Los donantes se comprometen en Bruselas a movilizar 456 millones para planta desalinizadora en Gaza

Publicado 20/03/2018 21:57:34CET

BRUSELAS, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

La comunidad de donantes se ha comprometido en Bruselas a movilizar 456 millones de euros para respaldar la construcción de una planta desalinizadora en la Franja de Gaza que permitirá abastecer a dos millones de palestinos con un mínimo de 55 millones de metros cúbicos de agua potable, limpia y segura.

"La UE ha añadido 7,1 millones de euros para los costes de gestión a su promesa inicial de destinar 70 millones de euros" para la planta, ha anunciado el comisario de Ampliación y Política de Vecindad, Johannes Hahn, al término de la conferencia de donantes para recabar fondos para el proyecto en la capital belga, copresidida por la UE y la Autoridad Palestina.

Hahn ha precisado que los donantes ya habían comprometido previamente 360 millones de euros para el proyecto y tras la conferencia se han recabado 456 millones en total de 42 países, incluidos 20 de la UE e Israel y aportaciones de ocho instituciones, aunque no se descartan contribuciones adicionales en las próximas semanas.

Los fondos comprometidos son suficientes en todo caso ya para que el Banco Europeo de Inversiones pueda lanzar el concurso de oferta el 15 de abril, dado que cubren el 80 por ciento de los 562,3 millones necesarios para el proyecto.

Hahn ha defendido que el proyecto contribuirá a garantizar mejores condiciones de vida en Gaza, donde apenas el 3% del agua potable cumple los estándares de la Organización Mundial de la Salud y ha recordado que el agua es un factor clave del conflicto en la región.

"Muchos predicen que Gaza no será un lugar en el que se pueda vivir en 2020", ha avisado el comisario, que ha puesto en valor el apoyo de la comunidad internacional en torno al proyecto.

"Esta conferencia lleva un mensaje de esperanza para la población de Gaza", ha asegurado por su parte la representante del primer ministro palestino, Kherieh Rassas, que ha recordado que el agua en Gaza no vale para el consumo humano ni para la agricultura ni la industria y que la mayoría de la población depende del agua embotellada que es muy costosa para sobrevivir.