UE y China buscan dar señal de apoyo al Acuerdo de París tras la retirada de EEUU

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Actualizado 02/06/2017 10:24:06 CET

BRUSELAS, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

Por qué importa la decisión de Estados Unidos sobre el acuerdo del clima de París, en 6 gráficos

La Unión Europea y China buscarán dar una señal de apoyo a la vigencia del Acuerdo de París en su cumbre de este viernes en Bruselas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, haya anunciado la retirada de Estados Unidos del acuerdo y su objetivo de renegociar términos "más justos" para el país.

Ambas partes esperan lanzar "una señal fuerte" para dejar claro que "seguirán adelante con la aplicación del acuerdo, con independencia de si otro se retira" a través de un comunicado conjunto que publicarán este viernes en la cumbre, ha avanzado una fuente de alto nivel de la UE.

Los presidentes del Consejo Europeo, Donald Tusk, y de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, encabezarán la delegación de la UE a la cumbre, acompañados por la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, y la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström. La delegación china estará encabezada por su parte por el primer ministro, Li Keqiang, junto con el consejero de Estado, Yang Jiechi y el jefe de la diplomacia china, Wang Yi.
"El Acuerdo de París perdurará, el mundo puede continuar contando con Europa para un liderazgo global en la lucha contra el cambio climático", ha declarado el comisario de Energía y Clima, Miguel Arias Cañete, en un comunicado difundido al poco de que Trump anunciara su decisión. Así, aunque es "un día triste", ha dejado claro que la UE buscará "nuevas alianzas" para seguir avanzando.

Al margen del espaldarazo al acuerdo de París, la cumbre entre la UE y china también servirá para lanzar un mensaje de apoyo al "sistema multilateral con normas vinculantes" y al comercio "abierto" a nivel global, también cuestionado desde Washington. Ambas partes repasarán en la primera parte de la cumbre --la sesión plenaria-- las relaciones bilaterales, especialmente en el ámbito económico y comercial, y su cooperación frente a los desafíos globales para el sistema multilateral, el cambio climático, la crisis de refugiados, así como su cooperación en defensa.


ABRIR MÁS SECTORES A LA INVERSIÓN


En el plano económico y comercial, la UE subrayará la importancia de que China "acelere" las reformas para "garantizar la reciprocidad" en la apertura de su mercado a las empresas europeas tras las "sabias palabras" del presidente chino, Xi Jinping, en el Foro Económico de Davos, sobre la importancia del libre comercio y de los mercados abiertos.

La parte europea aspira a que se fije en la cumbre, que estará precedida por una cumbre empresarial, una fecha para intercambiar ofertas de acceso al mercado en el marco del acuerdo de protección de inversiones que negocian, aunque Pekín es reacio a comprometerse con una fecha todavía. La UE quiere incluir "muchos sectores" en el acuerdo, frente al criterio "más limitado" de Pekín. "La apertura de nuevos mercados para las inversiones debe garantizarse. Hay ciertas áreas cerradas para las inversiones en China", ha admitido una fuente europea.

En todo caso, la UE mantiene que no se abrirán negociaciones de un acuerdo de libre comercio hasta que no se concluya el acuerdo de protección de inversiones.


ATAJAR LA SOBRECAPACIDAD DE ACERO


La UE también volverá a insistir a China en la necesidad de "trabajar juntos en la reducción de la sobrecapacidad" de acero después de que ambas partes acordaran en la última cumbre crear un grupo de trabajo para cooperar en este terreno e insistirá en que "no sea solo una plataforma sino una plataforma para hacer algo". No obstante, persisten las divergencias entre ambos, dado que la parte europea aspira que controlar más la producción, mientras que Pekín cree que sólo hay que hablar de las implicaciones comerciales y no de la capacidad de producción.

Ambas partes también podrían abordar el estatus de economía de mercado que China reclama a la UE, "una cuestión clave en las discusiones de la última cumbre", aunque la parte europea ha recalcado que "la situación es totalmente diferente" tras la propuesta de la Comisión Europea para reforzar los instrumentos de defensa comercial y poder imponer aranceles más altos en caso de prácticas anticompetitivas, eliminando por otro lado la lista de países que no tienen estatus de economía de mercado.
ACUERDOS
En la cumbre, la UE y China aprovecharán para firmar varios acuerdos de cooperación, al margen de la declaración sobre el Acuerdo de París, entre ellos, sendos para cooperar en la protección de indicaciones geográficas. La UE espera que se cierre "este año" las negociaciones de un acuerdo para proteger las indicaciones geográficas de la otra parte, que deberán presentar "poco después de la cumbre".

También se firmarán acuerdos para atajar la competencia desleal y en materia de control de ayudas de Estado, en materia de propiedad intelectual y para cooperar en proyectos de conectividad. También se lanzará el año del turismo UE-China en 2018.

El almuerzo se dedicará a abordar la cooperación para resolver las crisis en sus respectivos vecindarios, incluidos Siria, Libia y Ucrania, Afganistán y Corea del Norte. La situación por las disputas territoriales en el Mar de China Meridional, donde ambas mantienen fuertes divergencias tal y como se constató en la última cumbre, "probablemente" también se discutirá.


RUEDA DE PRENSA, EN EL AIRE


La UE también reiterará en la cumbre a Pekín "su compromiso con la promoción de los Derechos Humanos". "Todos sabemos que tenemos preocupaciones en este terreno" por la situación de los defensores de Derechos Humanos en China, pero también por las legislaciones sobre ONG y medios de comunicación, ha explicado la fuente de alto nivel. Ambas partes celebrarán en "en las próximas semanas" una reunión de diálogo de Derechos Humanos.

China todavía no ha aceptado celebrar una rueda de prensa conjunta al término de la cumbre. "Por ahora no está confirmada. Estamos trabajando con los chinos para ver si se puede hacer. Pudimos hacerlo hace dos años", ha admitido una fuente europea.

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