Arco Iris insta a la Xunta a realizar un estudio de impacto ambiental sobre el desguace de los restos del Casón

Un buzo contempla los restos del Casón, que se hundió frente a Fisterra en 1987
BUCEO FINISTERRE
Publicado 10/12/2017 19:01:24CET

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

   La asociación ecologista Arco Iris ha instado a la Consellería de Medio Ambiente a realizar un estudio de impacto ambiental en los trabajos de desguace de los restos del buque Casón, hundidos en la costa de Fisterra (A Coruña) y que se han convertido en un refugio para especies marinas.

   Los ecologistas remitieron un escrito al Ministerio de Defensa para cuestionar sobre la retirada de estos restos, adjudicada a la empresa 'Desguaces Lema'. En su contestación, el departamento que dirige María Dolores de Cospedal indica que el impacto medioambiental de la actuación "es responsabilidad de la correspondiente Capitanía Marítima cuando autorice a la empresa adjudicataria los trabajos de extracción".

   "Arco Iris deduce de la contestación por escrito de Defensa que los trabajos de retirada de los restos del pecio del Casón requieren de estudios de impacto ambiental que, a día de hoy, no consta se hayan realizado", indica la asociación en un comunicado emitido este domingo.

   Así, ha alertado que "es previsible" que los trabajos de retirada de los restos del buque hundido en la Costa da Morte hace 30 años "generen un impacto irreversible en un ecosistema singular que se ha ido creando con el paso de los años entre los restos del Casón y en estos momentos es considerado como un auténtico criadero de especies marinas".

   Además, avisa que la actuación podría acarrear la tramitación de una denuncia por infracción de la normativa comunitaria ante la Unión Europea, ya que el pecio está situado en zona que pertenece a Red Natura con la consideración de Lugar de Interés Comunitario (LIC) y de Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA).

   Con todo, Arco Iris solicita que los restos del Casón sean mantenidos "en su actual estado" y el desguace sea suspendido 'sine die' por su valor medioambiental y su consideración de "cementerio marino, pues allí murieron 23 personas cuyo recuerdo no merece esta profanación mercantilista".