Andrés Perelló, embajador en la UNESCO: "Las organizaciones internacionales están más para política que para diplomacia"

404048.1.644.368.20180815111437
Vídeo de la noticia
Publicado 15/08/2018 11:14:37CET

Avisa de que "usar la xenofobia como arma electoral como hacen PP y Ciudadanos es inmoral, en España y en cualquier parte" "Borrell quiere contar que hay propuestas, pero es más fácil hacer un discurso antiinmigración o decir 'fuera los manteros de la Gran Vía'"

MADRID, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -

El nuevo embajador de España ante la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el dirigente del PSOE Andrés Perelló, ha defendido el nombramiento de embajadores 'políticos', no diplomáticos, especialmente ante las organizaciones internacionales, porque considera que éstas "están más para hacer política que para diplomacia".

"Claro que cualquier embajador, sea político o no, va a representar al Estado y a lo que diga el Gobierno, pero hay lugares donde hay que hacer un poquito de política, el mundo se nos está cayendo y tenemos que reforzarlo con la política, por eso hay críticas que no entiendo", ha dicho en una entrevista con Europa Press.

En la misma línea, ha defendido que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya nombrado a personas de su confianza para desempeñar altos cargos: "No esperaría el PP que iba a llamar a Pablo Casado, o Ciudadanos a Albert Rivera, para que los nombrasen ellos".

También ha dicho entender que los diplomáticos "tengan un cierto corporativismo", pero ha subrayado que el nuevo ministro de Exteriores, Josep Borrell, "ha sido el más respetuoso de cuantos ha habido con los cambios de diplomáticos".

Su nombramiento, igual que el de Manuel Escudero --también dirigente del PSOE-- como embajador ante la OCDE y el del alcalde de Lleida, Angel Ros, como embajador en Andorra, ha despertado críticas de la Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE), que agrupa al 75 por ciento de la carrera diplomática. Ésta defiende que solo debe nombrarse a políticos "muy excepcionalmente", cuando favorezcan "de modo indiscutible el interés de España" y confía en que estos tres sean "casos muy aislados".

Para Perelló, en cambio, los embajadores, y especialmente los representantes "políticos" ante organizaciones internacionales, "no van solo a hacer de alto cargo o a administrar mejor o peor los papeles que haya, sino a hacer un discurso, a decir 'somos España, tenemos un discurso y queremos humildemente aportarlo'".

De hecho, cree que en un mundo donde los problemas están globalizados ahora hay que "globalizar la política" para poder regularlos, "en vez de desarmarla con aventuras nacionalistas de los Estados, que cuando no tienen un discurso para Europa se convierten en nacionalistas".

En ese espíritu de aportar soluciones ha enmarcado la propuesta de Borrell de crear una especie de 'Erasmus euroafricano' --que apoyará si puede desde la UNESCO-- que, según ha dicho, "algunos no han querido escuchar porque es más fácil hacer discursos antiinmigración o decir 'fuera los manteros de la Gran Vía'.

Lo que el Gobierno quiere, ha insistido, es "exportar ilusión", decir a las organizaciones internacionales que el Gobierno español "tiene propuestas" y un discurso "para el mundo". En un momento de "desorientación" y de un mundo "multipolar pero en crisis", cree que "un discurso político que active la capacidad internacional de organizaciones como la UNESCO es vital".

IGUALDAD, LIBERTAD Y TRABAJO CONTRA LA XENOFOBIA

Así, se ha fijado como prioridades alentar las políticas de igualdad, teniendo en cuenta que en muchos países hay una "desigualdad galopante entre hombres y mujeres", y también la educación, la cultura y la "libertad como seña": "No a los dogmas en la educación y en la cultura, apoyo a la libertad de creación y apoyo a la libertad de pensamiento y de prensa". También cree que la UNESCO debería apoyar las campañas contra la xenofobia porque, a su entender, la xenofobia que alientan algunos partidos son hoy un riesgo para Europa.

