Un estudio confirma que la capacidad de conducir de los enfermos mentales mejora con tratamiento

Actualizado 08/09/2008 19:25:29 CET

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Sanidad, a través del Área de Salud de La Gomera, y la Universidad de La Laguna (ULL), han llevado a cabo un estudio de investigación que ha girado sobre cómo afecta a la capacidad normal para conducir un vehículo el hecho de padecer alguna enfermedad mental, y que ésta no esté tratada medicamente y en el supuesto de que el paciente esté medicado con psicofármacos.

En una primera fase se trataron a 220 gomeros que conducen habitualmente y en la segunda fase a 80 pacientes que fueron a la Unidad de Salud Mental cuando estaban descompensados y su enfermedad estaba activa, a éstos se les valoraba sin tratamiento, y luego a las 6 semanas se los volvía a valorar con el tratamiento administrado.

En el estudio se incluyeron a pacientes con trastornos diversos, con cuadros de ansiedad, esquizofrenia, así como aquellos con trastornos por circunstancias como alcoholismo, drogodependientes, entre otros.

Las conclusiones obtenidas son de diversa índole, pues si bien es verdad que la enfermedad mental afecta a la capacidad de conducción, así como cuando se toman psicofármacos, se estima que lo importante no es estar obsesionado en que si se toma un medicamento, ya que en la mayoría de las veces es más peligroso o menos seguro un enfermo no identificado ni medicado, por ejemplo con una depresión, que otro que está tomando antidepresivos y por tanto ya está medicado.

Así, se concluye que cuando un enfermo mental recibe el tratamiento adecuado y empieza a hacer efecto, la capacidad de conducción del paciente mejora y vuelve a ser competente. También ha quedado claro que el diagnóstico no es un factor diferenciador a la hora de la competencia para conducir.

Del análisis de este estudio también se desprende que lo más importante es detectar lo más precozmente la enfermedad mental y tratarla. Otra conclusión es que los enfermos mentales saben que los tratamientos afectan a sus competencias, por lo que suelen ponerse menos al frente de un volante y conducen en horas donde hay menos tráfico, por lo que es importante desmitificar el peligro.

METODOLOGÍA

Para realizar este estudio se ha utilizado el mismo aparato que poseen en los centros de reconocimiento médico para obtener los permisos de conducción -LNDETER 100--, un aparato computerizado con cinco test o pruebas de agudeza, donde han pasado todos los pacientes en diferentes situaciones clínicas.

Otro aspecto innovador de esta investigación es que el estudio se ha realizado sobre enfermos mentales cuyo punto de partida es que están mal y cuando se les empieza a administrar los psicofármacos y hacen su efecto se normalizan y sus competencias para conducir mejoran notablemente. Lo habitual es probar un fármaco en personas sin enfermedades mentales y comprobar sus efectos en la conducción y así salen al mercado.

Además, los estudios que se realizan son en base a un fármaco, pero la realidad es que estos pacientes, por lo general, son polimedicados.

Este estudio ha sido elaborado conjuntamente por los psiquiatras Emilio Sanz y Carlos de las Cuevas. Concretamente, De las Cuevas ha presentado las conclusiones en el Congreso Internacional de Psicología del Tráfico y, más concretamente, en el simposio denominado Psicofármacos y Seguridad Vial.

La investigación se inició entre septiembre y octubre de 2007 y finalizó en febrero de 2008 para su posterior análisis y sus conclusiones serán publicadas en artículos internacionales.