Comienza el recuento final en el SPD para conocer si sus bases aceptan la coalición con Merkel

El líder del SPD, Martin Schulz
REUTERS / MICHAEL DALDER - Archivo
Publicado 03/03/2018 14:15:12CET

BERLÍN, 3 Mar. (DPA/EP) -

Tras más de cinco meses de incertidumbre, Alemania se acerca por fin a la hora de la verdad: en Berlín ha comenzado el recuento de los votos emitidos por las bases del Partido Socialdemócrata (SPD) que determinarán si se reedita el Gobierno de coalición con Angela Merkel o si el país pone rumbo a lo desconocido.

"Estoy convencida de que la mayoría de nuestros militantes han votado a favor del acuerdo de coalición", ha destacao la ministra de Familia en funciones, la socialdemócrata Katarina Barley, en declaraciones al diario regional 'Neue Osnabrücker Zeitung', sobre una decisión que mantiene en vilo tanto a Europa como a buena parte de la comunidad internacional.

En la sede del SPD en Berlín ha arrancado ya este sábado el cómputo de votos después de que la pasada medianoche expirase el plazo para participar en esta consulta vinculante a la que estaban llamados más de 463.000 militantes del SPD.

Las bases han acudido a las urnas muy divididas, en un momento en el que además el histórico partido se desploma en las encuestas. De ahí que el resultado, que se dará a conocer este domingo, se espera que sea positivo aunque por un margen muy ajustado.

Dispositivos de alto rendimiento con capacidad para abrir 20.000 sobres por hora ayudarán a los 120 miembros del partido que, desposeídos de sus teléfonos móviles y supervisados por un notario, están encargados de contabilizar las papeletas. Hace cuatro años, esa tarea se prolongó durante 14 horas.

La luz verde de las bases del SPD es el último escollo que Alemania ponga fin a la mayor crisis de Gobierno que ha enfrentado hasta la fecha.

Si el resultado de la consulta es favorable, la canciller Angela Merkel asumiría su cuarto mandato consecutivo tras ser votada en el Parlamento previsiblemente el 14 de marzo. De ser así, habrán pasado casi seis meses desde las elecciones generales del pasado 24 de septiembre.

De triunfar el "no", Alemania prolongaría su parálisis y una Merkel muy tocada y casi hundida se vería abocada a dirigir un Gobierno en minoría, una variante que ha rechazado con vehemencia en múltiples ocasiones, o a convocar nuevas elecciones.

En los últimos días, la cúpula del Partido Socialdemócrata secundó una campaña por todo el país en la que animaba a sus bases a apoyar el pacto de Gobierno sellado hace semanas con el bloque conservador que dirige Merkel.

Enfrente, los primeros espadas de la formación se toparon con el argumentario del presidente de las juventudes socialdemócratas, Kevin Kühnert, quien encabezó una sonada movilización a favor del "no", convencido de que el SPD debe recuperarse de su crisis de identidad desde la bancada de la oposición y no desde la de Gobierno.

Nunca antes llevó tanto tiempo formar Gobierno en Alemania. Merkel, que gobierna la potencia europea de forma ininterrumpida desde 2005, ganó los comicios legislativos pero no consiguió alcanzar la mayoría necesaria para dirigir el país en solitario.

En la potencia europea se trabaja desde entonces para intentar cerrar un nuevo Gabinete. En la noche electoral y tras sufrir su peor resultado histórico desde 1949, el SPD anunció a bombo y platillo que pasaría a las filas de la oposición.

Descartados los socialdemócratas, Merkel intentó forjar sin éxito una inédita alianza con el Partido Liberal (FDP) y Los Verdes. Tras este primer intento fallido, el SPD accedió finalmente al llamamiento del presidente federal alemán, Frank-Walter Steinmeier, para evitar la repetición de elecciones.