Cleries (PDeCAT) muestra su apoyo a Puigdemont como candidato a presidir la Generalitat y niega el fin del procés

El portavoz de PDeCat en el Senado, Josep Lluís Cleries, ante el Supremo
EUROPA PRESS
Actualizado 31/01/2018 15:33:04 CET


MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

El portavoz del PDeCAT en el Senado, Josep Lluis Cleries, ha defendido este miércoles la candidatura de Carles Puigdemont para presidir la Generalitat, negando que los mensajes enviados por éste al exconsejero Toni Comín supongan el fin del proceso soberanista. "El procés está vivo y no hay ningún traidor a nada", ha resaltado.

En rueda de prensa tras la junta de portavoces del Senado, Cleries ha explicitado su respaldo a Puigdemont, minimizando el contenido de los mensajes a Comín, que no ha querido valorar al tratarse de asuntos privados. Cleries ha reiterado que el procés "está vivo" y "no hay ningún traidor a nada", pese a lo que sugieren los mensajes del expresident.

"Me quedo con su mensaje oficial, que pide unidad al soberanismo que se ponga fecha en el pleno de investidura y que tengamos president lo antes posible con una mayoría que lo hace posible", ha señalado en rueda de prensa, antes de resaltar que Puigdemont cuenta con el apoyo del PDeCAT: "damos todo nuestro apoyo como candidato, reúne todos los apoyos para ser investido y en primera vuelta".

Para el senador independentista los mensajes de Puigdemont, en los que apuntaban a que había sido "sacrificado" y daba por "terminado" el procés, no señalan el fin del soberanismo. "Hay unos partidos que tienen mayoría, el procés no ha acabado porque es una cuestión que sale de la mayoría de la gente de Cataluña", ha insistido Cleries.

"Todos vamos en la misma línea aunque la situación es difícil por las amenazas del Gobierno del Estado", ha dicho sobre los partidos independentistas, insistiendo en los casi dos millones de sufragios obtenidos en las elecciones del pasado 21 de diciembre.

Además, ha criticado el movimiento del Gobierno recurriendo la sesión de investidura en el Parlament en contra de la opinión de los letrados del Constitucial y del Consejo de Estado. A su juicio, el Tribunal Constitucional ha realizado una "chapuza jurídica" con una resolución que no tiene nada que ver con lo que le piden, "se mete donde no le piden".

Por último ha cargado contra Rajoy, al que criticado por pedir "certificados de limpieza" cuando "es la persona menos adecuado para dar certificados", y contra el subsecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, al que ha afeado las "amenazas" vertidas contra el presidente del Parlament, Roger Torrent, y le recordó que tiene dos hijos y se podría enfrentar a penas de prisión si seguía con la sesión para investir a Puigdemont. "El PP tendría que cesar a Casado de sus responsabilidades", ha exigido Cleries, quien ha recordado sus comentarios cuando dijo que Puigdemont acabaría como Lluis Companys.

PARA EL PP ES UN ÉXITO DE RAJOY

Por su parte, el portavoz 'popular', José Manuel Barreiro, ha atribuido estos mensajes al acierto en las decisiones tomadas por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. "Esto pone de manifiesto de forma clara que las decisiones de Rajoy han sido las acertadas tanto en la aplicación del 155 como a la hora de presentar el recurso ante el Tribunal Constitucional", ha señalado.

Estos mensajes son, a su juicio, "consecuencia" de que el Gobierno haya evitado mediante el Estado de Derecho que haya en Cataluña un Govern de la Generalitat que no cumpla con la Constitución.

Mientras, Unidos Podemos ha evitado juzgar los mensajes de texto al considerarlos parte de la esfera privada de Puigdemont, si bien en boca de su portavoz en la Cámara Alta, Ramón Espinar, ha señalado que existe una situación de "empate catastrófico" entre el independentismo y el Gobierno de España, que "evidencia el fracaso de ambos proyectos".

Por ello, ha reclamado la conformación de un Govern "viable" en Cataluña, y ha pedido abandonar el escenario de "problema catalán" para empezar a hablar de "revulsivos" para superar la situación y comenzar grandes transformaciones en España basadas en tres ejes: una mayor democratización, la plurinacionalidad y el empleo.