Una experta dice que "en el ciberespacio no es posible desligarse totalmente de la identidad en el mundo físico"

Monica Whitty.
EP/UN
Actualizado 05/07/2015 6:43:39 CET

PAMPLONA, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

La investigadora y profesora de la Universidad de Leicester (Reino Unido) Monica Whitty ha afirmado que "aunque una persona se presente en el ciberespacio de una forma diferente a como es en realidad, no es posible una ruptura total en su identidad".

Así lo manifestó durante un seminario que impartió en el Instituto Cultura y Sociedad, el centro de investigación en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Navarra. La actividad fue organizada por el proyecto 'Cultura emocional e identidad', que financia Seguros Zurich, y el Center for Internet Studies and Digital Life de la Facultad de Comunicación.

La profesora Whitty expuso algunas conclusiones del proyecto 'SuperIdentity -Examining identity in the real and cyber world', en el que trabaja un total de 15 especialistas en psicología, medios de comunicación, ingeniería, antropología forense y derecho, procedentes de Inglaterra y Estados Unidos, según ha informado la Universidad de Navarra en una nota.

Si bien indicó que "algunos expertos defienden que Internet proporciona a los navegantes un espacio donde liberarse de las limitaciones corporales", destacó que "la idea del dualismo cartesiano no funciona: nuestros cuerpos sí importan cuando estamos en el mundo virtual, ya que no podemos divorciarnos completamente de nosotros mismos".

Con respecto al proyecto en el que participa, indicó que uno de los objetivos consiste en detectar si en Internet se pueden predecir comportamientos de ciertos tipos de individuos. "El resultado de esta iniciativa será una imagen más completa y dinámica de quién es una persona", dijo.

A través de entrevistas a los voluntarios del estudio, los investigadores analizan cómo estos se describen a sí mismos en distintos espacios -como las redes sociales-, qué les motiva para crear ciertas impresiones a través de los avatares y las imágenes que eligen, o qué personas tienden a elegir contraseñas más seguras y quiénes son más propensas a compartirlas.

Por ejemplo, con respecto a esto último, han comprobado que "los jóvenes y las personas que no son perseverantes tienden más a compartir sus contraseñas".