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Acusado de violación a los DDHH

Panamá.- Panamá se prepara para recibir, después de dos décadas, al exdictador Noriega

Publicado 10/12/2011 10:00:45CET

CIUDAD DE PANAMÁ, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Las autoridades panameñas se preparan para recibir, después de dos décadas, al exdictador Manuel Antonio Noriega, quien será extraditado este fin de semana desde Francia para cumplir las condenas por las violaciones de los Derechos Humanos cometidas durante su régimen militar.

   Noriega, de 77 años, pasará los próximos años en la cárcel El Renacer, ubicada en Gamboa, un pueblo de la zona del Canal de Panamá que está situada a unos 40 kilómetros de la capital. La ministra de Gobierno, Roxana Méndez, inspeccionó el viernes la celda en la que será recluido junto a otros presos comunes.

   El Gobierno de Ricardo Martinelli ha sido enfático al aclarar que el exagente de la CIA recibirá el mismo trato que el resto de los reos y, por tanto, no será internado en una celda de lujo, desmintiendo las informaciones publicadas hace un par de semanas por medios locales que mostraron fotos de un supuesto dúplex que se estaría acondicionando para alojar a Noriega.

   Sin embargo, por ser una persona mayor de 72 años puede acogerse al beneficio de casa por cárcel, pero esa será una decisión que deberá tomar en su momento el Poder Judicial "y no el Ejecutivo de Ricardo Martinelli", explicó esta semana el ministro panameño de Exteriores, Roberto Henríquez.

   El pasado miércoles, Noriega fue sometido a una revisión médica en la cárcel La Santé de París, como parte del protocolo previo a la extradición. La comisión, integrada por doctores panameños y franceses, determinó que el exgobernante "se encuentra en condiciones para realizar el viaje", indicó la Cancillería panameña.

   La defensa había argumentado que, debido a su delicado estado de salud, Noriega podía evitar el ingreso a una prisión común, beneficio que no ha podido disfrutar ni en Estados Unidos --donde estuvo preso 20 años-- ni en París, a donde llegó en abril de 2010 después de que el Gobierno de Barack Obama autorizara su extradición. Noriega sufrió un derrame cerebral que le afectó una parte de su cuerpo.

   Una delegación panameña --integrada por representantes de la Cancillería, policías nacionales y un médico forense-- viajó el pasado fin de semana a París para afinar los últimos detalles de este proceso.

JUICIOS Y CONDENAS

   La sala de instrucción de Tribunal de Apelaciones de París aprobó el pasado 23 de noviembre la extradición de Noriega a su país natal, un hecho que ha sido celebrado por los panameños, especialmente, por los familiares de las víctimas de su régimen.

   Poco después de que el exmilitar fuese derrocado en 1989 --durante la invasión de Estados Unidos a Panamá-- las autoridades de esa nación centroamericana comenzaron un lucha por lograr que regresara a su país de origen a enfrentarse a la justicia. Pero tuvieron que esperar más de 20 años para que esta petición fuese finalmente respondida.

   Las penas de Noriega en Panamá suman 60 años de prisión (tres condenas de 20 años cada una) por homicidio y violaciones de los Derechos Humanos. La justicia panameña envió a Francia un total de tres solicitudes de extradición por el caso del asesinato en 1985 del opositor de origen italiano Hugo Spadafora, por la muerte en 1989 del capitán Moisés Giroldi y el homicidio del opositor Heliodoro Portugal.

   Noriega llegará a Panamá tras haber pasado dos décadas en una prisión de Miami, pagando una sentencia por delitos de narcotráfico; y año y medio en una prisión parisina, donde fue condenado a siete años de presidio por blanqueo de dinero.

   Mientras tanto, en Panamá los ánimos están bastante caldeados. Decenas de organizaciones, familiares de las víctimas así como partidos políticos han exigido procesar al exgobernante por crímenes que no fueron considerados en los juicios anteriores.

   Esta semana, el exdictador aceptó ser juzgado en Panamá por todos los delitos que se le imputan y no solamente por los expuestos en la solicitud de extradición aprobada por París, tras renunciar "al principio de especialidad".

   El procurador general panameño, José Ayu Prado, explicó que el exagente de la CIA "renunció" a ese derecho "para que no se atrasara más" su retorno al país. "Si no lo hacía, Panamá iba a seguir mandando una solicitud de extradición detrás de otra", comentó.

   Las autoridades panameñas se han mostrado muy interesadas en que la llegada del exmandatario se produzca sin incidentes. "No podemos darnos el lujo que en Panamá le pase nada a Noriega", expresó esta semana el canciller Henríquez.

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