Los Parques Nacionales se enfrentan en su Centenario a la gestión de las crecientes visitas y a las nuevas designaciones

Picos de Europa
GOBIERNO DE CANTABRIA - Archivo
Publicado 15/07/2018 12:15:24CET

   MADRID, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Los Parques Nacionales españoles han alcanzado su primer centenario este mes de julio con plena vocación de seguir creciendo y, al mismo tiempo se enfrentan a las dificultades propias de gestionar el número creciente de visitas --en torno a quince millones de visitantes-- con la necesidad de procurar su conservación en un contexto de cambio climático y con voluntad de ampliar esta red que ocupa cerca de 385.000 hectáreas en 12 comunidades autónomas.

   Durante la celebración del acto central por el centenario de los Parques Nacionales, el Rey Felipe VI advirtió precisamente del "gran reto de la gestión" del aumento de las visitas para "garantizar" la "compatibilidad" entre conservación y uso público de estos enclaves "emblemáticos" en un contexto de amenazas provocadas por el cambio climático y la proliferación de especies invasoras.

   Además, hizo un llamamiento a empresas, ciudadanos y administraciones a "involucrarse" en su conservación porque estos enclaves protegidos, ha dicho, deben ser "una prioridad" para la sociedad.

    "Debemos aprender a ser continuamente más prudentes y cuidadosos en nuestra actitud y nuestras acciones en relación a cualquier medio natural en el que nos movamos", recomendó el Rey que instó a extremar las cautelas para que las futuras generaciones se beneficien de lo que las actuales han recibido como legado.

   En la actualidad, la Red de Parques Nacionales está integrada por 15 enclaves en 12 comunidades autónomas y 19 provincias. De estas, Canarias es, con cuatro (tres en Tenerife y 1 en Lanzarote), la que mayor número de parques nacionales y Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León, con dos respectivamente.

   El conjunto de la red ocupa 384.592,29 hectáreas, de las que 368.604,09 son terrestres y 15.988,20 hectáreas, marinas. Esto supone en torno al 0,77 por ciento del territorio nacional, aunque el territorio total de todo el área de influencia socioeconómica supera 1,77 millones de hectáreas, es decir, aproximadamente el 3,49 por ciento del territorio español, según datos del Organismo Autónomo Parques Nacionales.

   La historia comenzó hace poco más de un siglo, cuando el 8 de diciembre de 1916 el rey Alfonso XII promulgó una Ley de Parques Nacionales que apenas contaba con tres artículos y que situó a España en la vanguardia internacional, junto con Estados Unidos, los primeros países del mundo en otorgar la máxima protección a sus riquezas naturales.

   Dos años después, el 8 de julio de 1918, nació el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga que posteriormente se amplió y pasó a llamarse de Picos de Europa, y un mes más tarde, en agosto, se declaró el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

   La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha anunciado su intención de que "pronto sean una realidad" nuevas aprobaciones, como la declaración, a ser posible este año, del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves --tras la aprobación el 9 de febrero de 2018 de la propuesta para iniciar la tramitación en el Consejo de Ministros--, y dar pasos de cara a las futuras designaciones en el Mar de las Calmas, en la isla de El Hierro, y la ampliación del Parque Nacional de Cabrera.

   En la actualidad, forman la Red de Parques Nacionales, el del Teide (1954); Caldera de Taburiente (1954); Aigüestortes i Estany de Sant

   Maurici (1955); Doñana (1969); Tablas de Daimiel (1973); Timanfaya (1974); Garajonay (1981); Cabrera (1991); Cabañeros (1995); Sierra Nevada (1999); Islas Atlánticas de Galicia (2002); Monfragüe (2007) y, el más joven, Sierra de Guadarrama (2013).

   En ellos está representada buena parte de la biodiversidad de España, que es a su vez, el país más biodiverso de la Unión Europea. De hecho, de los 40 sistemas naturales reflejados en España, en los Parques Nacionales están representados un total de 37, en concreto, 27 de los terrestres y 10 de los 13 marinos.

   En la actualidad faltan por estar representados los sistemas asociados a emanaciones gaseosas submarinas; sistemas de áreas pelágicas de paso, reproducción o presencia habitual de cetáceos o grandes peces migradores; y bancos de corales profundos. En total, la Red representa a 4 de las 6 zonas biogeográficas europeas: la alpina, atlántica, mediterránea y macaronésica.

   Estas "joyas de la corona" albergan especies endémicas y algunas de ellas en peligro de extinción, como oso, urogallo, lince, quebrantahuesos, visón europeo, pardela balear y otras como águila real, el buitre leonado, el tritón pirenaico y el sarrio, ardilla, zorro, jabalí, garduña, marmota y especies de flora como hayas, robles, tilos, nogales, fresnos, castaños, avellanos y especies de flores como orquídeas, flor de nieve, violeta del Teide, entre otras.

   Precisamente, para procurar su conservación en buen estado, la Unión Europea ha financiado y financia varios proyectos LIFE en colaboración con la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, unas iniciativas abiertas a la colaboración público privada en las que participan ONG como WWF, SEO/Birdlife, fundaciones y entidades públicas.

   Las ONG ambientales reclaman un aumento presupuestario por parte de las administraciones estatales y autonómicas para los Parques Nacionales y han recordado estos días, con motivo del centenario, la necesidad de "atajar importantes problemas" en cada uno de ellos.

   Por ejemplo, el responsable del Programa de Conservación de Espacios de SEO/BirdLife, Octavio Infante, cree que es preciso "ponerse en guardia", sobre todo en Doñana y en Tablas de Daimiel para resolver los problemas derivados de los pozos y cultivos ilegales que están poniendo "en serio peligro" su conservación.

   Precisamente, esta semana un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha indicado que los más amenazados de la red por sus tendencias ambientales preocupantes, sobre todo en sus zonas periféricas son el Teide y Doñana.

   Sin embargo, los parques que presentan mayor sostenibilidad ambiental son, según este estudio, Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, en el Pirineo leridano; Ordesa y Monte Perdido, en el Pirineo oscense, y Caldera de Taburiente, en la isla canaria de La Palma.

   En definitiva, el investigador del CSIC David Rodríguez ha manifestado que es "fundamental" evaluar la sostenibilidad del espacio protegido, pero también de su entorno, ya que en esas zonas se generan "muchas de las presiones que amenazan o deterioran la biodiversidad en el interior de los espacios protegidos".