FOAPS espera en dos años alcanzar 100.000 horas de mediación con personas con sordoceguera

 

FOAPS espera en dos años alcanzar 100.000 horas de mediación con personas con sordoceguera

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Publicado 26/04/2017 13:27:15CET

   LOGROÑO, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La Fundación ONCE de Atención a Personas con Sordoceguera (FOAPS) espera poder alcanzar las 100.000 horas de mediación con personas sordo ciegas, según ha indicado el presidente de la entidad, Andrés Ramos, que ha señalado que en 2016 fueron 83.300 las horas de atención realizadas.

   Un deseo que Ramos ha realizado en su intervención en el acto de celebración de los 10 años de FOAPS, que bajo el lema 'Coge mi mano' se ha desarrollado en el Centro Fundación Caja Rioja-Bankia Gran Vía de Logroño. El acto ha sido clausurado por el presidente del Gobierno riojano, José Ignacio Ceniceros, en un acto en el que ha participado la delegada territorial de la ONCE, Estefanía Mirpuri, y han acudido, entre otros, la presidente del Parlamento, Ana Lourdes González, y el delegado del Gobierno, Alberto Bretón.

   El máximo responsable de FOAPS ha recordado que en La Rioja la atención beneficia a dos personas, uno de ellos, David Macho - de 30 años, que también ha intervenido en el acto, para lanzar un mensaje de optimismo, y a la vez expresar su deseo de encontrar trabajo en el área agrícola, en el que se está formando.

   Además, su mediadora Elena, ha expresado que la mejor palabra que define a quienes se dedican a atender a estas personas es la "ilusión", siendo la "paciencia, la imaginación y las ganas de ayudar" sus principales características. El ver "cómo son capaces de comunicarse, es una de nuestras mayores satisfacciones", ha reseñado.

   Por su parte, el presidente riojano ha reconocido hoy el "papel crucial" que desempeña FOAPS "para conseguir la plena inclusión social" de estas personas mediante la figura del mediador. Además ha felicitado a la ONCE por "haber sabido anticiparse a las necesidades" y crear hace diez años una fundación para prestar un apoyo específico a las personas con sordoceguera y sensibilizar a la sociedad sobre sus problemas y necesidades.

   Por otra parte, ha indicado que mejorar la calidad de vida de las personas con capacidades diferentes es una prioridad para el Gobierno de La Rioja, que va a realizar un "esfuerzo importante, con una inversión de 21 millones de euros, para garantizar la atención especializada" a estas personas, que en La Rioja son el 5,6 por ciento de la población.

MÁS DE 29.000 HORAS DE ATENCIÓN

   A lo largo de sus 10 años de vida la FOAPS ha dedicado un total de 2.880 horas de mediación en La Rioja, de las cuales 545 corresponden al año 2016. En datos generales, en todo el territorio estatal, han sido 540.573 horas, de ellas 83.384 en el pasado año.

   El número de beneficiarios alcanza en la actualidad la cifra de 2 personas con sordoceguera en La Rioja; en un principio, en 2012 era una persona. Para su atención, la FOAPS cuenta con la labor de dos mediadoras que dan cobertura a las necesidades de estas personas.

   En estos años, la Fundación ONCE de Atención a Personas con Sordoceguera ha destinado 46.589 euros en recursos en La Rioja y no ha contado con una aportación económica por parte de las instituciones públicas.

EVITAR EL AISLAMIENTO

   La Fundación Once para la Atención de Personas con Sordoceguera (FOAPS), es una Fundación de carácter asistencial creada a instancias de la ONCE, y constituida el 20 de julio del 2007. Tiene como fin promover el desarrollo de programas dirigidos a la atención de las necesidades específicas de las personas con sordoceguera, poniendo particular interés en los relacionados con la educación y el empleo, al objeto de procurar la integración socio-laboral y mejorar la calidad de vida de estas personas y favorecer su desarrollo humano e intelectual.

   Ya antes de la puesta en marcha de FOAPS, la ONCE contaba con una Unidad Técnica de Atención a Sordoceguera, que se creó formalmente a finales de 2000 y entró en funcionamiento efectivo al principio de 2001. Aunque, desde 1987 existía ya un programa específico para personas sordociegas que, aprovechando la experiencia de atención que tenía la ONCE desde sus inicios, se formaliza en un Programa de Atención que tomó una estructura de funcionamiento en 'aulas', ligadas a los CRE de la ONCE, pues tenía una misión básica de atención educativa, pero contemplando ya desde esos inicios las necesidades de las personas sordociegas adultas. Su proceso de maduración (1987-2000) acabaría desembocando en la creación de la Unidad Técnica.

   Entre las actividades de FOAPS, destacan la mediación socio-educativa que se realiza con mediadores personales, para promover y apoyar la comunicación de la persona con sordoceguera con el objetivo de permitir que la persona con sordoceguera establezca y mantenga un dominio máximo sobre el entorno. Y la información y divulgación, mediante diferentes actividades divulgativas (publicación de folletos, charlas, etc.) encaminadas a que se conozca más esta discapacidad, así como las necesidades que tienen las personas sordociegas.

   La sordoceguera es una única discapacidad que resulta de la combinación de dos deficiencias sensoriales (visual y auditiva), provocando problemas de comunicación únicos y necesidades especiales derivadas de la dificultad para percibir de manera global, conocer y por tanto interesarse y desenvolverse en el entorno.

   La persona con sordoceguera tiene más restringidos los estímulos que si tuviera limitaciones en uno solo de los sentidos. Por eso, es necesario poner en práctica otras metodologías, tanto en la educación de los niños como en la habilitación y rehabilitación de los jóvenes y los adultos, basadas en el aprovechamiento no sólo de los posibles restos de vista y oído, sino también de los demás sentidos, fundamentalmente el tacto.

"COGE MI MANO"

   El lema elegido para esta campaña tiene que ver con las necesidades de comunicación de estas personas, que reciben principalmente la información a través de sus manos, mediante diferentes sistemas.

   Algunas de estas personas, si tienen algún resto visual, se comunican con lengua de signos en el aire, que es apoyada al tacto, a las manos, cuando hay poco o ningún resto de vista. O bien se comunican mediante sistemas alfabéticos, más fáciles de aprender, como el dactilológico o la escritura en mayúsculas sobre la palma de la mano. En algunos casos, incluso, algunos se comunican a través de las tablillas de comunicación cuando el interlocutor no conoce su sistema.

   Por otro lado, la tecnología ha avanzado mucho y cada vez son más las personas con sordoceguera que utilizan para comunicarse ordenadores y móviles, siempre que estos sean accesibles. Leen los textos a través de una línea braille o sistemas lectores de amplificación de voz.

   No obstante, en la mayor parte de las ocasiones es preciso recurrir a su sistema de comunicación manual. Para que esto suceda con la naturalidad apropiada, es preciso dejar de lado los prejuicios y coger la mano de la persona con la que queremos comunicarnos, o dejar que sea la persona con sordoceguera quien coloque las suyas sobre las nuestras para iniciar ese acto tan simple, pero tan importante, que es la conversación. De ahí el "coge mi mano".

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