El Ejército de Nigeria anuncia la muerte de 35 miembros de Boko Haram y la liberación de más de 1.100 civiles

Soldados de Nigeria
AFOLABI SOTUNDE/REUTERS
Publicado 28/02/2018 8:10:27CET

MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Ejército de Nigeria ha anunciado este martes la muerte de 35 presuntos miembros de la secta islamista Boko Haram y la liberación de más de 1.100 civiles en el marco de sus operaciones contra la formación en los alrededores del lago Chad y en el bosque de Sambisa.

En su comunicado, el Ejército ha detallado que un total de 33 insurgentes murieron en una ofensiva cerca de la frontera con Camerún, concretamente en las localidades de Alkanerik, Kusha-Kucha, Magdeywerne, Mayen y Surdewala.

Así, ha indicado que en la misma fueron incautadas armas y destruidos explosivos, motocicletas y bicicletas, al tiempo que fueron liberadas cerca de 600 personas secuestradas por los insurgentes.

Por otra parte, otros dos supuestos miembros de Boko Haram murieron en una operación en las localidades de Bokko, Daushe y Gava, en la que fueron liberados 194 civiles.

Asimismo, el Ejército ha tomado las aldeas de Miyanti y Wudila, de donde han sido rescatadas más de 330 personas --entre ellas 209 niños--. Las autoridades están comprobando sus identidades antes de llevarlas a un campamento de desplazados.

El Ejército nigeriano ha logrado numerosos avances en los últimos meses ante el grupo extremista, que ha respondido incrementando sus atentados contra civiles y miembros de las fuerzas de seguridad.

El julio de 2017, el jefe del Ejército de Nigeria, Tukur Yusuf Buratai, aseguró que la secta islamista ha sido derrotada militarmente, reconociendo sin embargo que no ha sido completamente eliminada.

El grupo --cuyo nombre oficial es Grupo en Defensa de la Tradición del Profeta para la Predicación y la Yihad-- fue fundado en 2002 por Mohamed Yusuf con un foco especial en el rechazo a la influencia occidental en el país a través de la educación.

A pesar de que en un primer momento se centró en la prédica, siete años después lanzó una serie de ataques armados contra las fuerzas de seguridad con el objetivo de fundar un Estado de corte islámico, denunciando la persecución que sufría la comunidad musulmana del norte del país a manos del gobierno central.

Yusuf fue detenido durante una ofensiva del Ejército contra el grupo a raíz de dichos ataques y ejecutado bajo custodia tras ser interrogado. Un año después, el grupo, encabezado por el que era su 'número dos', Shekau, lanzó una nueva ofensiva a gran escala que continúa a día de hoy.

El grupo juró lealtad a Estado Islámico en 2015, pero finalmente se ha escindido entre quienes siguen a Shekau, en la región del bosque de Sambisa, y quienes son fieles a Musab al Barnawi, en la región del lago Chad.