Las ONG's que atienden a beneficiarios de asilo reclaman más agilidad burocrática, más recursos y cumplir los convenios

Mompeán, a la derecha, posa con solicitantes y beneficiarios de asilo
EUROPA PRESS
Publicado 19/06/2018 13:11:51CET

Atienden a 1.177 personas en la Región y celebran el "cambio" del Gobierno central con el Aquarius, a cuyos pasajeros brindan 378 plazas

MURCIA, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las cuatro ONG's que trabajan en la Región con el programa de personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional (Cruz Roja, ACCEM, CEPAIM y Murcia Acoge) han reclamado a la administración más "agilidad" en trámites burocráticos para obtener la documentación con la que acceder al sistema público del bienestar, más recursos para solventar, por ejemplo, las dificultades de acceso a la vivienda, y el cumplimiento de los acuerdos de acogida pactados a nivel internacional.

Estos son los "principales" obstáculos que encuentran las personas que buscan acogida y que han escapado de sus países por tener fundados temores de ser perseguidos por motivos de raza, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a grupos sociales u orientación sexual, entre otros motivos, tal y como denuncian públicamente estas cuatro ONG's que atienden en estos momentos a 1.177 solicitantes o beneficiarios de protección internacional en la Región de Murcia.

Así lo han hecho saber la presidenta de Murcia Acoge, Patricia Mompeán, y la trabajadora social de la Fundación CEPAIM, Charo López, en una rueda de prensa en la que estas cuatro ONG's han dado a conocer de forma conjunta los programas de acogida y la realidad con la que se encuentran en el día a día de su labor con estas personas con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas.

Estas cuatro ONG's están logrando cubrir las necesidades básicas de estas 1.177 personas y su intención es que logren valerse por sí mismos. La principal procedencia de los solicitantes de asilo en la Región de Murcia es Venezuela, seguida de Ucrania, Guinea Conakry, Costa de Marfil, Camerún, Marruecos, Siria o Palestina.

Mompeán ha señalado también que hay más hombres que mujeres. No obstante, López ha puntualizado que las mujeres suelen presentar procesos "más difíciles" y causas más complejas, porque por el simple hecho de ser mujer constituye una razón de huida de sus países de origen para evitar la mutilación genital o la trata de blancas.

EL CIERRE DE FRONTERAS ALIENTA LAS MAFIAS

Por otro lado, han criticado la tendencia que está experimentando Europa a "cerrarse" y no cumplir con las acogidas comprometidas. Así, recuerdan que el cierre de fronteras constituye un "caldo de cultivo ideal" para la proliferación de mafias. "Es un problema que requiere de políticas internacionales y actuar en los países de origen", ha remarcado Mompeán.

En este sentido, han celebrado el "cambio de perspectiva" del Gobierno central al brindar puertos seguros en los que desembarcar a los migrantes que viajaban a bordo del barco Aquarius. De hecho, las cuatro ONG's han ofrecido las 378 plazas libres de las que disponen en estos momentos en la Región (18 Murcia Acoge, 187 CEPAIM, 77 Cruz Roja y 96 ACCEM) para dar cabida a estos inmigrantes y alguna de ellas, como Murcia Acoge, ya han recibido solicitudes.

"Gracias a esto, la situación de los refugiados ha vuelto a la palestra y a la agenda política, porque parecía que había desaparecido", ha remarcado Mompeán, quien ha negado que esta acogida pueda producir un "efecto llamada" porque las personas que se ven obligadas a abandonar su país por la guerra o por ser perseguidos, "lo van a seguir haciendo igual".

SISTEMA DE ACOGIDA EN 18 MESES

Mompeán ha explicado que el sistema de acogida se basa en una metodología basada en itinerarios individualizados de integración, y que constan de tres fases. En primer lugar, atraviesan una fase de acogida con un recurso de alojamiento temporal, una segunda fase de integración y una tercera fase de autonomía.

