La delegada de la Xunta en Vigo no teme ser imputada en la Patos

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Actualizado 18/09/2015 15:05:20 CET

Apunta que no sabe en qué contexto se pudieron "tomar determinadas conversaciones" y, aunque "por ahora" no salió ninguna suya, no lo descarta

   VIGO, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La delegada territorial de la Xunta y presidenta del Consorcio Casco Vello, María José Bravo Bosch, ha descartado estar implicada en la trama que investiga un juzgado de Vigo sobre supuestas irregularidades en la adjudicación de contratos públicos y ha asegurado que la empresa investigada Eiriña S.L. no obtuvo "ni un solo contrato" del Casco Vello y "muy poquitos" de la delegación de la Xunta.

   Así se ha manifestado en declaraciones a los medios sobre la información relativa a la 'Operación Patos' que publica este jueves 'Faro de Vigo', en relación a la que ha aseverado que no teme ser imputada, si bien ha reconocido que no descarta que se le hayan podido "tomar determinadas conversaciones" durante la investigación. "Yo estoy tranquila, nada preocupada", ha subrayado.

   Bravo Bosch, que ha hecho hincapié en que respeta "todo lo que decida la Justicia", ha asegurado estar sorprendida por estas informaciones, ya que en el Consorcio Casco Vello no le han dado a la empresa investigada "ni un solo contrato, cero euros" ni en concursos públicos --"no ha ganado ni uno solo", ha dicho-- ni en los negociados de adjudicación directa.

   Además, en relación a la Delegación de la Xunta, ha trasladado que Eiriña consiguió "muy poquitos contratos", si bien ha aclarado que ella no forma parte de las mesas de contratación. Sobre esto, ha matizado que en aquel momento esta compañía no tenía ningún proceso judicial abierto y  ha añadido que actualmente "no hay ningún concurso ni nada en vigor con la empresa Eiriña".

"ASOMBRO"

   "Yo muestro mi asombro ante lo que he visto, pero entiendo muchas cosas, hay muchas motivaciones --y-- me lo esperaba", ha comentado la delegada, quien ha reiterado que ella es "la única" que no le ha dado "ni una obra, ni una sola, ni un euro, pudiendo haberle dado" a Eiriña. En paralelo, ha subrayado que ella "no" forma parte de las mesas de contratación ni le ha "dado nada".

   Así las cosas, ha mantenido que tiene la conciencia "muy tranquila" y que no teme ser imputada. "No lo temo, sinceramente, pero si viene nos defenderemos como corresponda", ha insistido, antes de apuntar a que en las informaciones publicadas hay "ciertas especulaciones".

CONVERSACIONES

   Acerca de que su jefe de gabinete en una conversación pudiese haberle dicho al responsable de Eiriña, Enrique Alonso, que era "el enchufado de la delegación", Bravo Bosch ha indicado que le ha preguntado y que éste le dijo "que no le consta, que no se acuerda, y que en cualquier caso será una broma".

   Enrique Alonso "era una persona de partido" y al que conoce "hace más de 10 años". "No estaba imputado en ningún procedimiento y teníamos una relación normal", ha remarcado, antes de defender que confía en su equipo y de afirmar que "nunca --va-- a echarle las culpas a los demás hasta que --se vaya viendo-- qué es lo que está sucediendo".

   Sobre las conversaciones, la delegada ha señalado sobre sí misma que es "una persona muy irónica" y ha argumentado: "No sé en qué contexto nos han podido tomar determinadas conversaciones, aunque por ahora no he visto ninguna mía, pero tampoco lo descarto".

   En relación a todas estas cuestiones, ha reiterado su colaboración con la Justicia y ha recordado que en 2014 la Policía Judicial se llevó documentos del Consorcio Casco Vello y luego los devolvió. En cuanto a la Xunta, ha remarcado: "evidentemente conmigo nada". "En la planta segunda parece ser que se llevó algunos y los devolvió", ha apostillado, en relación a otras oficinas.

COMIDA "SECRETA"

   En referencia a su posible participación en una reunión "secreta" con el presidente del PP de Vigo, José Manuel Figueroa, y el responsable de Eiriña supuestamente vinculada a la adjudicación irregular de un contrato público, Bravo Bosch también ha dicho que se quedó "asombrada" con esta información y ha asegurado que no fue "ninguna reunión secreta", sino "una comida sin nada que ocultar" y que estaba en su agenda.

   "Me pidió Enrique que tuviésemos una comida con el presidente del partido en Vigo porque había ciertas diferencias de apreciación y yo estaba molesta con algunas cosas que veía", ha explicado, antes de admitir que sí le sorprendió que "estuviese Enrique". No obstante, ha sostenido que la comida fue "absolutamente política" y que en ella hablaron José Manuel Figueroa y ella "sobre todo".

   A colación de todas estas cuestiones, Bravo Bosch ha indicado que con el presidente de los populares de Vigo actualmente tiene "una relación correcta" y que, de hecho, su relación "es correcta con todos los que conforman el PP en Vigo". Además, ha remarcado que "no tiene nada que ver esto ahora mismo" con su partido.

   Además, al ser preguntada sobre si ha hablado con el presidente de la Xunta sobre este tema, la delegada ha dicho que no porque no cree "que tenga que hablar" con él, pues "no es en absoluto responsable de nada de esto" y "el presidente confía plenamente en todo lo que se hace desde la Xunta". Pese a ello, ha señalado que a primera hora de este viernes sí que ha hablado con el vicepresidente, Alfonso Rueda.

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