Vecinos de Bailo y Arbués vuelven a sus casas, a 19 de agosto de 2026, en Huesca, Aragón (España). - Verónica Lacasa - Europa Press
ZARAGOZA 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Aragón ha dado permiso a los vecinos de las localidades de Arbués y Alastuey para que regresen a sus domicilios, de donde permanecían desalojados como consecuencia del avance de las llamas del incendio forestal de Las Peñas de Riglos (Huesca), con lo que son ya 378 las personas realojadas este miércoles.
Los vecinos de Arbués y Alastuey se suman, por tanto, a los de Villalangua, Salinas de Jaca, Santa María de la Peña, Bailo y Larués --en torno a 339 de los 1.049 desalojados--.
En principio, se iba a permitir el regreso a los vecinos de los siete núcleos, pero Arbués y Alastuey habían quedado a la espera de una inspección después de que en la última noche apareciera algún humero en la zona.
El proceso de evacuación había afectado hasta el momento a 18 personas en Santa María de la Peña, 30 en Salinas de Jaca, 30 en Villalangua, 111 en Larués y 150 en Bailo.
La mayor parte de estas personas se trasladó por sus propios medios o con familiares y amigos, si bien las administraciones habilitaron recursos de alojamiento para quienes lo necesitaron: 2 personas de Villalangua, 2 de Salinas de Jaca y 4 de Santa María de la Peña permanecieron alojadas en dependencias municipales de Ayerbe. Los vecinos de Larués y Bailo no requirieron alojamiento institucional durante el periodo de evacuación.
El realojo se lleva a cabo con ayuda de la Guardia Civil y de Protección Civil del Gobierno autonómico, ha señalado el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi).
Tendrán que esperar, de momento, los vecinos de las localidades situadas al sur de incendio, los más pegados a la zona donde se originó el fuego --Triste, Peña Estación, Yeste y Anzánigo--. Se van a evaluar este miércoles "uno por uno" y se intentará tomar una decisión este miércoles. Si se autorizara el regreso, serían 546 las personas realojadas.
Más complicada es la situación de aquellos núcleos ubicados en las zonas más calientes del incendio, que deberán esperar al menos hasta que "mañana o pasado" avancen las tareas de extinción. En principio, el último pueblo que se espera realojar es Santa Cruz de la Serós.
Para facilitar el realojo, se ha garantizado el funcionamiento del suministro eléctrico y se ha entregado a cada vecino garrafas de agua y el Instituto Aragonés del Agua está llevando a cabo muestras en todos los depósitos para garantizar la calidad de la red de abastecimiento, ya que algunas captaciones están "quemadas y destrozadas" y se deberán desarrollar obras de emergencia.