El Gobierno trabaja para que el formato de la cumbre de los Balcanes sea "el menos conflictivo posible"

Publicado 19/03/2018 20:16:50CET

BRUSELAS, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, ha insistido en la posibilidad de que el presidente del Gobierno no acuda a la cumbre de líderes europeos que tendrá lugar en mayo en Sofía (Bulgaria) y a la que está invitado el presidente de Kosovo, Hashim Thaçi, al tiempo que ha asegurado que el Ejecutivo trabajará para que el formato de esa reunión "sea el menos conflictivo posible".

"De momento no descarto nada, depende de cual sea el formato. Nosotros vamos a trabajar para que el formato sea el menos conflictivo posible", ha manifestado en una rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE.

El jefe de la diplomacia española explicado que España está hablando con Bulgaria y con las instituciones europeas para discutir el formato de la cumbre, que "todavía no está claro", por lo que el Gobierno tomará la decisión cuando sea "definitivo".

"Lo que está claro es que nosotros vamos a adoptar una posición que no vaya en contra, ni perjudique ni menoscabe nuestra postura de no reconocimiento (de Kosovo), eso es obvio", ha destacado Dastis.

"En qué se vaya a materializar depende de cuál sea el formato y las condiciones en que se celebre esa cumbre", ha reiterado.

El viernes pasado, el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, subrayó que España no reconoce a Kosovo como Estado independiente y dejó en el aire la asistencia del jefe del Ejecutivo a la cumbre del próximo 17 de mayo.

Sin embargo, fuentes del Gobierno han indicado que se inclinan por que el presidente no asista al encuentro de Sofía si finalmente Kosovo está representado. "España no va a estar en una cumbre en la que esté Kosovo", han explicado las citadas fuentes.

Los objetivos de la cumbre, organizada por Bulgaria como país que preside la UE durante este semestre, son reafirmar el compromiso de los 27 con los Balcanes Occidentales y reiterar la pertenencia de esta región a la familia europea, reforzar los vínculos entre ambas partes en distintos ámbitos y mejorar la colaboración ante retos comunes como la seguridad, la migración, los acontecimientos geopolíticos y las relaciones de vecindad.

A este encuentro están invitados los jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la UE y los presidentes de Albania, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Montenegro, la antigua República Yugoslava de Macedonia y Kosovo, así como altos cargos de las instituciones europeas.