Las cárceles catalanas registran un 111% más de muertes que las del resto de España

Prisión de A Lama, en Pontevedra, cárcel
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Publicado 20/03/2018 12:57:24CET

MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las muertes en cárceles de Cataluña repuntaron en 2015 hasta doblar el número de fallecimientos registrados en las prisiones del resto de España. Así lo muestra el informe SPACE I publicado este martes por el Consejo de Europa, en el que se observa que 59,3 presos en cárceles catalanas murieron por cada 10.000 presos, un 111 por ciento más que la cifra registrada en las demás cárceles del país, que se situó en 28,1 muertes, ligeramente por debajo de la media europea de 28,7.

A este importante repunte de las muertes, hay que sumarle que en las cifras de 2015 sobre suicidios los centros penitenciarios catalanes también rebasan la media europea. Mientras en Cataluña se suicidaron 7,8 presos por cada 10.000, en las cárceles gestionadas por el Estado 4,2 reclusos se quitaron la vida, también por debajo de la media de 5,5 de los países europeos.

Cataluña supera también al resto de España en cuanto a población extranjera que se encuentra reclusa, 43,4 por 26,21, ambos por encima de la media de 21,2 que registran el resto de países europeos.

Destaca la disparidad en el gasto por cada recluso, y es que en este caso Cataluña destina 133,1 euros por preso y día, mientras que la administración del Estado gasta 65,6. La media europea se sitúa entre ambos datos, con 108,5 euros, según muestra el estudio.

ESPAÑA POR ENCIMA DE LA MEDIA EUROPEA EN POBLACIÓN RECLUSA

El informe del Consejo de Europa revela que España se encuentra algo por encima de la media europea en población presa, ya que las cárceles españolas se encuentran 133,2 presos por cada 100.000 habitantes, mientras en Cataluña baja esta cifra hasta los 117,1.

En nuestro entorno la cifra es de 127,2, si bien los datos arrojan unas diferencias abismales entre los países del Este del continente, que cuentan con más de 200 presos por cada 100.000, caso de Georgia, Turquía, Azerbaiyán o Letonia, mientras que países nórdicos como Finlandia, Suecia o Islandia no superan los 60 reclusos por cada 100.000 habitantes.