Cada fase dura unos seis meses, es decir, 18 meses en total, lo que Mompeán considera un tiempo "muy corto" para lograr el objetivo. El plazo se amplía a 24 meses cuando se trata de personas con "especial vulnerabilidad", es decir, personas embarazadas, que han sufrido mutilación genital femenina, que pertenecen a familias monoparentales o víctimas de trata, entre otras cosas.

Entre las principales dificultades a las que se encuentran estas personas, Mompeán ha citado la exclusión residencial o la demora administrativa que implica que la gente "no pueda tener acceso a los sistemas públicos de bienestar". Y es que, por ejemplo, si la persona no tiene pasaporte, no puede acceder al empadronamiento y, por tanto, no pueden disfrutar de tarjeta sanitaria.

López ha citado datos de la estadística Eurostat de 2017, que refleja que hay 30.445 solicitantes de asilo en España y, de ellos, sólo fueron resueltos el 44%. Asimismo, solo 595 fueron las personas a las que se les concedió el estatuto de refugiado. Así, la UE cuenta con 1.050 resoluciones favorables de estatuto por cada millón de europeos, tasa que en España desciende a 100 por cada millón.

López ha criticado las trabas burocráticas como los constantes retrasos en las citas para solicitar el asilo o la tarjeta roja de residencia, que es el documento que identifica al portador como solicitante de protección internacional. Carecer de esta tarjeta impide, por ejemplo, realizar trámites tan esenciales como empadronarse, hacer trámites bancarios, cobrar un cheque o acceder a una vivienda, tal y como lamenta López.

A este respecto, ha reivindicado una ampliación del horario de la Oficina Única de Extranjería en la Región de Murcia, situada en Cabezo Cortao, o que estos trámites se puedan cumplimentar en las comisarías de Policía Nacional, al igual que sucede en otras comunidades.

Además, ha lamentado los problemas que encuentran en el acceso a la vivienda, en primer lugar por parte de los propietarios particulares, que son "un poco más reticentes" a dar alojamiento. Asimismo, ha criticado que este colectivo se ve afectado, como el resto de aspirantes, a las largas listas existentes para acceder a una vivienda protegida, por lo que ha reclamado un mayor esfuerzo a las administraciones.

TESTIMONIOS EN PRIMERA PERSONA

En la rueda de prensa han participado diversos beneficiarios de acogida como Luis, de 26 años y procedente de Honduras, país del que escapó hace un año y medio huyendo de las pandillas, que suponen "verdaderas mafias muy bien estructuradas", con "secuestros y asesinatos". Por ejemplo, financian la carrera universitaria de jóvenes y, a cambio, garantizan su trabajo una vez graduados.

En su caso personal, Luis ha recordado que salieron de vacaciones en 2016 y al regresar a su casa, había sido ocupada. Allí encontraron latas de cerveza o botellas de licor que su madre decidió tirar a la basura. "Las latas de cerveza contenían droga, algo que nosotros no sabíamos, lo que nos garantizó una amenaza directa", ha recordado.

"Al abrir la puerta, estaban con un arma esperándonos y nos dijeron que no nos querían ver más por allí", ha aseverado. "Cuando hay una amenaza directa, tú dices: yo amo mi vida y no quiero estar aquí", ha remarcado Luis, quien se retiró sin poner denuncia a la Policía por falta de confianza en las instituciones.

El sueño de Luis sería estudiar integración social. "Sé que hay gente en Cruz Roja que lo hace muy bien, es gente muy capacitada, que ama lo que hace y ha demostrado que no importa tu religión, tu raza o tu color: ellos hacen un trabajo excepcional y quiero ser como ellos", ha resaltado.

Ismael, procedente de Guinea Conakry y 36 años de edad, lleva en la Región ocho meses tras huir de un jefe de policía que le amenazó de muerte si no abandonaba su acción política como militante. También ha intervenido Alena, de 21 años, residente en la Región desde octubre de 2016, fecha en la que abandonó Rusia por ser perseguida por motivos religiosos, al ser considerada extremista por ser Testigo de Jehová.