Aumentan las tensiones en las filas del SPD por la futura coalición con Merkel

Angela Merkel y Martin Schulz
KAY NIETFELD/DPA
Actualizado 18/01/2018 16:20:55 CET

El líder de las Juventudes socialdemócratas se erige en portavoz de los detractores del acuerdo

BERLÍN, 18 Ene. (DPA/EP) -

A tres días del congreso extraordinario del Partido Socialdemócrata alemán (SPD) en el que se decidirá si dan luz verde a las negociaciones para formar una gran coalición con los conservadores de la canciller Angela Merkel, las tensiones entre partidarios y detractores han vuelto a aumentar este jueves.

La presidenta del grupo parlamentario del SPD, Andrea Nahles, ha acusado a los detractores a reeditar la alianza con Merkel de no presentar todos los hechos y cifras con exactitud. "Lo que el presidente de las Juventudes del SPD, Kevin Kühnert, dijo en Alta Sajonia sobre el tema de las jubilaciones es sencillamente falso", ha sostenido a los diarios del grupo mediático alemán Funke.

Kühnert, que se ha alzado estos días como la máxima voz en contra de la gran coalición, ha rechazado este jueves las acusaciones e insistido en el rechazo de las Juventudes a reeditar la alianza con los conservadores. Los detractores de la gran coalición tienen "verdaderas y reales posibilidades" de ganar la votación en el congreso extraordinario del partido este domingo en Bonn, ha indicado.

Las Juventudes del SPD tienen entre 80 y 90 delegados de los 600 que acudirán al congreso. Desde el seno del SPD algunos critican el preacuerdo alcanzado la semana pasada y reclaman "mejoras" del mismo en ámbitos como la política fiscal o el sistema sanitario.

Otras voces que se oponen a la gran coalición van más allá y reclaman que los socialdemócratas vuelvan a la oposición para recomponerse de la debacle registrada en las elecciones del 24 de septiembre, cuando obtuvieron el peor resultado electoral de su historia. Entre ellas destaca la de Kühnert, que lleva días en intensa campaña por todo el país a favor del 'no' a la gran coalición.

En la disputa sobre las jubilaciones, Kühnert criticó durante un discurso en el congreso regional del partido en Alta Sajonia el preacuerdo alcanzado en este ámbito. En concreto acordaron mantener hasta 2025 la forma en la que se calculan las pensiones en Alemania, que se determina tomando como base el 48 por ciento del salario de los últimos años. Para Kühnert, esto no da respuesta a las cuestiones importantes sobre el futuro de las jubilaciones estatales. "El resultado en la cuestión de jubilaciones no es un éxito", ha indicado.

En su opinión, el SPD se encuentra en una situación extremadamente difícil. "Da igual lo que decidamos, ofenderemos a personas", ha comentado el líder de las Juventudes socialdemócratas. El SPD necesita una discusión profunda sobre su renovación y hay que preguntarse cómo se puede poner fin al "círculo vicioso" de las grandes coaliciones eternas, ha explicado.

UN TERCIO DE LOS DELEGADOS, AÚN INDECISOS

Por su parte, Nahles ha señalado que un tercio de los delegados aún no se han decidido. El ala de la izquierda de la fracción parlamentaria del SPD está a favor principalmente, según ha asegurado este juves su portavoz, Matthias Miersch.

Tras más de tres meses sin Gobierno, la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Merkel y su socia bávara, la Unión Cristiano Social (CSU) --liderada por Horst Seehofer-- y los socialdemócratas firmaron un documento base sobre el que abrir negociaciones oficiales para formar un nuevo Ejecutivo.

El acuerdo garantiza una voluntad común pero debe pasar aún por la votación de los delegados del SPD. Si dan luz verde, una vez se alcance el pacto final para formar Gobierno, éste deberá obtener también el visto bueno de los militantes del SPD.

La negativa inicial del SPD a reeditar la gran coalición de Gobierno de la última legislatura (2013-2017) llevó a la canciller a intentar sacar adelante un Gobierno tripartito con los liberales y los Verdes. Constatado el fracaso de la alianza tricolor, el SPD se vio obligado por responsabilidad política a postularse como socio menor para evitar unas nuevas elecciones o un Gobierno en minoría.