Reino Unido pide a sus ciudadanos en Zimbabue que no salgan de casa ante la "situación incierta" en Harare

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Publicado 15/11/2017 3:28:56CET

MADRID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Embajada de Reino Unido en Zimbabue ha pedido este miércoles a sus ciudadanos que no salgan de sus casas ante la "situación incierta" en la capital, Harare, en medio de los temores de un golpe de Estado militar.

"Ante la situación incierta en Harare, incluidos informes sobre una actividad militar inusual, recomendamos a los ciudadanos británicos en la ciudad que sean precavidos y se queden en su casa hasta que la situación se aclare", ha indicado en su cuenta en la red social Twitter.

Apenas una hora antes, la Embajada estadounidense en el país anunció que cerraría al público durante la jornada del miércoles, citando la "incertidumbre política" en las últimas horas en la capital, donde soldados han tomado la sede de la radiotelevisión pública, ZBC.

"Como resultado de la incertidumbre política existente durante la noche, el embajador ha ordenado a todos los trabajadores que se queden en casa mañana (por el miércoles)", ha dicho la Embajada en su comunicado.

"El personal gubernamental estadounidense ha recibido instrucciones para que se queden en sus casas esta noche y trabajen desde allí el 15 de noviembre. La Embajada contará con el personal mínimo y estará cerrada al público", ha agregado.

Asimismo, ha recomendado a los ciudadanos estadounidenses en el país que no salgan a la calle "hasta nuevo aviso", advirtiendo de que "incluso las manifestaciones con intenciones pacíficas pueden derivar en confrontaciones y violencia".

"Eviten zonas en las que haya manifestaciones y sean cautelosos en los alrededores de cualquier reunión, protesta o manifestación", ha dicho la Embajada a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en Zimbabue.

TOMA DE LA ZBC Y DESPLIEGUE DE CARROS DE COMBATE

Los comunicados han sido publicados poco después de la toma de la sede de la ZBC, durante la cual los soldados han garantizado al personal que "no debe preocuparse" y asegurado que su objetivo es proteger las instalaciones.

La toma de la sede de la ZBC tuvo lugar horas después del despliegue de carros de combate en las inmediaciones de la capital de Zimbabue, Harare, tras la reciente advertencia del jefe de las Fuerzas Armadas, Constantino Chiwenga, sobre una posible intervención para frenar la "purga" de exguerrilleros en el seno del gobernante ZANU-PF.

Durante la jornada del martes fueron desplegados carros de combate en las inmediaciones de la capital de Zimbabue, Harare, tras la reciente advertencia del jefe de las Fuerzas Armadas, Constantino Chiwenga, sobre una posible intervención para frenar la "purga" de exguerrilleros en el seno del gobernante ZANU-PF.

El reciente cese del vicepresidente Emmerson Mnangagwa por parte de Mugabe ha puesto las espadas en alto en Zimbabue, hasta el punto de que el jefe de las Fuerzas Armadas salió el lunes en defensa de Mnangagwa y reclamó el fin de la "purga" de antiguos guerrilleros en el partido gobernante.

Las Fuerzas Armadas suelen estar al margen de este tipo de tensiones políticas y, de hecho, guardaron silencio cuando en 2014 fue apartada de la Vicepresidencia Joice Mujuru, una veterana de guerra. Ahora, en cambio, han decidido dar un polémico paso al frente.

"Debemos recordar a quienes están detrás de los actuales chanchullos traidores que, si se trata de proteger nuestra revolución, el Ejército no dudará en intervenir", advirtió Chiwenga, en una comparecencia ante los medios que no ha dejado indiferente a nadie.

La evidente división en el seno del gobernante ZANU-PF tiene como trasfondo la carrera por suceder al veterano presidente, de 93 años, que gobierna el país africano desde 1980. Una facción respalda a la primera dama, Grace Mugabe, mientras que otra apoya a Mnangagwa, que ahora parece haber quedado fuera por orden directa del jefe de Estado, que no ha dudado en acusarle de traidor.

Grace Mugabe tiene entre sus principales apoyos a la facción G40, compuesta en su mayoría por jóvenes que no combatieron por la independencia y que creen que la sucesión de Mugabe debería dar pie también a un relevo generacional en Zimbabue.

El líder de las juventudes del partido, Kudzai Chipanga, ha acusado al jefe militar de actuar contra la Constitución y ha asegurado que están dispuestos a hacer lo que sea necesario para "defender la revolución". "Es un ideal por el que vivimos y por el que estamos dispuestos a morir", ha proclamado en la sede del partido en Harare.

El ZANU-PF en su conjunto también ha salido al paso de las advertencias de Chiwenga, al que ha acusado de seguir una "conducta traidora" con respecto a la cúpula política. En este sentido, el partido ha señalado en un comunicado que sigue apostando por la "primacía de la política sobre las pistolas".

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