Rodrigo Rato y Alfonso Guerra ponen en valor la potencialidad de España para afrontar los retos del futuro

Actualizado 27/01/2011 23:23:03 CET

MADRID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los ex vicepresidentes del Gobierno con el PSOE Alfonso Guerra y con el PP Rodrigo Rato han coincidido este jueves a la hora de poner en valor la potencialidad de España para afrontar los retos del futuro. Ambos han defendido el periodo constituyente de 1978 como el más fructífero de la historia, si bien Rato ha recordado que el "reformismo" es el "gran instrumento" para la transformación social.

"Los gobiernos son los reformistas", ha sostenido el presidente de Caja Madrid, "las sociedades no tienen instrumentos para llevar a cabo las reformas". Rato y Guerra han participado esta noche en la presentación en el Instituto Cervantes del libro 'España, una sociedad de cambio' (Biblioteca Nueva), coordinado por, según el político socialista, "dos obreros de la sociología", Salustiano del Campo y José Félix Tezanos.

Rato ha reconocido que puede parecer "chocante" mantener una visión positiva de España, como ha hecho él en su discurso, teniendo en cuenta que vivimos una crisis económica que ha comparado con la de los años 50. Dicho esto, el presidente de Caja Madrid ha rechazado la versión que apunta a que la política económica está impuesta desde la Unión Europea. "No creo en las imposiciones desde el exterior", ha explicado, "no funcionan en ningún sitio".

Apoyándose en los datos aportados en 'España, una sociedad de cambio', un libro financiado por la Fundación Caja Madrid, Rato ha defendido que una de las lecciones para España es que "siempre es mejor ajustar por precio que por cantidad".

DISCREPANCIA CON LOS AUTORES

Tanto Rato como Guerra han aprovechado sus intervenciones para mostrar alguna discrepancia con el contenido del libro. El primero ha dicho que no coincidía en la visión de que la sociedad española es "resistente a lo nuevo y al riesgo". Por su parte, Guerra ha dudado de que el periodo histórico de la Restauración pueda incluirse como una de las tres oleadas reformadoras de España, junto con la Segunda República y la etapa actual. Entre las "resistencias" en este último periodo ha citado el golpe de estado del 23-F y "los intentos de los Gobiernos del PP".

Tras saludar irónicamente a una "mesa tan sui generis", el presidente de la Fundación Pablo Iglesias ha glosado las generaciones de españoles que se rebelaron al "desprecio de la modernidad", haciendo hincapié en la Generación del 98 y la Institución Libre de Enseñanza.

En su opinión, "el triunfo de la sociedad" a partir de 1979 es "imposible negarlo", aprovechando para criticar "falacias" como que durante la Transición se fue demasiado lejos o se hizo demasiado poco. "Hicimos lo que necesitaba el país, no hay que andar excusándose", ha enfatizado antes de defender el consenso como "un catálogo de renuncias".

Guerra ha advertido que "es hora" de que lo que ha calificado como nacionalismo español y nacionalismos periféricos trabajen para consolidar el Estado Autonómico, una idea que ha dicho que cree que se desprende del libro 'España, una sociedad de cambio'.

Otra "falacia" a la que se ha referido el diputado socialista es la que señala a la Ley Electoral como injusta por basarse en una "proporcionalidad algo rectificada". Refiriéndose a Izquierda Unida, Guerra ha criticado que este "grupo con escasa representación y con apoyos mediático y universitario" sostenga que hay que reformar esta ley porque, ha citado, "800.000 votos de IU no sirven".

"Es verdad", ha reconocido, "pero que es que hay 2.200.000 votos del PSOE que no sirven y 2.000.000 de votos del PP que no sirven". "El señor Down no tiene la culpa", ha terciado.

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