El Museo Vasco abre su claustro con una nueva cubierta de vidrio

Claustro del Museo Vasco en Bilbao
AYUNTAMIENTO DE BILBAO
Publicado 09/06/2018 11:06:54CET

   BILBAO, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El Museo Vasco, dependiente de la Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, abrirá al público el próximo miércoles su nuevo claustro tras incorporar una cubierta de vidrio, que permitirá proteger las piezas que se exponen en esta zona y también ganar un espacio para desarrollar actividades culturales.

   Las nuevas instalaciones han acogido este sábado una visita técnica en la que han participado la presidenta del Museo Vasco y diputada de Euskera y Cultura, Lorea Bilbao, el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, y la coordinadora del Museo, Sorkunde Aiarza, acompañados de los arquitectos responsables del proyecto.

   Según han explicado, este cubrimiento sirve para proteger de "las adversidades climatológicas" al 'ídolo de Mikeldi' y otras piezas de la colección que se exponen en el claustro ya que se trata de un lugar que "sufre constantemente los daños provocados por la humedad".

   Además, han destacado, con este proyecto, el Museo Vasco y la ciudad ganan un nuevo espacio cubierto destinado principalmente a actividades culturales, que el público en general podrá visitar a partir del miércoles 13 de junio.

   Los trabajos de cubrimiento han proporcionado al Museo una estructura formada por un prisma realizado en vidrio que ha quedado, en palabras de sus responsables, "integrado perfectamente en la actual imagen".

   El proyecto elaborado por el estudio de arquitectura ganador del concurso, A+PI Arquitectos, supone "un trabajo no invasivo en el que la cubierta respeta el edificio actual ya que la construcción, además de guiarse por la normativa urbanística que deben cumplir los edificios situados en el Casco Viejo bilbaíno, cuenta con una protección especial".

DETALLES TÉCNICOS

   El Museo Vasco puso en marcha, en el primer trimestre de 2017, un concurso para la redacción del proyecto, al que se presentaron 20 propuestas dentro del plazo. El jurado --formado por la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao y el Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro-- descartó once de las veinte propuestas por no tener "un nivel adecuado de integración funcional y estructural, imagen arquitectónica y solución energética". En una segunda evaluación se descartaron otros seis proyectos por "no adecuarse a la imagen arquitectónica".

   Entre los tres finalistas, que recibieron 1.000 euros cada una por la redacción de un anteproyecto, resultó seleccionado el de A+PI Arquitectos, que se contrató el 17 de julio.

   Finalmente, durante el mes de noviembre, se llevó a cabo la adjudicación de la obra, a la empresa Construcciones Castellano. Los trabajos han tenido una duración de seis meses en dos fases y se ha aprovechado el andamiaje para realizar una limpieza de la fachada del claustro y un análisis de "patologías".

   Durante la presentación del nuevo claustro este sábado, el arquitecto Eduardo Aurtenetxe ha explicado a los participantes los detalles del proyecto, consistente en "la colocación de un cuerpo prismático de vidrio", que crea "una nueva altura que proporciona mayor amplitud y ligereza al espacio claustral" y le dota de "gran luminosidad coherente con el carácter de espacio exterior con que fue concebido".

   De este modo, ha destacado que se trata de "una solución respetuosa" con la arquitectura y proporciones del edificio y, en concreto, de su claustro de estilo barroco clasicista temprano, "siempre pensado desde una perspectiva decididamente contemporánea sin olvidarnos del carácter sobrio y austero de la arquitectura histórica ilustrada vasca".

   Técnicamente se ha colocado una estructura "muy ligera", con una puesta en obra "sencilla y económica" al tratarse de elementos aislados que se han montado en la propia obra.

   Con una composición bidireccional, el nuevo cubrimiento respeta los actuales ejes de sustentación del claustro, de modo que "desde los pilares se forma una malla de cuadrados de 3x3 metros con sus diagonales y se completa con una estructura vertical de atirantado". Se aprovechan los elementos verticales del atirantado estructural, para ubicar en ellos los puntos de luz del claustro, iluminación regulable para atender a las distintas necesidades de uso y completar la existente.

   La inversión de la obra ha alcanzado los 356.107,53 euros, cantidad a la que le acompañan los gastos derivados de arquitecto, aparejador y coordinación de seguridad, según los datos aportados por el Ayuntamiento.