Además, ha defendido que el nuevo Gobierno y sus políticas son un "activo" para dirigirse al mundo en esos términos, porque ya ha dejado claro cuáles son sus prioridades. Es más, ha señalado que muchos partidos socialdemócratas europeos "están preguntando por la evolución que ha tenido el PSOE" y por un Gobierno "ágil". También ha puesto en valor la visita de la canciller, Angela Merkel.

Preguntado por la posibilidad de que esas prioridades no puedan llevarse a cabo por falta de apoyo parlamentario, ha replicado que "el maravilloso riesgo de la fragmentación política es que hay que estrujarse la cabeza para convencer" y, en cualquier caso, es capaz de "sostener el pensamiento y las propuestas".

"Esto va a hacer que algunos políticos desaparezcan para siempre, no por su máster y sus cosas, sino porque no van a ser capaces de sostener lo que proponen o a lo que se oponen", ha alegado Perelló. En su opinión, "ya no valen los argumentarios" y, de la misma forma que el Gobierno está "sosteniendo" su propuesta de reforma educativa, la oposición tendrá que decir por qué no la apoya. "Claro que es difícil, pero ahí está el mérito del pluralismo", ha resumido.

Además, está convencido de que lo que está proponiendo el Gobierno "está en sintonía con lo que quiere la mayor parte de la nación, que quiere libertades, igualdad, también quiere trabajo, lo que no quiere es opresión". "Cuando este Gobierno llega la sensación de la nación fue como si viniera 15 días del campo y se hubiera duchado. Está duchada, fresquita, tranquila", ha bromeado.

Y en cualquier caso, ha proseguido, "cuando los gobiernos no se sienten apoyados, en las siguientes elecciones, cuando tocan, hay una ocasión de cambiar". En ese sentido, ha recordado que en 2019 habrá elecciones municipales, autonómicas y europeas, y el siguiente, generales, así que hay "dos ocasiones, una por triplicado, de hacer balance y manifestar" lo que se quiere.

"Si queremos apoyar la xenofobia votaremos a unos, si queremos apoyar libertades votaremos a otros, aquí, en Francia, en Estados Unidos...", ha añadido. Perelló ha avisado de que "utilizar la xenofobia como arma electoral como hacen PP y Ciudadanos es inmoral, en España y en cualquier parte de Europa o el mundo", porque "hay límites que marcan la decencia y la ética que jamás se deben rebasar en política".

Perelló no cree que las decisiones del Gobierno español de aceptar en España a migrantes rescatados en el mar vayan a alentar la xenofobia. Es más, considera que el problema que tiene Europa ahora mismo son "los partidos xenófobos o aquellos sin serlo en origen toman la xenofobia como un elemento de campaña electoral", un problema que se da en toda Europa pero especialmente "en los Gobiernos de algunos países".

En este sentido, ha recordado que manipular y decir a los ciudadanos de un país que "todo lo que te pasa es culpa del otro" no es nuevo, sino que ya lo practicaron el fascismo y el nazismo italiano y por eso cree necesarias campañas contra la xenofobia.

Es más, cree que los partidos demócratas "y especialmente los progresistas" deben alentarlas y decir que los problemas son los que cada uno genera, o los que han generado los gobiernos sobre todo con políticas de "priorización del capital frente a las personas".

CONVENCER A ESTADOS UNIDOS

En vísperas de su traslado a París, Perelló ha apostado por que la comunidad internacional dialogue con Estados Unidos para intentar que este país no abandone la UNESCO en diciembre, como ha anunciado, para convencerle de que "fuera de las organizaciones internacionales y de la comunidad internacional solo hay un vacío, es como querer irse del mundo".

Para ello, se ha mostrado dispuesto a escuchar sus razones, aunque no cree que, como dice Washington, la organización tenga un "sesgo antisemita". La UNESCO reconoció a Palestina como Estado pero, ha recordado, la solución de dos Estados "lleva planteándola la comunidad internacional mucho tiempo y aun así se ha avanzado en contra de esa propuesta".