Crece en carreteras de Jaén el número de positivos por drogas al volante frente al descenso de positivos por alcohol

Control de la Guardia Civil
SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN JAÉN
Publicado 17/12/2018 14:23:45CET

JAÉN, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

La última campaña de control de alcohol y drogas en la provincia de Jaén llevada a cabo desde la Dirección General de Tráfico (DGT) se ha cerrado con un crecimiento en el número de positivos por drogas, mientras que los positivos por consumo de alcohol sigue reduciéndose, según datos aportados por la Subdelegación del Gobierno en Jaén.

De las pruebas de alcoholemia practicadas a 2.448 conductores en las carreteras de la provincia de Jaén, durante la campaña especial de intensificación de controles que ha desarrollado la DGT durante los días 10 al 16 de este mes, sólo seis de ellos han dado resultados positivos, lo que supone un porcentaje del 0,25 por ciento.

Los porcentajes, sin embargo, se disparan en cuanto a los resultados de las pruebas de droga. Así, de los 71 conductores a los que se les ha hecho el test salival para comprobar la presencia de estupefacientes en el organismo, 13 han dado positivo, es decir el 18,31 por ciento.

En la anterior campaña realizada en el pasado mes de junio, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil efectuaron pruebas de alcoholemia a 3.339 conductores en las carreteras de la provincial de Jaén, de los que 23 dieron resultados positivos, lo que supone el 0,69 por ciento. De forma paralela, los agentes practicaron test salivales para comprobar la presencia de drogas en el organismo a 147 automovilistas, de los que 26 resultaron positivas, es decir el 17 por ciento.

Los controles se han realizado tanto en horario nocturno como en horas del mediodía para que resultaran disuasorios en la ingestión de bebidas alcohólicas en las comidas. Desde la DGT se incide en que el consumo de alcohol y drogas produce numerosas alteraciones orgánicas y psicológicas que pueden entrañar un grave riesgo durante la conducción de vehículos.

Como viene siendo habitual en las campañas que lleva a cabo la DGT, la colaboración de la Policía Local ha sido muy importante, ya que los controles de alcohol y drogas se han realizado tanto en vías interurbanas como urbanas.

En el caso de Jaén capital, la Policía Local ha llevado a cabo un yoyal de 76 pruebas de detección alcohólica, de las que cinco arrojaron resultado positivo en más de 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, sin haber sobrepasado los límites de 0,60 miligramos para que sea considerada la conducción como delito contra la seguridad vial, por lo que únicamente han sido tramitadas denuncias administrativas y adoptadas medidas de inmovilización sobre los vehículos que conducían los conductores infractores.

Los agentes de la Policía Local de Jaén, según se ha informado desde el Ayuntamiento, han montado en esta campaña especial cinco controles aleatorios, todos ellos por la noche, en puntos muy diversos de la ciudad y franjas horarias de mayor incidencia.

Igualmente los agentes de Policía Local, en estos mismos controles, han realizado seis pruebas de drogas, habiéndose detectado un único resultado positivo en presencia drogas (Cannabis), y a cuyo conductor se le ha tramitado denuncia administrativa y la adopción de medidas en materia de prevención y seguridad vial sobre su vehículo.

Pese a que la campaña ha finalizado, los agentes de Tráfico continuarán efectuando controles de alcohol y drogas a los conductores a cualquier hora del día y en cualquier carretera con el objetivo de disuadirlos a conducir si han consumido estas sustancias.

La apuesta de la DGT por impedir que los conductores se pongan al volante tras haber ingerido algún tipo de sustancia psicoactiva es lo que ha llevado a este organismo a incrementar las sanciones y poner en el punto de mira a los reincidentes en la última reforma de la Ley de Seguridad Vial.

El castigo por conducir con presencia de drogas en el organismo alcanza los 1.000 euros de multa y la retirada de seis puntos. En el caso del alcohol se mantiene la multa en 500 euros, excepto si la tasa supera el doble de la permitida o si el conductor es reincidente, es decir, aquel que hubiera sido sancionado en el año inmediatamente anterior por dar positivo en alcohol. En estos dos casos la sanción también es de 1.000 euros.