Esta es la situación de los Derechos Humanos en Arabia Saudí

¿Cuál Es La Situación De Los DDHH En Arabia Saudí?
EUROPA PRESS
Actualizado 24/02/2017 16:57:58 CET

MADRID, 21 Ene. (EDIZIONES) -

La estricta y particular legislación de Arabia Saudí es entendida como intolerante en numerosos aspectos del día a día de la población del país, según critican numerosas ONG y colectivos pro-Derechos Humanos. Pero, ¿cuál es la situación de los Derechos Humanos a día de hoy en Arabia Saudí?

1) CASTIGOS FÍSICOS Y PENA DE MUERTE

Amnistía Internacional cifra en un mínimo de 158 ejecuciones realizadas en Arabia Saudí en 2015, el último año del que se han hecho públicos los datos, que no ofrece el gobierno del país oficialmente. Esta ONG, que posiciona a este país como el cuarto más activo del mundo en cuanto a pena capital en ese año, por detrás de China, Irán y Paquistán, asegura que estos 158 ejecutados representan la mayor cifra registrada desde 1995, "con un incremento del 76% con respecto a 2014".

La principal forma de ejecución en el país es la decapitación, a la que se somete a los asesinos, blasfemos y homosexuales, es decir, a aquellas personas que, según la ley saudí, cometen los delitos más graves contra los dictados del Islam.

Asimismo, Arabia Saudí recurre al castigo físico como uno de sus tipos de condena. Entre sus distintos formatos, se encuentra la amputación a los ladrones o la flagelación. Este último tipo de pena ha sido censurada por la ONU como "torturas y tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes", al tiempo que Naciones Unidas ha exigido el fin de esta práctica y la revisión de los casos de todas las personas que hayan sido condenadas a este castigo. Tanto la pena de muerte como los castigos físicos son ejecutados en privado, de modo que está prohibido tomar imágenes de su desarrollo.

2) FALTA DE LIBERTAD DE EXPRESIÓN

La detención y condena de nueve activistas pro-Derechos Humanos ha sido la muestra más visible de las grandes restricciones existentes en el país en materia de respeto a la libertad de expresión. Según denuncia la ONG Human Rights Watch (HRW), la publicación de opiniones contrarias de forma pacífica puede incurrir en crímenes de "sembrar el desacuerdo", "reducir el prestigio del gobierno" o de "incitar a la opinión pública", castigados con penas de cárcel e incluso la muerte.

Después de que la ONU publicase en 2014 una resolución en la que recomendaba a los países a aplicar leyes más estrictas en materia antiterrorista, HRW también alertó de la divulgación de leyes en Arabia Saudí que, bajo su criterio, "amenazan a los Derechos Humanos". Dentro de estas nuevas normativas, el gobierno saudí promulgó una ley que considera terrorismo "cualquier acto", violento o no, que pretenda dañar la reputación el país, afectar al orden público o alterar la seguridad de la sociedad.

Esta definición de terrorismo también afecta, según la ley saudí, a los actos y la unión a grupos de naturaleza atea, la organización y participación en protestas o grupos que puedan dañar la estabilidad del país --como pueden ser los pro-Derechos Humanos-- o cooperar con países u organizaciones internacionales antagónicas a la Monarquía. Además, no son legales los partidos políticos, sindicatos ni grupos independientes de Derechos Humanos, aunque el Consejo de Ministros saudí ha aprobado una ley de asociaciones, aunque según Amnistía Internacional, "no se indicó cuándo sería efectiva".

3) DISCRIMINACIÓN DE LAS MUJERES

Arabia Saudí es uno de los países donde se aplica a nivel estatal la Ley Sharia, un código islámico de conducta que no es considerado un dogma, pero que tiene distintos niveles de aplicación en parte de los países musulmanes.

Esta ley endurece particularmente las condiciones y derechos de las mujeres. Así, en Arabia Saudí está estipulado legalmente que el marido es el cabeza de familia y que es el único que tiene derecho a solicitar el divorcio de manera unilateral.

Además, recuerda la ONU, existe una ley que exige que haya una distancia física en espacios públicos entre hombres y mujeres no relacionados, lo que complica en muchos casos la libertad de las mujeres para acceder independientemente a determinados servicios o espacios, como por ejemplo, los bancos.

En el ámbito laboral, es obligatorio que las mujeres que deseen trabajar reciban el permiso del varón que las custodia, mientras que no existen leyes que las protejan de la discriminación laboral o del acoso sexual en el trabajo. Asimismo, Arabia Saudí prevalece como el único país del mundo que prohíbe conducir a sus mujeres.

4) PROHIBIDAS LA LIBERTAD DE CULTO Y LAS RELACIONES HOMOSEXUALES

Arabia Saudí es una monarquía teocrática donde el Islam es la única religión oficial. Los no musulmanes no cuentan con una legislación específica que proteja o respete su libertad de culto, al tiempo que varios colectivos de peso en el país reclaman el incremento de las restricciones a las demás creencias religiosas.

La ley saudí no permite obtener la nacionalidad a los no musulmanes, de modo que los hijos de padres de esta creencia obtienen automáticamente el carácter de musulmanes. Por el contrario, constituye un delito de apostasía la conversión del Islam a otra religión, acto que puede llevar a su autor a largas condenas de prisión. Además, la ciudad sagrada de La Meca es inaccesible para todos los no musulmanes.

La Ley Sharia tacha también de delito la homosexualidad, pudiendo ser este el detonante de importantes condenas que van desde la cárcel hasta los castigos físicos o incluso la pena de muerte. Al igual que sucede en otros casos, no existen leyes que protejan la privacidad de las personas ni frenen la discriminación por razones de orientación sexual.

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