La portavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Granada, Raquel Ruz, este viernes junto a la plataforma vecinal que rechaza el cierre del Centro de Salud Fortuny-Velluti. - GRUPO MUNICIPAL SOCIALISTA
GRANADA 16 Ene. (EUROPA PRESS) -
La portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Granada, Raquel Ruz, ha reclamado este viernes a las puertas del Centro de Salud Fortuny-Velluti su rechazo frontal al cierre programado por la Junta de Andalucía de este consultorio, que presta servicio esencial a la zona centro y al Albaicín Bajo. Reivindicación que ha hecho junto a representantes de la Asociación de Vecinos del Albaicín y la plataforma Albaicín Habitable.
Ruz ha exigido a la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, que "levante la voz y reclame que el Gobierno andaluz detenga el cierre, ya que "estamos ante un centro de salud que atiende a una población con características muy especiales: personas mayores, con movilidad reducida y que dependen de un servicio de proximidad", según una nota de este partido.
La concejal socialista ha advertido de que el traslado de estos pacientes al centro de salud de Gran Capitán es "un obstáculo insalvable" para muchos residentes por la falta de transporte público adecuado que conecte estas zonas y a la compleja orografía del barrio.
Raquel Ruz ha sostenido que "el cierre de servicios públicos en el casco histórico no es un hecho aislado, sino que forma parte de un proceso que expulsa a los granadinos de sus barrios".
"El cierre de este centro de salud acelera la gentrificación. Cuando los vecinos pierden su médico de barrio, acaban abandonando sus casas, que son ocupadas por apartamentos turísticos. Esto degrada el barrio, dispara el precio de la vivienda y hace imposible que los habitantes de toda la vida se queden en sus hogares", ha denunciado.
Para Ruz, "Carazo no puede seguir siendo sumisa a los intereses de la Junta de Andalucía por encima de los intereses de los granadinos. Su deber como alcaldesa es plantar cara y defender que este centro de salud de referencia siga manteniendo su actividad, ofreciendo una sanidad pública digna para estos vecinos y pacientes".
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Vecinos del Albaicín, Margarita Marín, ha expresado el profundo malestar de los residentes, recordando que el mantenimiento de la declaración de la UNESCO depende de que el barrio siga habitado.
"Parece que tanto la Junta como el Ayuntamiento se olvidan de que el Albaicín es una colina con una movilidad muy difícil. Para llegar a Gran Capitán, una persona mayor con un andador tendría que coger hasta tres o cuatro autobuses. Es inasumible que se tarde más de una hora en llegar al médico dentro de tu propia ciudad", ha lamentado.
Marín ha sido tajante al criticar la visión que las instituciones tienen del barrio y ha resaltado que "se usa al Albaicín como la gallina de los huevos de oro para el turismo, pero no se cuenta con su población, que es quien realmente mantiene vivo este entorno".
"Nos tratan como si fuéramos muñequitos de un decorado, olvidando que aquí hay personas cuya salud y vida están en juego. En cualquier otra ciudad del mundo esto ni se cuestionaría", ha seguido argumentando en este sentido.
Representantes de la plataforma Albaicín Habitable han mostrado su indignación ante el "ninguneo" institucional y han revelado que, tras entregar cerca de 2.000 firmas y diversos escritos al Ayuntamiento en septiembre del pasado año, siguen sin recibir respuesta alguna.
Desde la plataforma aseguran que los problemas esgrimidos por la Junta para el cierre del Fortuny-Velluti son "totalmente solucionables" y han puesto sobre la mesa propuestas técnicas concretas.
"Se puede mantener la actividad ajustando los cupos de pacientes y realizando una reforma menor para abrir una puerta lateral en la sala de juntas de médicos que mejore la seguridad y el acceso. Hay soluciones, lo que no hay es voluntad política", han señalado.
Han criticado la política de "ordeno y mando" de la Junta, que ha ignorado sistemáticamente las alternativas propuestas por la Mesa por la Salud Pública, FACUA y la propia plataforma vecinal.