Un informe de expertos reclama que la Xunta aporte a cultura el 1% de su gasto en 2021

Presentación de un informe sobre la cultura gallega con conselleiro y Villares
CONSELLO DA CULTURA GALEGA
Actualizado 23/03/2018 14:41:36 CET

   Román Rodríguez ve "lógica" su reivindicación y señala que este diagnóstico servirá de "hoja de ruta" para la estrategia cultural

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El Consello da Cultura Galega (CCG) ha presentado este viernes un diagnóstico del estado actual de la cultura gallega, en el que se concluye que se vio afectada desde 2009 por recortes "demasiado agresivos" de gasto público, mientras ahora comienza a recuperarse pero de forma "muy insuficiente".

   Por ello, en este informe --en el que han participado diversos expertos y que ha sido elaborado a través del Observatorio da Cultura Galega-- se emplaza a la Xunta a subir el actual 0,65% de su gasto consolidado que destina a cultura hasta el 1% en 2021, así como a alcanzar el 1,5% en una década.

   El informe ha sido dado a conocer en Santiago en una rueda de prensa en la que han participado el presidente del Consello da Cultura, Ramón Villares; el conselleiro de Cultura, Román Rodríguez; el secretario xeral de Cultura, Anxo Lorenzo; y el secretario del CCG, Xosé López.

   Así, Villares ha señalado que espera que la estrategia cultural que elaborará la Xunta de cara a 2021 "lleve a término algunas de la acciones proritarias y objetivos aquí expuestos".

PUNTOS NEGATIVOS

   Este documento, 'Diagnose para a cultura galega. Datos para unha estratexia cultural no século XXI', cuenta con un apartado de conclusiones con puntos negativos y positivos.

   En lo tocante a debilidades, Ramón Villares cree que se deben dar pasos desde la cultura de "contenedores" a prestar "más atención" a los contenidos. Aquí, identifica una "queja unánime" sobre la planificación de la oferta cultural.

   En el informe se refleja que la políticas culturales en Galicia "carecen de un estrategia, diagnóstico, planificación y evaluación", a lo que se unen "problemas de comunicación entre administraciones y, singularmente, con el Estado". "En algunos casos, una mejor cooperación evitaría duplicidades y competencias improductivas", refleja el texto.

   Asimismo, el informe destaca el elevado nivel de autoempleo y la "escasa profesionalización". Además, Villares apunta que hay una "hegemonía casi aplastante" de la dependencia de las "vías públicas" para la financiación de acciones. Así, aboga por incentivar políticas para el aumento de la financiación privada.

   Por sectores, este diagnóstico identifica un descenso del apoyo de la Administración pública al libro gallego. La artes visuales experimentaron "un proceso de decadencia", mientras bajaron los espectadores en danza y la actividad operística "es escasa".

   La ciudadanía gallega tiene menos interés por la cultura de Galicia que por la del resto del Estado, al tiempo que la participación en el entorno rural es inferior al urbano.

   También se pone como deberes afrontar el reto digital ante la "poca presencia" de la cultura gallega en este espacio, por lo que se echan en falta políticas para potenciar el tejido de medios de comunicación y plataformas en la lengua propia de Galicia.

   Otras problemáticas son las siguientes: el número de bibliotecas descendió y hay un estancamiento de usuarios, hay una minoría de mujeres entre altos cargos, existe poca atención a la cultura gallega en el exterior, la TVG y Radio Galega necesitan innovar para atraer nuevos públicos y Galicia recibe menos turistas culturales que otras comunidades.

PUNTOS POSITIVOS

   En los aspectos positivos figura el peso del sector cultural gallego, que representa en la actualidad el 2% del Producto Interior Bruto (PIB) y el 3% del empleo de la Comunidad, con más de 30.000 empleados.

   La asistencia al cine, teatro y conciertos cuentan con buenos indicadores en los últimos tres años. Las bibliotecas presentan un importante aumento de libros y hay un incremento del uso de Internet por los gallegos.

   También llama la atención sobre una sociedad civil activa y organizada alrededor de la cultura y acerca de que Galicia despierta interés como destino cultural.

"HOJA DE RUTA" PARA LA ESTRATEGIA DE LA XUNTA 2021

   Por su parte, el conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, ha remarcado que este informe fue encargado por su departamento al CCG para elaborar la Estratexia da Cultura Galega 2021.

   Este informe servirá de "hoja de ruta" para elaborar esa estrategia con el fin de "encauzar" las acciones de los agentes públicos y privados, de forma que sirva para "potenciar" los aspectos positivos y "corregir" las debilidades.

   Tras recordar que el sector pasó "años muy difíciles", el conselleiro considera que el futuro es "ciertamente esperanzador". Al respecto, pone en valor que los empleados culturales crecieron entre el tercer trimestre de 2016 y el mismo periodo de 2017 un 11%, 3.100 más hasta 30.500.

PETICIÓN "LÓGICA" DE MAYOR GASTO PÚBLICO

   Cuestionado por la prensa por la petición para incrementar el gasto en cultura por parte de la Xunta y llegar al 1% en cuatro años, Román Rodríguez ha apuntado que "sería un buen indicador que la cultura, igual que cualquier política pública, incremente su presupuesto" para hacer "frente a los retos". Afirma que es un planteamiento "lógico" esa subida, pero "hay que evaluar cómo ir gestionando" este tema.

   Asimismo, hace hincapié en que la Xunta solo es una "parte" de la gestión pública en Galicia, junto a ayuntamientos, diputaciones y Estado. Además, defiende que "en los últimos años hubo un incremento significativo de presupuestos públicos en el ámbito cultural".

   "Y, obviamente, ¿qué va a decir un conselleiro de Cultura?, como cualquier tipo de conselleiro estaría encantado de que sus presupuestos se incrementen", sostiene.

   Finalmente, ha dejado claro que "no se puede medir como un indicador de una salud de un sector cultural la mayor o menor financiación pública", ya que "sería debilitar el discurso" y "pensar que la cultura solo dependen de lo público", "sería un grave error", ya que "es mucho más que la financiación pública".