La memoria escrita y la cultura material se ponen de manifiesto en la XX Feria del Libro Viejo y Antiguo

El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui y el escritor Adolfo Ayuso presentan la XX Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza, que da comienzo hoy hasta el 12 de abril
El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui y el escritor Adolfo Ayuso presentan la XX Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza, que da comienzo hoy hasta el 12 de abril - EUROPA PRESS
Europa Press Aragón
Publicado: jueves, 26 marzo 2026 13:55

ZARAGOZA 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

Zaragoza ha dado este miércoles 26 de marzo el pistoletazo de salida a la XX Feria del Libro Viejo y Antiguo, una cita ya consolidada en el calendario cultural que convierte la capital aragonesa en punto de encuentro para libreros, coleccionistas y amantes del papel. El acto inaugural, celebrado en la Biblioteca de Aragón, ha contado con la participación del director general de Cultura del Gobierno de Aragón en funciones, Pedro Olloqui, y del escritor y dramaturgo Adolfo Ayuso, encargado de pronunciar el pregón de esta edición.

Organizada por la Asociación de Libreros de Viejo y Antiguo de Aragón (ALVADA), la feria reúne a librerías esepcializadas de distintos puntos de España y ofrece un amplio catálogo que abarca desde libros antiguos y descatalogados hasta grabados, mapas, postales, cómics, revistas y todo tipo de piezas vinculadas al coleccionismo en papel. Entre los participantes se encuentran establecimientos procedentes de Zaragoza, Madrid, Valencia, Navarra, Vitoria y Huesca, consolidando así el carácter nacional del encuentro.

La Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza se estructura en torno a una serie de casetas instaladas en el centro de la ciudad, donde libreros especializados exhiben cuidadosamente sus fondos. Cada expositor organiza los libros por temáticas --historia, literatura, arte, ciencia o coleccionismo-- y combina ejemplares de gran valor bibliográfico con otros más accesibles para el público general.

Además de la venta directa, la feria funciona como un espacio de asesoramiento y descubrimiento, donde los libreros orientan a los visitantes y ayudan a localizar obras concretas. Es habitual que los asistentes recorran los puestos en busca de primeras ediciones, libros descatalogados o piezas singulares, en una experiencia que combina el paseo cultural con el coleccionismo.

La cercanía entre vendedores y lectores convierte la feria en un espacio de intercambio, donde el conocimiento, la curiosidad y la conversación forman parte esencial de la experiencia.

Durante su intervención, Pedro Olloqui ha puesto en valor el papel de los libreros de viejo como custodios de la memoria cultural y ha defendido la vigencia de lo material en un contexto marcado por la digitalización. "Hay un retorno a la materialidad de las cosas como signo de modernidad", ha afirmado, subrayando que los libros antiguos "son una muestra de erudición y de búsqueda del conocimiento".

El responsable cultural ha aprovechado la inauguración para reivindicar la identidad cultural aragonesa, destacando que Aragón es "uno de los territorios con mayor identidad específica de Europa, pero también uno de los más ignorados". En este sentido, ha señalado que los libros antiguos desempeñan un papel clave en la recuperación de esa memoria colectiva: "Buscar en los libros viejos es fundamental para reconstruir nuestra identidad, no desde la nostalgia, sino como compromiso con el futuro".

Olloqui también ha subrayado la importancia de esta feria como apertura simbólica de la temporada cultural del libro en Aragón, agradeciendo el trabajo de los libreros y su contribución a la difusión del conocimiento. Asimismo, ha tenido palabras de reconocimiento para el pregonero de esta edición, Adolfo Ayuso, destacando su trayectoria y su aportación al mundo del teatro, especialmente en el ámbito de los títeres y las marionetas.

Por su parte, Adolfo Ayuso ha ofrecido un pregón cargado de referencias literarias, humor y reflexión sobre el valor cultural y emocional de los libros antiguos. El escritor ha reivindicado la figura del librero como un híbrido entre vendedor y artesano, capaz de rescatar libros "de una muerte infame" y devolverlos a la vida a través de nuevas lecturas.

En un discurso cercano y evocador, Ayuso ha defendido el pregón como una forma tradicional de comunicación, "una proclamación pública a viva voz que invita a participar en una feria", y ha animado al público a recorrer las casetas y descubrir los tesoros que esconden. "El júbilo de una feria se mide también por el 'clin, clin' de la caja registradora", ha ironizado, sin perder de vista el componente emocional y cultural del libro.

El pregonero ha destacado, además, la dimensión sensorial de los libros antiguos, desde su olor hasta los objetos que guardan entre sus páginas --entradas, fotografías, flores secas--, elementos que, según ha señalado, "nunca se encontrarán en un libro electrónico". También ha recordado el vínculo personal que muchos lectores establecen con sus bibliotecas, relatando experiencias propias del coleccionismo, búsqueda y desprendimiento de ejemplares.

Ayuso ha querido rendir homenaje tanto a libreros como a lectores, poniendo en valor la relación casi íntima que se establece en estos espacios. "Los buenos libreros saben quién se acerca con respeto, quién busca y quién encuentra", ha señalado, destacando el papel de estos profesionales como mediadores culturales.

ACERCA DEL PREGONERO

Adolfo Ayuso Roy (Huesca, 1956) es una figura destacada de la cultura aragonesa, con una trayectoria que combina la escritura, la investigación teatral y la divulgación culural. Licenciado en Medicina y docente durante más de dos décadas, ha desarrollado en paralelo una intensa actividad literaria y escénica, especialmente vinculada al teatro de títeres y marionetas, ámbito en que esta considerado uno de los mayores especialistas de España.

Cofundador de la compañía Títeres de la Tía Elena y de la revista literaria La Expedición, Ayuso ha publicado poesía, narrativa, teatro y ensayos, además de participar en proyectos culturales de gran relevancia. Su obra y su labor investigadora han contribuido a dignificar el teatro de marionetas como expresión artística, así como situar a Aragón como referente en este campo.

HASTA EL 12 DE ABRIL

La feria, que abre sus puertas tras el acto inaugural y estará disponible hasta el 12 de abril, se presenta como un espacio de encuentro intergeneracional en torno al libro, donde conviven piezas de gran valor histórico con ediciones más accesibles, fomentando tanto el coleccionismo como la lectura. En un contexto de transformación digital, esta cita reivindica la permanencia del objeto libro como vehículo de conocimiento, memoria e identidad.

Con esta vigésima edición, la Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza reafirma su papel como escaparate cultural y como lugar de resistencia frente a la desaparición de ciertos hábitos lectores, apostando por una experiencia que combina tradición, descubrimiento y pasión por la literatura.

"Vivan los libreros, vivan los libros" ha concluido Ayuso, en un cierre que resume el espíritu de una feria que, año tras año, sigue dando vida a las páginas del pasado para proyectarlas hacia el futuro.

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