Narbona aboga por cambiar la política de oferta del agua por mejorar la gestión de demandas tras auditar recursos

Cristina Narbona durante el Congreso del PSOE
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 21/03/2018 11:40:42CET

   MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

   La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha abogado por cambiar la política de agua en España y pasar de una gestión basada en la oferta del recurso a la mejora de la gestión de la demanda de los recursos que cada cuenca tiene y ve necesario "auditar" los recursos existentes en la actualidad, al tiempo que ha recordado que la Comisión Europea reprocha a España que ni conoce ni gestiona adecuadamente.

   Respecto a las negociaciones entre las distintas fuerzas políticas para alcanzar un Pacto de Estado del Agua, en declaraciones a la Cadena Ser recogidas por Europa Press, Narbona ha lamentado que el PP sigue "muy enfocado" a una política de infraestructuras y "sobre todo de trasvases" con la convicción de que siempre habrá alguna cuenca donde sobre agua y de ahí se podrá llevar a donde falte agua.

   Sin embargo, la que fue ministra de Medio Ambiente ha subrayado que "la perspectiva del cambio climático lo cambia todo", ya que en los últimos años se ha producido una reducción drástica de precipitaciones en todas las cuencas.

   Además, ha recordado la "evidencia" el año pasado de la "situación inédita" de sequía en cuencas como la del Duero y, en ese contexto, ha explicado que el PSOE ha impulsado la creación de una subcomisión de agua y cambio climático en el Congreso de los Diputados porque "cualquier política del agua en España ahora tiene que tener esto en cuenta".

   Respecto al proyecto del trasvase del Ebro, Narbona ha asegurado que "nunca" tuvo el apoyo de la Comisión Europea "en contra de lo que se afirmó y siguió afirmando el PP" y justifica que esto es "evidente" porque cuando Mariano Rajoy volvió a ganar las elecciones con mayoría absoluta en 2011 "no se planteó en ningún momento reabrir el proyecto del trasvase del Ebro".

   Así, califica el trasvase del Ebro de "inmenso engaño" para quienes confiaban en "esta panacea" y que han visto que el tiempo pasaba y seguían dependiendo del agua de otro sitio. "Menos mal que algunas plantas desaladoras pudieron comenzar a construirse", ha añadido.

   Por ello, afirma que hay que cambiar la política del agua en España para pasar de una política de oferta a una política de mejor gestión de la demanda, de los recursos que cada cuenca tiene y que es algo que la Comisión Europea reprocha a España de no conocer ni gestionar adecuadamente.

   En este contexto, ha dicho que el PSOE aprobó hace un mes un documento que se está consultando con sectores sociales sobre las bases para la política del agua y que comienza por hacer una auditoría "inexcusable" para conocer "de verdad" cuánto agua tiene España para hacer concesiones, cuánta se está utilizando, quién la paga y cuánto y qué calidad tiene.

   "Hay muchas preguntas por responder que son previas a cualquier revisión de la política del agua", opina Narbona que añade que lo contrario es "volver a engañar" a la gente y extender la idea de que "de alguna parte vendrá el agua".

   De nuevo ha apostado por la desalación porque el agua de mar es la "única" que está siempre disponible llueva o no gracias a un tratamiento que "ha descubierto ahora el PP" y que está permitiendo garantizar el abastecimiento y también algunos regadíos.

   En cuanto al precio del agua la presidenta del PSOE ha indicado que es obligatorio repercutir en el precio del agua todos los costes que supone su tratamiento y obtención y alerta de que esta obligación europea "no se está cumpliendo".

   En ese sentido, apuesta por establecer metodologías que no generen pobreza hídrica, sino que se garantice un mínimo a todos los ciudadanos pero "a partir de ahí" se debe alcanzar un precio que incentive un uso eficiente.

   Sin embargo, insiste en que la Comisión Europea está exigiendo a España un "cambio radical" en torno a la gestión del agua y lamenta que "el Ministerio todavía no se ha enterado".

   En este contexto, este miércoles el PSOE ha publicado un manifiesto por el Día Mundial del Agua que se celebra este 22 de marzo en el que busca alcanzar un "acuerdo de país para una buena política del agua" que, en su opinión, debe sustentarse en la "protección de su ciclo natural, en la transparencia en su gestión y en la participación activa de la ciudadanía".

   El texto apuesta por que el uso del agua se adecue a las "nuevas realidades" que están modificando las condiciones de vida en el planeta, a consecuencia del cambio climático y la explosión demográfica mundial.

   "El impacto de un clima cada vez más seco está produciendo una creciente presión sobre los recursos hídricos provocando una severa merma del agua disponible tanto en cantidad como en calidad, lo que puede conllevar graves déficits ecológicos, generadores a su vez de desequilibrios territoriales y desigualdades sociales", añade el manifiesto.

   Del mismo modo, el PSOE insiste en su "convencimiento" de que es "indispensable" reorientar la política actual del agua mediante una transición hidrológica hacia modelos de gestión y planificación con "capacidad resiliente, territorialmente equilibradores y solidarios en clave intergeneracional".

   Por último, reclama al Estado su obligación de "blindar constitucionalmente el carácter de bien público del agua y a garantizar el acceso al mismo impidiendo situaciones de exclusión social".