Cada fallecido en accidente de tráfico cuesta 1,4 millones

Accidente de tráfico
EP
Actualizado 28/04/2011 19:32:20 CET

MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un total de 1,4 millones de euros, eso es lo que pierde la sociedad en términos económicos cada vez que una persona fallece en España en un accidente de tráfico, según un estudio encargado por la Dirección General de Tráfico (DGT) a la Universidad de Murcia que se utilizará a partir de ahora para valorar la relación coste-beneficio de implementar distintas medidas de seguridad vial.

De hecho, el valor de la vida estadística de un ser humano fallecido en un accidente es de 1,3 millones de euros, a lo que hay que sumar otros 100.000 euros por pérdida de productividad en su trabajo y los costes médicos, según ha explicado uno de los autores del trabajo, el profesor Jorge Eduardo Martínez Pérez, durante una sesión técnica del Observatorio Nacional de Seguridad Vial celebrada este jueves.

Para llegar a esta cifra, los investigadores han encuestado a una muestra de alrededor de 2.000 personas a las que se les ha realizado distintas pruebas para descubrir cuál sería la máxima cantidad de dinero que estarían dispuestos a pagar por una reducción en su riesgo de muerte y, en definitiva, en cuánto valoran en términos económicos una vida perdida en un accidente de tráfico.

La idea es superar las técnicas "productivistas" que se utilizaban hace décadas para calcular el valor económico de una vida, teniendo en cuenta sólo la productividad de los ciudadanos de un determinado país, y dar con una cantidad que "refleje el valor de la seguridad vial per sé, del daño, del sufrimiento para la víctima y sus allegados", según ha explicado otro de los autores del estudio, el profesor José María Abellán Perpiñán.

Tras la presentación de los resultados del estudio, la directora del Observatorio Nacional de Seguridad Vial dependiente de la DGT, Anna Ferrer, ha señalado que este trabajo "abre muchas puertas", ya que tener un valor orientativo de cuánto se pierde en términos económicos con cada víctima mortal en la carretera "era imprescindible para poder saber el coste social de los accidentes de tráfico".

En este sentido, ha señalado que hasta ahora no se podían hacer estudios de coste-beneficio de una medida de seguridad vial para, por ejemplo, calcular desde un punto de vista qué beneficio se puede obtener al instalar un número determinados de kilómetros de guardarrailes en una carretera o al realizar un programa de sensibilización en un colegio en comparación con el coste de su instalación.

Asimismo, ha señalado que esta cifra puede servir de "referencia" de cara a calcular las indemnizaciones que deben recibir las familias de un muerto en accidente de trabajo. Actualmente, existe un grupo de trabajo formado por el Gobierno, las asociaciones de víctimas y las empresas de seguros que están trabajando en una reforma del baremo, la actual ley que determina qué indemnización recibe cada víctima cuando tiene un accidente.

En este sentido, Ferrer ha señalado que el estudio "puede ayudar mucho a valorar mejor la indemnización" que reciben las familias de las víctimas y ha señalado que "entre los 1,4 millones de euros y los 100.000 euros que hoy se cobra cuando es una persona directa la que muere hay una distancia abismal". No obstante, ha subrayado que "en todo caso es un estudio previo".

Por su parte, el presidente de las Asociación de Víctimas de Accidentes (DIA), Francisco Canes, ha indicado que existe una "diferencia muy grande" entre lo que las familias de las víctimas están recibiendo cuando fallecen un ser querido en un accidente de tráfico y la cifra calculada según el estudio y ha esperado que las indemnización se incrementen en un futuro.

El profesor Abellán ha explicado que actualmente en la mayoría de países este tipo de valores se utilizan más para "evaluar el impacto que tienen las políticas de transporte" que para calcular las indemnizaciones, aunque ha señalado que en Estados Unidos sí que se tiene en cuenta el valor estadístico de la vida a la hora de conceder indemnizaciones.

"Nosotros nos creemos que detrás de este valor hay una expresión genuina de las preferencias de la sociedad española. ¿Deberían las indemnizaciones reflejar esas preferencias? Seguramente, en cierta porción o fracción, sí", ha opinado.