Los agricultores alertan de los efectos de la sequía en las cosechas de 2018 en Zimbabue

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EUROPA PRESS
Publicado 29/01/2018 18:49:35CET

HARARE, 29 Ene. (Reuters/EP) -

El Sindicato de Agricultores Comerciales de Zimbabue ha alertado este lunes de las graves consecuencias que puede tener en el rendimiento de las próximas cosechas la época de sequía que ha comenzado en enero en el país africano.

Zimbabue produjo en 2017 un total de 2,1 millones de toneladas de maíz, la mayor cosecha de las últimas dos décadas debido a que se registraron lluvias por encima de la media y a que el Gobierno concedió subvenciones a los agricultores.

Sin embargo, en 2018 las precipitaciones no han seguido el mismo ritmo desde que comenzó la cosecha a finales del noviembre y la llegada de una larga temporada de sequía este mes ha hecho saltar las alarmas entre los agricultores.

El director del Sindicato de Agricultores Comerciales, Ben Gilpin, ha asegurado que las cosechas de maíz en los cinturones de producción están teniendo problemas de humedad mientras en el norte y el sur de Zimbabue se están secando.

Gilpin ha asegurado que las cosechas que fueron plantadas antes, que están en el momento crítico de la floración, necesitan cuanto antes agua de lluvia, mientras que las que se plantaron después se dan ya por perdidas.

"Lo que estamos viendo es que la situación de las cosechas es bastante negativa en todo el país. En las zonas más marginales las cosechas ya se están secando", ha advertido Gilpin. La Red de Sistemas de Alerta Temprana de Hambrunas (FEWSNET, financiada por Estados Unidos) aseguró en su informe de enero que la escasez de lluvias afectará a la disponibilidad de cosechas para consumo.

"La alta probabilidad de lluvias por debajo de la media para el resto de la temporada llevará a una probable reducción del rendimiento de las cosechas en la mayor parte del país", alertó Fewsnet. Gilpin ha asegurado que la cosecha de tabaco, que supone unos 800 millones de euros al año (650 millones de euros) y representa el segundo producto más exportado del país por volumen de beneficios, no se ha visto afectada por la sequía porque es más resistente a la escasez de precipitaciones.

En 2016, Zimbabue sufrió una grave sequía que dejó a más de cuatro millones de personas afectadas por el hambre. El nuevo presidente del país, Emmerson Mnangagwa, que llegó al poder en noviembre de 2017 tras un golpe de Estado que llevó a la renuncia de Robert Mugabe, ha asegurado que uno de su objetivos es reactivar la agricultura para poder garantizar la seguridad alimentaria.

El sector de la agricultura ha estado sufriendo la falta de inversiones desde que el Gobierno de Mugabe comenzó a quedarse con las explotaciones agrícolas en manos de hombres blancos en 2000. Mnangagwa ha dicho que apoya las inversiones en este sector, incluidas las de agricultores blancos, a los que ha prometido compensar.

El viceministro de Agricultura zimbabuense, David Marapira, ha afirmado que, aunque las lluvias han sido escasas, el país tiene suficiente reservas de grano porque el Gobierno compró los excedentes de maíz de los agricultores. Además, ha asegurado que hay agricultores que tienen reservas de maíz del año pasado.

"Las lluvias no han sido las adecuadas hasta ahora pero tenemos en nuestras reservas estratégicas más de 500.000 toneladas de maíz que durarán para cubrir todo un año", ha explicado el viceministro zimbabuense.

Las falta de lluvias y las plagas también amenazan la producción de maíz en Zambia y Malaui. Además, periodistas de Reuters que han viajado este fin de semana a Lesotho han visto cosechas de maíz en malas condiciones.