Imagen de la Comisión. - SATSE
SEVILLA 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
Una representación de agentes sociales, entre los que se encuentran el sindicato UGT Andalucía y el sindicato de enfermería (Satse) han comparecido este martes en la Comisión de Presidencia, Sanidad y Emergencias del Parlamento andaluz para exigir un "gran pacto" en sanidad pública con "más enfermeras y fisioterapeutas" en el marco de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de "recuperación de los niveles de calidad del sistema sanitario público en Andalucía" promovida por la Coordinadora de Mareas Blancas, que ya en la pasada legislatura pasó por el Pleno de la Cámara.
Por su parte, desde Satse han trasladado las propuestas de enfermeras y fisioterapeutas en el marco de la tramitación de la Proposición de Ley de Iniciativa Legislativa Popular para la recuperación de los niveles de calidad del sistema sanitario público andaluz. Durante su intervención, el secretario general de Satse Andalucía, Juan José Sánchez, ha defendido que la recuperación de la calidad asistencial pasa necesariamente por una apuesta estratégica por los profesionales, advirtiendo de que problemas como las listas de espera, las dificultades de acceso a consultas o la sobrecarga asistencial están directamente relacionados con la insuficiencia de recursos humanos.
En este sentido, el sindicato ha reclamado un aumento progresivo de las plantillas de enfermeras y fisioterapeutas, que ha definido como la "prioridad absoluta" de cualquier reforma sanitaria. Además, ha pedido mejoras laborales que permitan fidelizar profesionales, reducir la temporalidad y garantizar la cobertura de puestos de difícil cobertura, especialmente en zonas rurales.
Según ha expuesto Satse, no será posible fortalecer la atención a la cronicidad, dar una respuesta adecuada a los problemas de salud mental o mejorar la recuperación funcional de la población sin incrementar el número de enfermeras y fisioterapeutas en el sistema sanitario público. Asimismo, el sindicato ha defendido el desarrollo pleno de las competencias enfermeras mediante el impulso de las consultas de enfermería, la gestión de casos, la atención domiciliaria o el seguimiento de pacientes crónicos, además de reclamar avances en el desarrollo efectivo de las especialidades de Enfermería para aprovechar mejor la cualificación de estos profesionales.
Satse también ha insistido en que la planificación de las plantillas debe abordarse como una cuestión de seguridad del paciente y calidad asistencial, y no únicamente desde criterios presupuestarios, recordando que una adecuada dotación de profesionales contribuye a mejorar los resultados en salud y reducir complicaciones y eventos adversos.
Respecto a los conciertos sanitarios, el sindicato ha respaldado el fortalecimiento de los recursos propios de la sanidad pública y ha reclamado que cualquier centro financiado con fondos públicos ofrezca las mismas garantías asistenciales que un centro público. Para ello, ha defendido que los centros concertados acrediten ratios de enfermeras, fisioterapeutas y demás profesionales sanitarios equivalentes a las existentes en la sanidad pública, además de estar sometidos a mecanismos de evaluación y control que garanticen la calidad de la asistencia.
Por último, Satse ha reclamado una mayor participación de los profesionales en los órganos de planificación, gestión y evaluación sanitaria y ha resumido sus propuestas en seis prioridades: reforzar la Atención Primaria, incrementar y estabilizar las plantillas de enfermeras y fisioterapeutas en todos los ámbitos de la atención, desarrollar las competencias enfermeras, impulsar las especialidades, garantizar la misma calidad asistencial en toda prestación financiada con fondos públicos y asegurar la participación efectiva de los profesionales en la planificación sanitaria.
Por su parte, en representación de UGT-A ha intervenido el secretario institucional, Rafa Gelo, y Antonio Macías, de UGT Servicios Públicos Andalucía, quienes han defendido la necesidad de adoptar medidas urgentes que permitan recuperar la calidad asistencial, reforzar los servicios públicos y garantizar unas condiciones laborales dignas para los profesionales que sostienen diariamente el sistema sanitario.
Durante la comparecencia, UGT Andalucía ha agradecido el trabajo desarrollado por la Coordinadora de Mareas Blancas y por los miles de personas que han hecho posible que esta iniciativa llegue al Parlamento, destacando que representa una oportunidad para afrontar los problemas estructurales que atraviesa la sanidad andaluza.
El sindicato ha mostrado su apoyo a la iniciativa al considerar que la sanidad pública "constituye una de las principales herramientas de igualdad y cohesión social de Andalucía". "La salud de una persona, el tiempo de espera para una prueba o la posibilidad de superar una enfermedad no pueden depender jamás de la cuenta bancaria, de la renta familiar ni del código postal en el que se resida", ha defendido UGT durante su intervención.
La organización sindical ha estructurado sus propuestas en cuatro ejes fundamentales: el fortalecimiento de la Atención Primaria, la mejora de los recursos destinados a salud mental, la dignificación del empleo público sanitario y la implantación de mecanismos de evaluación y transparencia que permitan conocer los resultados reales de las políticas sanitarias.
Además, UGT Andalucía ha advertido de que la calidad asistencial no puede medirse únicamente a través de anuncios institucionales o cifras estadísticas, sino que debe reflejarse en la capacidad real del sistema para atender a la ciudadanía en condiciones de seguridad, continuidad y equidad.
En este sentido, ha alertado de la situación de numerosos centros de salud, donde conseguir una cita médica puede suponer esperas de entre diez y catorce días, una realidad que termina desplazando a parte de la población hacia la sanidad privada o incrementando la presión sobre los servicios de urgencias hospitalarias.
Para el sindicato, estas dificultades "evidencian la necesidad de reforzar las plantillas, garantizar la estabilidad de los profesionales y recuperar el carácter preventivo y comunitario de la Atención Primaria".
Asimismo, ha respaldado la propuesta recogida en la ILP para crear Consejos de Salud en los centros sanitarios, con participación de profesionales, ayuntamientos y colectivos vecinales, que permitan reforzar el seguimiento y el control de la gestión. "La Atención Primaria tiene que volver a ser el corazón preventivo del sistema, no un dique de contención agotado", ha trasladado la organización sindical.
Otro de los asuntos centrales de la comparecencia ha sido el deterioro de la atención a la salud mental y las desigualdades que provoca la falta de recursos suficientes.
Según los datos recogidos en la intervención sindical, procedentes de la Estrategia de Salud de Andalucía 2030 y de la Encuesta Andaluza de Salud, casi el 20% de la población andaluza percibe su salud mental como regular o mala, mientras que la depresión diagnosticada afecta al 8% de la ciudadanía.
UGT ha puesto especialmente el foco en la desigualdad de género, señalando que el malestar psicológico afecta al 23% de las mujeres frente al 13% de los hombres, así como en la brecha socioeconómica que sufren los hogares con menores ingresos.
La organización también ha destacado que las unidades del Servicio Andaluz de Salud atienden anualmente a cerca de 195.000 niños y jóvenes por problemas de salud mental, con los trastornos de ansiedad entre las principales causas de atención.
A juicio del sindicato, la insuficiencia de profesionales y recursos especializados está provocando que muchas personas tengan que afrontar esperas de entre seis y nueve meses para recibir atención psicológica en el sistema público.