Evidencias de sequía en una imagen de archivo. - Patricia Galiana - Europa Press
SEVILLA 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
La organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA en Andalucía han considerado este miércoles que la dotación de 1.000 metros cúbicos por hectárea prevista por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) para la campaña de riego de este 2022 si persiste la ausencia de precipitaciones en la cuenca del Guadalquivir "lo que asegura es la mera superviviencia en determinados cultivos permanentes", y piden "concreción" para su uso, así como "un reparto distinto del agua y nuevas infraestructuras para gestionar los periodos de sequía extrema".
Son las reacciones a la conclusión de la Comisión de Desembalse celebrada hoy, y a la que acudían con cierto pesimismo, dado el estado de la cuenca, donde está declarada la sequía extraordinaria desde inicios de noviembre. A día de hoy, la cuenca padece un 75% menos de aportaciones con respecto a la media histórica, según datos de la CHG. En este mismo periodo, las precipitaciones han sido un 46% inferior y los recursos embalsados han supuesto un 49,2% menos que los almacenados de media en los últimos 25 años.
Para el director general de Asaja-A, Felix García dé Leyaristy, la Comisión "nada más viene a confirmar la grave situación que tenemos en la cuenca del Guadalquivir". En declaraciones a Europa Press, ha apuntado que "los 1.000 metros cúbicos por hectárea lo que aseguran es una mera supervivencia en determinados cultivos permanentes". "Para el resto, por supuesto que no hay dotación y esperamos que el decreto de sequía salga cuanto antes y que no nos decepcione al sector, porque desde luego esperamos exenciones de la cuota y de la tarifa".
"No podemos pagar por agua que no estamos consumiendo, entre otras cosas", ha abundado. Desde Asaja dicen observar la situación "con preocupación".
Mientras, COAG apunta a la necesidad de "concreción". El secretario general de COAG Jaén, Juan Luis Ávila, que ha participado en la reunión, ha sostenido en declaraciones a Europa Press que se necesita "concreción, para que nos digan exactamente cuándo se van a poder utilizar esos 1.000 metros cúbicos por hectárea y sobre todo si va a haber una modulación o no en los distintos cultivos como en otras ocasiones ha sucedido".
"Hay gente que necesita el agua ya, hay cultivos como el ajo y la cebolla que necesitan la dotación que tengan ya, porque si no después de nada les va a servir", ha comentado. "A futuro", desde COAG han planteado la necesidad de "imponer e implantar el canon volumétrico". "Es decir, que el canon que se paga a la Confederación sea en función de los consumos, porque eso es una medida real de ahorro de agua", ha apuntado Ávila. Al respecto, ha incidido en que "en un escenario de cambio climático lógicamente necesitamos medidas que realmente posibiliten el ahorro de agua y que primen a aquellos que sacan mayor rentabilidad a cada metro cúbico de agua que consumen".
Por su parte, desde UPA se ha apostado en un comunicado por "un reparto distinto del agua y nuevas infraestructuras para gestionar los periodos de sequía extrema". El vicesecretario general de Desarrollo Rural, Agua y Acción Sindical, Roque García, ha considerado que es "el momento ideal para hacer una reflexión profunda sobre el futuro de un recurso público tan escaso".
"No son buenas noticias, pero son las esperadas ante los niveles tan bajos que tienen nuestros pantanos. Las restricciones tendrán consecuencias directas para las próximas cosechas y para la ganadería. Pero más allá entendemos que es momento de reflexionar sobre el futuro y de aprobar el decreto de Sequía que vaya acompañado de acciones de apoyo a la ganadería, con obras de urgencia y alimentación de emergencia, además de medidas para las explotaciones agrícolas que palien, en parte, los graves daños de la falta de lluvia", ha comentado.