.C. y que en parte se ven reflejados en la decoración pintada de El vaso de los guerreros hallado en Llíria (Valencia), que "habla del final de un mundo", ha indicado.

La conferencia se ha celebrado en el Museu, dependiente del área de Cultura de la Diputació y que exhibe actualmente en sus salas la exposición temporal "El enigma del Vaso. Obra maestra del arte ibérico", comisariada por Helena Bonet y Jaime Vives-Ferrándiz.

La muestra, que se centra en el célebre Vaso de los Guerreros de Llíria, se acompaña de numerosas actividades complementarias, como talleres o conferencias, según ha informado el área de Cultura de la Diputació de València en un comunicado.

Fernando Quesada ha expuesto que la obra "es un testimonio maravilloso de la época de Aníbal, porque este vaso se modeló y se pintó durante la II Guerra Púnica, conflicto bélico que afectó a los pueblos ibéricos hacia finales del siglo III".

Asimismo, ha afirmado que "El vaso de los guerreros es una de las obras maestras, no sólo del arte ibérico, sino de toda la península" y se podría considerar "una de las grandes obras del arte periférico al mundo clásico". "Es un arte de una enorme complejidad iconográfica, de una gran minuciosidad", ha expresado.

El profesor ha alabado también la "espléndida decoración del vaso, que llama la atención por su tamaño, y tiene muchas lecturas, como la del contexto en el que se halló, un santuario donde se congregaban personas para llevar a cabo rituales de comensalidad".

Igualmente, ha destacado durante su exposición la cultura ibérica como "resultado de una dinámica interna, con influencias cartaginesas, fenicias, griegas, y romanas". "Todo es un crisol de influencias. Y en el Tossal de Sant Miquel de Llíria en particular, encontramos a través de la decoración una cultura muy rica y desarrollada, de hecho ya tenían moneda, y escrituras con textos que reflejan una civilización mucho mayor que la de una cultura bárbara", ha explicado.

EL VASO DE LOS GUERREROS

El Museo de Prehistòria de València ha revisado 'El vaso de los guerreros' (1934), una pieza "excepcional" para la historia de los íberos y que es una referencia en el mundo académico, porque se interroga al objeto con otras preguntas y, como resultado, se advierten aspectos nuevos que, a su vez, permiten ofrecer lecturas complementarias.

En este sentido, Quesada ha expuesto que "el estudio que se ha hecho con motivo de la exposición por parte de los comisarios ha revelado nuevos datos sobre la decoración de esta cerámica, por ejemplo, sobre cómo se pintó".

Asimismo, "también se han detectado detalles iconográficos que se habían pasado por alto en anteriores estudios". "Siempre se descubren cosas nuevas y hemos reflejado las novedades en el catálogo de la exposición, que hará que este trabajo perdure", ha manifestado.

Por último, Quesada ha destacado la importancia que tiene este trabajo para la sociedad en general porque "esta pieza es relevante para entender muchas cosas del mundo mediterráneo". "Este vaso es un objeto reflejo de acontecimientos que modelaron el mundo mediterráneo durante siglos. Además, el dibujante y el alfarero que lo hicieron posiblemente estaban viendo figuras que ahora vemos en los libros de historia. Sabían quién era Aníbal, sabían quién era Asdrúbal, sabían quién era Escipión, y eso es una herencia relevante no sólo para los especialistas, sino para todo el mundo".

ABIERTO AL PÚBLICO HASTA VERANO

Coincidiendo con el noventa aniversario de la creación del SIP y del Museo, el Vaso de los Guerreros se presenta tras su reciente restauración junto a otras cerámicas figuradas y armas representadas.

También se exponen documentos de archivo, como fotografías, el diario de excavación y los primeros calcos y dibujos originales del friso, que han permanecido custodiados en el Museo más de ochenta años y que se muestran, por primera vez, al público. La exposición se ha prorrogado hasta el próximo verano.