Cumbre Brexit Bruselas abril 2017
ERIC VIDAL/Reuters
Actualizado: lunes, 22 mayo 2017 15:33

Barnier espera poder celebrar la primera ronda de negociación en la semana del 19 de junio

BRUSELAS, 22 (EUROPA PRESS)

La Unión Europea a Veintisiete ha cumplido este lunes el último paso formal para lanzar las negociaciones de salida de Reino Unido del club comunitario, al adoptar el marco que apuesta por una negociación progresiva, adaptada a las prioridades del bloque, y que deja fuera de las conversaciones el futuro de Gibraltar.

Con esta decisión, el bloque marca el "pistoletazo de salida" para iniciar las conversaciones con Londres, si bien en la práctica los contactos no serán posibles hasta que se celebren las elecciones británicas el 8 de junio y se forme el nuevo Gobierno.

También se ha formalizado la creación de un grupo de trabajo 'ad hoc' para asesorar a los Veintisiete a nivel político y técnico en todo lo que tenga que ver con la retirada de Reino Unido.

El jefe negociador de la Unión Europea para el 'Brexit', el excomisario Michel Barnier, ha revelado tras el encuentro que el grupo de expertos de los 27 se reunirá por primera vez mañana martes y ultimará la versión que se envíe a Londres "muy rápidamente" tras las elecciones.

El objetivo de Barnier es que la primera ronda de negociaciones pueda tener lugar en cuanto se forme el nuevo Gobierno británico, preferiblemente "en la semana del 19 de junio".

Ello le permitiría informar del resultado a los jefes de Estado y de Gobierno europeos en la cumbre del 22 y 23 de junio, justo cuando se cumpla un año del referéndum que decidió el 'Brexit'.

En concreto, los Estados miembros han dado luz verde a las distintas decisiones que arman la posición europea, desde la confirmación de la Comisión Europea como jefe negociador --a través de Barnier-- hasta el mandato detallado que marcan sus 'líneas rojas' en la primera fase de la negociación.

El mandato apenas ha cambiado desde el borrador que presentó Barnier el pasado 3 de mayo y las modificaciones responden a la necesidad de aclarar algunas de las disposiciones o para recoger con mayor fidelidad las directrices políticas que marcaron los líderes de la UE a 27 en la cumbre del 29 de abril.

Es un texto muy consensuado que satisface a todas las delegaciones, según han señalado distintas fuentes europeas, lo que ha permitido adoptarlo tras apenas dos horas de reunión en Bruselas.

Además, se irá adaptando tantas veces como sea necesario a lo largo del proceso, a medida que vayan avanzando en el tiempo y en el fondo de las conversaciones con los británicos.

La Unión Europea y Reino Unido tienen dos años (a contar desde el 29 de abril de 2017) para acordar las condiciones de un divorcio que permita una retirada "ordenada", antes de que dejen de aplicarse las leyes europeas en el territorio británico.

NEGOCIACIÓN GRADUAL, CONDICIONADA A PRIORIDADES

Sin embargo, los 27 abogan por un proceso "gradual, por fases", para centrar la primera etapa en resolver tres asuntos clave: los derechos de los ciudadanos, la 'factura' de salida y la frontera en el Úlster.

Barnier reclamará a Londres garantías de que los ciudadanos europeos que han residido, residen o residirán en Reino Unido hasta que se materialice el 'Brexit' conservarán los derechos adquiridos como residentes comunitarios "de por vida".

Así, el documento exige garantías "efectivas, aplicables, no discriminatorias y amplias" para los europeos en suelo británico, incluido el derecho a residencia permanente "y todos los derechos asociados" para quienes lleven viviendo un periodo continuado de cinco años en el país.

La UE también quiere que en ese primer periodo quede definida la metodología de cálculo de los compromisos y obligaciones que tiene Reino Unido con el presupuesto comunitario, que servirá para poner cifra al coste que deberá asumir el país antes de dejar el bloque y que en Bruselas se calcula en al menos 50.000 millones de euros.

"Deben entender que si eres parte de un club y quieres dejarlo -y esto es muy británico- debes pagar una contribución", ha ironizado el ministro de Exteriores holandés, Bert Koenders, a su llegada a la reunión en la que la UE ha refrendado su posición. La cuestión presupuestaria y la defensa de los derechos de los europeos en Reino Unido son "elementos muy justos", ha insistido el holandés.

Además el bloque sostiene que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) deberá seguir siendo competente en aquellos asuntos que afecten a Reino Unido y queden por cerrar en la fecha en que se produzca el divorcio.

Barnier también ha pedido responsabilidad y que se explique con claridad y "objetividad" a la hora de explicar las consecuencias de dejar la Unión Europea y dejar claro que estar fuera del bloque no puede significar que "todo siga igual".

Además de las garantías que la UE reclama para los derechos de los ciudadanos comunitarios en Reino Unido, otra de las claves es la "factura" que Londres deberá asumir por su salida del club.

Barnier ha dicho que es consciente de que será uno de los principales escollos, pero ha subrayado que "saldar las cuentas" es una precondición esencial para obtener la "confianza necesaria para construir la futura relación".

"Será difícil, habrá momentos de tensión, pero estamos preparados", ha proclamado Barnier, quien una vez más ha incidido en la "unidad" sin fisuras demostrada por la UE a 27 frente al 'Brexit'.

GIBRALTAR, FUERA DE LA NEGOCIACIÓN

Ante la posibilidad de que sean necesarios acuerdos de transición entre el momento del divorcio y el nuevo marco de relaciones, la UE advierte de que cualquier entendimiento de este tipo deberá quedar "claramente definido, limitado en el tiempo y sujeto a instrumentos efectivos de aplicación" en la segunda fase de la negociación.

En cualquier caso, hasta que no se constaten "avances sustanciales" en los tres pilares prioritarios, la Unión Europea rechaza iniciar siquiera la reflexión sobre la forma que podría tener el marco de relaciones futuras. Los 27, además, han sido firmes en la idea de que en ningún caso pactarán las condiciones de la nueva relación hasta que no se firme el 'Brexit'.

Por ello, el mandato de negociación abarca únicamente los límites y exigencias de las tres prioridades y no menciona otros como, por ejemplo, la situación de Gibraltar.

"Del futuro de Gibraltar no se va a hablar, ahora Gibraltar va a salir, como sabemos, y si quiere volver en el futuro forma parte de la segunda fase de las negociaciones, a las que no se aplican estas directivas", ha indicado el ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, para explicar que no haya referencias al Peñón en el mandato.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE también recogieron en sus directrices políticas de abril que la cuestión de Gibraltar es un asunto bilateral entre España y Reino Unido, que no se negociará durante el proceso de desconexión. Entonces también apuntaron el derecho a veto de España sobre cualquier entendimiento futuro que afecte al territorio con respecto a la UE.

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