Kosovo insiste en entrar en la UE y seguirá cooperando con España y otros que no le reconocen

Bandera de Kosovo durante la celebración del 10 aniversario
REUTERS / OGNEN TEOFILOVSKI
Publicado 20/03/2018 15:59:39CET

BRUSELAS, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

El viceprimer ministro y titular de Exteriores kosovar, Behgiet Pacolli, ha defendido este martes el objetivo prioritario de Kosovo de entrar en la Unión Europea y ha asegurado que su Ejecutivo seguirá trabajando con España y los otros cuatro países de la UE --Grecia, Eslovaquia, Chipre y Rumanía-- que no reconocen su independencia de Serbia.

"No vamos a dejar de trabajar con los cinco países que todavía no han reconocido a Kosovo. Sabemos que en estos países tenemos también amigos", ha señalado durante un debate en la comisión de Asuntos Exteriores de la Eurocámara, en el que ha defendido que "el futuro de la República de Kosovo está en la Unión Europea". "Formar parte de las naciones europeas es nuestro principal objetivo", ha remachado.

"Yo creo que algún día podremos contar con su amistad", ha asegurado el dirigente kosovar, en alusión a los países que no han reconocido a Kosovo.

Pacolli ha defendido que el caso de Kosovo es "único y no puede compararse con ningún otro" y ha recalcado que la Corte Internacional de Justicia ha determinado que su independencia "no viola el Derecho Internacional" y es un caso "sui generis y no puede ser utilizado como precedente", dejando claro que fue "la única posibilidad de sobrevivir físicamente al genocidio" perpetrado por los serbios. "No es un acto unilateral", ha remachado.

El viceprimer ministro kosovar ha admitido que "decir a los serbios que acepten simplemente la independencia de Kosovo es algo que no van a aceptar nunca". "Pero si se les ofrece algo es probable que al menos se lo piensen", ha explicado.

Pacolli ha defendido "actuar en el plano económico" y ha propuesto "crear una zona libre económica entre Serbia y Kosovo" con "parte del territorio del sur de Serbia y la parte norte de Kosovo". "Sin alterar la soberanía de ambas fronteras, podríamos construir algo que funcione", ha recalcado, insistiendo en que "al final lo que la gente necesita es más seguridad, más ingresos, más renta y una vida mejor".

SERBIA TIENE QUE RECONOCER QUE KOSOVO EXISTE

"Este diálogo tendría que concluirse este año. Y necesitamos firmar un tratado de paz con Serbia", ha agregado. "Legalmente Serbia tiene que reconocer el hecho de que Kosovo existe y eso no lo puede ignorar. Y Kosovo a su vez tiene que reconocer que Serbia existe y que es un socio muy importante para nosotros", ha remachado, al tiempo que ha insistido en la necesidad de limitar en el tiempo el plazo para sellar un acuerdo. "Llevamos ya hablando casi 20 años con los serbios. En esta ocasión probablemente haya que establecer algún tipo de limite", ha remachado.

"Tenemos que construir nuestro futuro y nuestro futuro es una vida en común con los serbios. No podemos construir una frontera entre ambas poblaciones. Se trata de poblaciones mixtas. Hay muchos serbios que viven en Kosovo con familiares en Serbia y hay muchos albaneses que residen en Serbia con familiares en Kosovo y tiene que cruzar la frontera todos los días", ha abundado, al tiempo que ha defendido que "Kosovo es país democrático" aunque "ahora las reformas van a un ritmo más lento". "En cualquier caso Kosovo necesita reformas", ha admitido.

La viceprimera ministra y titular de Exteriores búlgara, Ekaterina Zaharieva, ha defendido la importancia de la "estrategia europea" para los Balcanes presentada por la Comisión Europea a principios de febrero que da una perspectiva de adhesión para 2025 para los países que cumplan las condiciones para ellos. "Depende de la rapidez y profundidad de las reformas que se esperan de ellos", ha remachado.

"No podemos crear falsas expectativas pero tenemos que ser ambiciosos porque 15 años sin tener un foro de alto nivel para los países de los Balcanes occidentales es un periodo demasiado largo", ha avisado, recordando que los países de la región son "importantes para la región y para la estabilidad y la seguridad de la Unión Europea" en alusión a la cumbre de Sofía de mayo entre la UE y los Balcanes, que es prioritaria para la presidencia búlgara.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, todavía no ha decido si participará en la cumbre para mantener la coherencia con la política de no reconocimiento.

"Sabemos el problema, pero estamos trabajando en todos los asuntos de protocolo. Quitar las banderas, poner los nombres de los participantes y no los cargos", han explicado fuentes diplomáticas a Europa Press.