Abe aclara que tras la visita de su asesor personal espera una respuesta de Corea del Norte sobre los secuestros

Actualizado 20/05/2013 9:52:44 CET

TOKIO, 20 May. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha aclarado este domingo que, tras la visita de su asesor personal Isao Iijima a Corea del Norte, espera una respuesta del Gobierno de Kim Jong Un, sobre los japoneses secuestrados.

Abe ha reiterado que está dispuesto a iniciar un diálogo con Corea del Norte para resolver los casos de japoneses secuestrados y ha subrayado que espera una respuesta en este sentido por parte del régimen comunista.

No obstante, ha negado que ello vaya a suponer una flexibilización o derogación de las sanciones que Japón ha aprobado contra Corea del Norte por los lanzamientos de cohetes de largo alcance de abril y diciembre de 2012 y por la prueba nuclear del pasado 12 de febrero.

Iijima llegó el pasado martes a Pyongyang, en una visita sorpresa cuyo objetivo no se ha explicado oficialmente, aunque se sospecha que podría ser la resolución de los casos de japoneses secuestrados en las décadas de 1970 y 1980 en Corea del Norte.

Fuentes gubernamentales han revelado a la televisión pública NHK que Iijima trasladó a las autoridades norcoreanas el deseo de Abe de que haya una resolución final sobre los secuestros y los programas nuclear y de misiles balísticos.

Al parecer, Iijima subrayó que Japón no flexibilizaría su postura hasta que el Norte entregara a todos los rehenes, llevara a cabo una investigación en profundidad y juzgara a los responsables de los secuestros.

En respuesta, las autoridades norcoreanas se comprometieron a trasladar al líder del régimen comunista, Kim Jong Un, las demandas japonesas.

Iijima también fue uno de los principales colaboradores del ex primer ministro Junichiro Koizumi. Gracias a su mediación, consiguió viajar a Pyonyang en 2002 y traer consigo a cinco japoneses secuestrados.

El ex líder norcoreano Kim Jong Il admitió en 2002 ante Koizumi que su Gobierno secuestró a trece ciudadanos nipones en los años 70 y 80 para que enseñasen a espías del régimen comunista la lengua y la cultura japonesas.

En aquel momento, Pyongyang devolvió a cinco de los secuestrados y dijo que los otros ocho habían fallecido, pero Tokio insiste en que el total de personas japonesas secuestradas asciende a 17 y que algunas siguen con vida en Corea del Norte.